El mar, la mar...saudade














Esta mañana antes de entrar en el despacho, he dado un corto paseo junto al mar que para mí es el Mediterraneo que lo tengo a la mano, aunque sueño con el Atlántico marinero de la mar, de Cádiz, de Brasil, especialmente hoy que tengo saldade, como expresó el gran Vinicius de Morais en un fado que os cuelgo: (ou sal das mias lagrimas de amor, ausencia tan cruel, saudade tan fatal...desolador na voz da vento...chorando todo tempo que perdí...).

http://www.youtube.com/watch?v=t2MgIkUYHIQ

Caballero Bonald es uno de mis autores vivos preferidos. He leído sus memorias "La costumbre de vivir" y eso lo hace ser como una persona amiga que sin conocerle, me da confianza y seguridad. Un maestro cercano y un libro con un índice onomástico cultural imprescindible para buscar referencias.

Ayer hablaba de un libro del humanista Marañón. Y hoy me encuentro con el libro "Mar adentro" de José Manuel Caballero Bonald, donde se insinua el mar como vocación, que según el autor, a veces se confunde con la tenacidad o la constancia, incluso con el privado repertorio de manías. Pero -naturalmente- siempre puede encontrarse un motivo

¿Por qué el mar?:

Según C.B. (no confundir con "C.B. Alvear") puede ser por alguna de estas razones:

-El afan de aventuras
-La intensidad de las primeras experiencias vividas en la vecindad del mar
-El puro incentivo estético de la navegación
-Algún que otro contagio libresco
-Los gustos hereditarios
-La tendencia a escapar de la vida sedentaria...

Yo añadiría la poesía, la melancolía, el sentido de la vida, según Plutarco "navegar es necesario, vivir no lo es" y a un adagio de Platón que condena a tres escalas de valores a los seres humanos: los vivos, los muertos y los navegantes. Luego me ha llamado la atención una observación de C.B sobre que "el paisaje del mar consiste en la ausencia de paisaje" y otra que decían Coleridge y Barral que el mar no tiene memoria. Y yo añadiría ¿culpa?

Y así se identifica Bonald de la siguiente manera:

La convivencia con el mar contagia en cierto modo de esa desmemoria y determina un nuevo código de vínculos con la vida cotidiana. Vista desde el mar la tierra adquiere una apariencia distinta que no depende por supuesto de ninguna lógica perspectiva, sino que viene a ser como la materialización de un estado de ánimo.

El, la mar, "en sueños la marejada me tira del corazón; se lo quisiera llevar" (Alberti).

”Yo sigo trabajando con los materiales que tengo y que soy. Soy omnívoro de sentimientos, de seres, de libros, de acontecimientos y batallas. Me comería toda la tierra. Me bebería todo el mar."

Pablo Neruda

"Vengo de escuchar estas historias y estas canciones. Vengo de oír la historia de Guma y Livia, que es la historia de la vida y del amor en el mar. Y si no les parece hermosa, la culpa no es de los hombres rudos que la cuentan. Es que la escucharán por boca de un hombre de tierra, y difícilmente un hombre de tierra entiende del corazón de la gente de mar. Aunque este hombre ame esas historias y esas canciones y vaya a las fiestas de Janaína, aún así, no conoce todos los secretos del mar. Porque el mar es tan misterioso que ni los viejos marineros lo entienden."

JORGE AMADO

Si muero, que me pongan desnudo,desnudo junto al mar. Serán las aguas grises mi escudoy no habrá que luchar. Si muero que me dejen a solas. El mar es mi jardín. No puede, quien amaba las olas,desear otro fin. Oiré la melodía del viento,la misteriosa voz. Será por fin vencido el momento que siega como hoz. Que siega pesadumbres. Y cuando la noche empiece a arder, Soñando, sollozando, cantando, yo volveré a nacer.

José Hierro.

Algún día escribiré un relato poético sobre el mar. Se llamará "me cago en la mar".

3 comentarios:

Blas de Lezo dijo...

Es la mar una parte esencial de mi vida, de mi vista cada día, de mi ser por vivir. Envidio los mares del XVIII y la pugna por ello, nuestro orgullo defendido y la mar partida en la unión de dos hemisferios.

Siendo sincero soy partidario de los dos, los dos reflejan lo mismo, lucha, fe y valor. Los dos desprecian lo mismo la ralea de los carlos IV, los godoy, los que a su sombra pervivieron mientras los que de bruces se dieron con la muerte.

Dices que acabas de empezar con esto de los blog. Pues me gusta lo que tienes. Y por aqui pasaré.

Un abrazo, Blas

JL Martínez Hens dijo...

Estuve en el Blog de un lobo de mar, Blas de Lezo, Venturas y desventuras. Magnífico. Os dejo una cita suya. Tiene maravillas, relatos, poesía y mucha mar. La que vamos a liar:

"Todos los hombres sueñan, pero no igualmente. Los que sueñan por la noche en los polvorientos rincones de sus mentes despiertan para encontrase con que todo era vanidad; pero los soñadores del día son hombres peligrosos porque pueden realizar sus sueños con los ojos abiertos, hacerlos posibles."

T.E. Lawrence

JL Martínez Hens dijo...

MAR

En el principio, no, no fue el silencio;
fue el rebramar, ensordecer, balumba
creciendo, amenazando más, más, rabia
de la racha en la racha, precipicios
de la mar en la mar; la irreparable
condenaciòn de Dios sobre las olas.
Vino después la calma para el ave,
y el silencio, por fin, para los hombres.
Única criatura, tú, rebelde,
pecho de ardor que al Ser Total aspiras,
tú negaciòn del Tiempo de Este a Oeste,
tú, mar augusta y ronca y miserable,
te debates, te cierras, abres, tuerces,
y a ti misma te niegas, te suplantas,
oh música final de los creados.
Cuando hoy, al mediodía, ella conmigo,
a tu abrazo letal nos confiábamos,
còmo el rencor latía en tus entrañas

Gerardo Diego

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