Discorso della Luna: Juan XXIII

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"Siento en torno a mí demasiado olor a pólvora. Entusiasmos juveniles, ideales radiantes, visiones luminosas: ideas demasiado bellas que por ahora hay que tomar con prudencia. Pueden ser tiempo perdido, aunque en sí mismas sean muy buenas... Por tanto, en guardia o, por lo menos, máxima cautela.

Mi camino por el que debo ascender al triunfo..., el modo más seguro que me preparará un gran porvenir de trabajo eficaz...es la humildad. Todo lo demás vendrá por sí sólo, y estará asegurado en sus cimientos. Este es el consejo de mi maestro de espíritu. El Espíritu Santo me habla por su boca."

JUAN XXIII Diario del alma... Unos años antes de todo lo que pasó.

¿Qué ha hecho la Iglesia con el espíritu de este Papa viejo y soñador?

¿Por qué no se han desarrollado los principios del Concilio Vaticano II?

Hoy Domingo, en estas horas de insomnio, me emociona oir la voz del Papa bueno...y creo que seriamos mejores si volviéramos la vista a todo lo que pasó en esos días.

Desde luego que al oir la voz, ver las imágenes y el discurso de la luna, uno piensa que aquello fue de verdad obra de algo sobrenatural, que un anciano tuviera esa fuerza para levantar los cimientos de la Iglesia, y que ahora volvamos a las misas en latín y dando la espalda a los feligreses, a la polémica del preservativo, a tantas y tantas cosas, que la Iglesia no quiere asumir y a tantas injusticias que no son denunciadas.

Os dejo un cuento sobre religión sacado del libro La oración de la rana I de Anthony de Mello:

Un obispo estaba examinando la idoneidad de un grupo de candidatos al bautismo.

¿En qué habrán de conocer los demás que sois católicos?, les preguntó.

Pero no obtuvo respuesta. Evidentemente, nadie esperaba aquella pregunta. El obispo la repitió, pero esta vez haciendo el signo de la cruz para darles una pista sobre la respuesta exacta.

De pronto uno de los candidatos dijo: En el amor!!!

El obispo quedó desconcertado, y a punto estuvo de decir: Falso, pero se contuvo en el último momento


Como vereis este autor fue bastante crítico con sus escritos con algunos detalles de la Iglesia. Como nos gusta recrearnos en la cruz y en los detalles de la pasión, cuando el verdadero mensaje no es otro que el de la mayoría de las religiones, el amor, el vivir feliz y dejar vivir a los demás. Cualquiera que haya leido un libro de Anthony de Mello sabrá que este hombre era un santo, un sabio, y al final fue desacreditado por el actual Papa, cuando estaba a cargo de la prefectura de la fe, lo que antes era la inquisición, con el siguiente escrito:

El Padre Jesuita de la India, Anthony de Mello (1931-1987), es muy conocido debido a sus numerosas publicaciones, las cuales, traducidas a diversas lenguas, han alcanzado una notable difusión en muchos países, aunque no siempre se trate de textos autorizados por él. Sus obras, que tienen casi siempre la forma de historias breves, contienen algunos elementos válidos de la sabiduría oriental, que pueden ayudar a alcanzar el dominio de sí mismo, romper los lazos y afectos que nos impiden ser libres, y afrontar serenamente los diversos acontecimientos favorables y adversos de la vida.

Particularmente en sus primeros escritos, el P. de Mello, no obstante las influencias evidentes de las corrientes espirituales budista y taoísta, se mantuvo dentro de las líneas de la espiritualidad cristiana. En estos libros trata los diversos tipos de oración: de petición, intercesión y alabanza, así como de la contemplación de los misterios de la vida de Cristo, etc.

Pero ya en ciertos pasajes de estas primeras obras, y cada vez más en sus publicaciones sucesivas, se advierte un alejamiento progresivo de los contenidos esenciales de la fe cristiana. El Autor sustituye la revelación acontecida en Cristo con una intuición de Dios sin forma ni imágenes, hasta llegar a hablar de Dios como de un vacío puro. Para ver a Dios haría solamente falta mirar directamente el mundo. Nada podría decirse sobre Dios; lo único que podemos saber de El es que es incognoscible.

Ponerse el problema de su existencia sería ya un sinsentido. Este apofatismo radical lleva también a negar que la Biblia contenga afirmaciones válidas sobre Dios. Las palabras de la Escritura serían indicaciones que deberían servir solamente para alcanzar el silencio. En otros pasajes el juicio sobre los libros sagrados de las religiones en general, sin excluir la misma Biblia, es todavía más severo: éstos impedirían que las personas sigan su sentido común, convirtiéndolas en obtusas y crueles. Las religiones, incluido el Cristianismo, serían uno de los principales obstáculos para el
descubrimiento de la verdad. Esta verdad, por otra parte, no es definida nunca por el Autor en sus contenidos precisos. Pensar que el Dios de la propia religión sea el único, sería simplemente fanatismo. Dios es considerado como una realidad cósmica, vaga y omnipresente. Su carácter personal es ignorado y en práctica negado.

El P. de Mello muestra estima por Jesús, del cual se declara “discípulo”. Pero lo considera un maestro al lado de los demás. La única diferencia con el resto de los hombres es que Jesús era “despierto” y plenamente libre, mientras los otros no. Jesús no es reconocido como el Hijo de Dios, sino simplemente como aquel que nos enseña que todos los hombres son hijos de Dios. También las afirmaciones sobre el destino definitivo del hombre provocan perplejidad. En cierto momento se habla de una “disolución” en el Dios impersonal, como la sal en el agua. En diversas ocasiones se declara también irrelevante la cuestión del destino después de la muerte. Debería
interesar solamente la vida presente. En cuanto a ésta, puesto que el mal es solamente ignorancia, no existirían reglas objetivas de moralidad. El bien y el mal serían solamente valoraciones mentales impuestas a la realidad.

