El Cordobes y Antonio de la Riva

Ayer fue el cumpleaños de El Cordobes, y al igual que al Padre Damián le di las felicitaciones adelantadas hoy se las doy atrasadas a ese genio de la vida que no tengo el gusto de conocer. Al que sí conozco es a mi amigo, compañero y maestro, Antonio de la Riva que fue su abogado durante sus mejores años y que lo comenta en su libro La sufrología en la Justicia libro publicado por la editorial Almuzara en el 2006.


Pues bien, en el Capítulo X titulado, El trato y la compraventa, le dedica algunas páginas a esta figura del toreo, que no tienen desperdicio. Pues nada a copiar se ha dicho porque los libros de Don Antonio son para mí como los evangelios y a los que hay que acudir a lo largo del ejercicio, si no se puede hacerle una visita a Córdoba o a esa casa que tiene en tierra de Templarios, que estoy deseando conocer ya que por lo visto tiene hasta sus espíritus:

Me apasiona el trato mucho más que una partida de póquer. He realizado por pura afición cientos de tratos. Mis amigos y muchos clientes me confían tratos importantes para que los lleve a término; por ejemplo yo he intervenido en la mayoría de los tratos concertados por Manuel Benítez El Cordobés y dispongo de un anecdotario muy amplio surgido al respecto. En cierta ocasión, en la venta de una piara de ovejas, incluyó un camello que le habían regalado. Cuando se cerró el trato, el comprador no hacía más que repetir: ¿Y ahora qué hago yo con el camello?.

A El Cordobés le gusta el trato ritualista que dura mucho tiempo, discutiéndose todos los pormenores de la operación. Para suavizar el paso de las horas, de vez en cuando, se descorcha una botella de champagne Don Perignón. En la compre de una dehesa de sierra de Hornachuelos, se nos agotó el vendedor, que se llamaba don Arturo y, aunque era natural del pueblo jienense de Cabra del Santo Cristo, había masado una fortuna explotando la concesión del Ayuntamiento de Barcelona para pintar las señales de tráfico rodado en las calles de la Ciudad Condal. Al cabo de unas horas de trato, don Arturo me pidió que le presentara un papel en blanco para firmarlo y que yo después lo rellenara con los términos del contrato. Costó mucho trabajo retenerlo hasta que se redactó un breve documento con las condiciones esenciales de la compraventa. Don Arturo firmó el papel sin leerlo siquiera y abandonó la casa de Villalobillos como alma que lleva el diablo. También fue muy curiosa la compra de la finca de Puerto Rubio, propiedad del Marqués de Villapanés, que era una persona muy extraña y puso el trato muy difícil, porque no estaba dispuesto a salir de la casa para firmar la escritura en una notaría, y el pago del precio tenía que hacerse mediante un cheque conformado por un director de banco que extendiera la firma en su presencia. La operación se pudo llevar a cabo porque conseguimos que comparecieran en la casa del marqués el notario Ángel Olavaria y Fernando Morán, gran amigo y director de Banesto en Sevilla, que conformó el cheque representativo del precio de compra.

Cuando Manuel Benítez acometió la construcción de un hotel en la avenida Medina Azahara en Córdoba se obtuvo licencia para construir una planta más gracias al consejo que yo le di de que regalara la estatua de Séneca que está instalada en las proximidades de la Puerta de Almodóvar, frente al Hospital de la Cruz Roja. El poeta Gerardo Diego publicó un artículo precioso exaltando “las inquietudes culturales y los secretos impulsos” que habían llevado a El Cordobés a reglar una estatua para resaltar los actos conmemorativos del XX Centenario de la muerte de Séneca.

Yo considero que un abogado que tenga cierta habilidad para ello es el mejor tratante que puede encontrarse, porque siempre hay que configurar un contrato coon muchos matices que sólo puede dominar debidamente la persona perita en Derecho. (…)

El ritualista también plantea un problema de aguante. Le gusta el trato y no está dispuesto a que se termine pronto. Lo normal es que se tenga que celebrar una comida, visitar detenidamente la finca y abordar unas largas negociaciones sobre temas secundarios como la cosecha pendiente, la maquinaria, el ganado, las servidumbres, los enclaves, las concesiones, etc, etc. Estos tratos también exigen el conocimiento de expresiones tradicionales como “yo soy la carne y usted el cuchillo, corte usted por donde quiera” En el trato con el ritualista tiene más importancia darse la mano en presencia de testigos que la firma de los documentos.

El trato es tan gratificante que yo el día que culmino un trato me siento como si hubiera participado en una obra importante.”




Pues felicidades atrasadas y con esa elasticidad, nos queda artista para rato. Creo que una de las bromas que más le gustaba hacer, era dar una pirueta, una vuelta en el aire, delante de las personas a las que iba a saludar.

Como me gustaría coincidir con estas dos figuras en un trato o en una simple conversación en el campo...

3 comentarios:

herodes de la betica dijo...

Todo un personaje y un señor. Siempre me han gustado sus maneras en el ruedo. De vez en cuando dio alguna espantá, pero bueno, se le perdonaba todo. Si mal no recuerdo creó que se le nombró quinto califa del toreo, no? rectificame si me equivoco.
Un saludo

Javier dijo...

Bonito el blog, Jose Luis, personal, como debe ser. Gracias por tu aportación al mio, te robaré alguna anecdota.
Aquí tiene Vd. un amigo para lo que mande,

JL Martínez Hens dijo...

Sí, herodes creo que fue V Califa porque lo he visto en una imagen suya detrás de un cartel que ponía una V, aunque a lo mejor es de la serie esa que había... Espero que lo dejen de momento así porque Finito no creo que merezca esa distinción magna, aunque no se si ya se lo habrán dado.

Javier, vuestro blog está muy bien, pero ¿sois varios no? Yo le había colgado en comentarios un poema de Gerardo Diego (el poeta de los taurinos) sobre Juan Belmonte y un poema de Rubén Dario, pensando que era una chica del Norte. De todas formas no me cuadraba con toda la información sobre Huelva.

Enhorabuena por vuestro blog y si fuera a las Colombinas, ya me pondría en contacto, aunque voy muy poco a los toros desde hace 4/5años. Antes me veía mis 30 corridas al año, pero ahora el ganado es tan malo, que sólo voy a 3/4 al año.

Derechos reservados

Safe Creative #0806170073499

Bitácoras

Bitacoras.com