En coherencia con lo expuesto hasta ahora, se puede comprender cómo, según el Autor, cualquier credo o profesión de fe en Dios o en Cristo impedirían el acceso personal a la verdad. La Iglesia, haciendo de la palabra de Dios en la Escritura un ídolo, habría terminado por expulsar a Dios del templo. En consecuencia, la Iglesia habría perdido la autoridad para enseñar en nombre de Cristo.

Con la presente Notificación, esta Congregación, a fin de tutelar el bien de los fieles, considera obligado declarar que las posiciones arriba expuestas son incompatibles con la fe católica y pueden causar grave daño.

El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en el curso de la audiencia concedida al infrascrito Prefecto, ha aprobado la presente Notificación, decidida en la Sesión ordinaria de esta Congregación, y ha ordenado su publicación.

Dado en Roma, en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 24 de Junio de 1998, Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista.

+ JOSEPH Card. RATZINGER
Prefecto


Os dejo otro cuento de este jesuita Anthony de Mello,

Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para salir a buscarlo.

Permiso denegado, replicó el oficial. No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto.

El soldado, haciendo caso omiso de la prohibición, salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadaver de su amigo.

El oficial estaba furioso: Ya le dije yo que había muerto! Ahora he perdido a dos hombres!. Dígame ¿merecía la pena salir allá para traer un cadaver?

Y el soldado moribundo respondió. Claro que sí, señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: Jack...estaba seguro de que vendrías.


¿Qué mal pueden hacer escritos como éste? ¿Cómo puede desacreditarse al autor de estas maravillas? Esta, y no otra, es la religión que necesitamos los jóvenes de hoy y menos rollos de curas anticuados ni dogmas de fe. El amor es lo único que merece la pena, pero no el de las películas, sino el del día a día en pequeños gestos.

Tenemos que ser un poco mejores y empezar por aceptarnos a nosotros mismos.

Buenas noches, luna.

6 comentarios:

Supermamá... dijo...

Buenos días...
LLego a tu blog para agradecer tu paso por mi rincón.
Me alegro de encontrar a mas andaluces por los blogs..Aqui te dejo el link a uno de mis blogs que comparto con otra paisana, **Luces y Sombras del Sur***, allí te esperamos:
http://lucesysombrasdelsur1.blogspot.com/

En cuanto a tu escrito decir que estoy totalmente de acuerdo con lo que expones y da pena contemplar como la iglesia va como los cangrejos...

¡Viva el Betis manque pierda!!
Un saludo

JL Martínez Hens dijo...

Que regalo me encuentro con una bética, ole con ole y ole.

Compartiremos experiencias. Tengo muchos amigos béticos en el blog.

Hasta pronto,

José Luis.

Alfaraz dijo...

Ocurre -JL- que esa diferenciación entre un J23 muy avanzado y unos JP2 y B16 muy carcas, es muy del gusto de cierta progresía bastante ignorante y que no resiste un analisis aún superficial.
Ocurre también que -por ejemplo- J23 sólo oficio la Misa "de espaldas" como tú dices y que jamas autorizó (no puede ser de otro modo) el uso de preservativo.
Ocurre, en fin, que J23 es utilizado como coartada para atacar a la Iglesia por los que no pertenecen a ella.
Por otro lado, De Mello es un horror sin nombre que publica miles de libros vendiendonos un "buenismo" que nada tiene que ver con Cristo Salvador. Afortunadamente Joseph -Card- Ratzinger supo salir al paso adecuadamente.

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JL Martínez Hens dijo...

Pues con todo el respeto, Alfaraz, discrepo totalmente con usted.

Juan XXIII abrió las ventanas (janelas) de la Iglesia al mundo y otros las han ido cerrando.

Que en el siglo XXI no se autorice el uso del preservativo en lugares donde hay Sida como en Africa, es retrógrado y de fanáticos.

Y por último no creo que el jesuita De Mello, sea incompatible con la fe católica y que pueda causar un grave daño a la misma, ya que su vida fue de entrega a los demás y a un Jesús cercano, en el que muchos jóvenes creemos, con humildad y sencillez. Muchos de nosotros que hemos leido a este autor hemos pensado y profundizado en aspectos nuevos, nos hemos abierto a otras religiones, y no entendemos que la apertura y la fusión con otras ideas sea peligrosa ni superficial.

Todos los hombres somos hermanos, la diferenciación por razas, sexo y religiones son conceptos vetustos, y todo aquel que haga el bien en la vida, ya sea en nombre de Buda, Mahoma, o por principios y causas no religiosos, merece respeto y cuanto menos no ser llamado ignorante.

Hay una bonita canción de Roberto Carlos llamada El progreso, que tengo colocada en el margen inferior derecho en la que creo.

Te dejo que me voy a misa con mis ñinas y llego tarde, voy a ver a Jesús, Cristo suena demasiado serio para mí.

Gatadeangora dijo...

Me ha encantado el discurso de la luna.
Te he dejado un comentario antes,no se si lo habrás visto.Bueno en resumen te decia que me ha gustado mucho tu blog y que entraré a leerte a menudo.
Besos

JL Martínez Hens dijo...

Se agradece gata de angora. Aquí todo el mundo es bienvenido.

Hasta pronto que mañana hay que currar.

José Luis.

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