La Misión, curas y periodistas...

Hoy ha salido en el telediario, unos indígenas que vivían en el Amazonas, y que han disparado sus flechas contra unos periodistas que fueron a importunarlos. Yo entiendo la dureza de la profesión de periodista, pero también hay que tener un poco de sensibilidad y saber donde no hay que meterse. Me pregunto, si estos periodistas habrán visto la que es sin duda una de mis películas favoritas, La Misión.




El pasado lunes tuve la oportunidad de volver a verla en casa (nunca llegué a verla en el Cine y daría lo que fuera por tener la oportunidad) y compartirla con mi mujer. Las imágenes son bellísimas, la música la mejor banda sonora que conozco y el tema es fantástico, con un final muy triste y donde los propios jesuitas que dan su vida por amor, unos luchando y otros sacrificando su vida de forma pacífica.

Sólo por ponerle un pero al guionista, al final Jeremy Irons, cuando están a cañonazos contra los niños y mujeres, también podría haber intentado esconder a algunos en la selva, pero bueno, él estaba en su papel, y quedaron 4/5 niños que se van en la barcaza. De todas formas, Jeremy sí que reconoce que no debieron ir por allí e intentar civilizarlos, ya que fueron sacrificados en nombre de Dios, con la benevolencia del Papa y los Estados europeos y por las rencillas e intrigas internas de la Iglesia, con sus curas, obispos, cardenales y Papa. Yo siempre digo que en ésta escala piramidal, lo normal es que conforme se va subiendo, más raritos...salvo, claro está las contadas excepciones, como Don Ramón Buxarrais, que por coherencia personal dejó el Obispado y se fue a Melilla, a cuidar a niños, ancianos y presos, y a crear cooperativas en zonas desfavorecidas de Marruecos.

Estos niños que tuvieron la precaución de esconderse en vez de seguir con el cura en misa sabiendo que los estaban acribillando, salen al final de la pelicula en una canoa río adentro, guiados por el niño que tanto admiraba a Robert de Niro.

Me gustaría pensar que preocupados por nuevos curas, españoles o portugueses, se fueron poco a poco a otro lado de la selva, y tiraron para el profundo Brasil, y serían los tatarabuelos de éstos que hoy lanzaban sus flechas contra los fotógrafos que iban a sus chabolas, a dar por culo, para sacar un llamativo reportaje de los últimos indios. Cada uno tiene que ganarse la vida, pero no es que me alegre, ya que las flechas seguro que no eran como las de Cupiod, pero que aprendan, ya que los indios parecen que tienen la lección bien aprendida.

6 comentarios:

Sherry_Darling dijo...

Gran película, sí señor. Lo del papel de la Iglesia en esos tiempos es más que cuestionable, pero bueno.
Intentaré ponerme al día en tu blog ;-)

Jaime Garcigonzález dijo...

Lo verdaderamente impresionante es que a no muchos kilómetros estén Río de Janeiro, Caracas, Bogotá,Sao Paulo...urbes mastodónticas,selvas de hormigón donde las flechas han sido sustituídas por coches,supermercados y pistolas...y más cosas.
Aparte que habría que ver si todo no es más que un "montaje"para que la humanidad "moderna" siga pensando que aún quedan sitios donde no ha llegado la "civilización".

El Virginiano

escarola dijo...

Hola J.Luís, he tardado un poco en reunir ganas de hablar de la presentación del jueves. Fue en la Casa de América como sabrás, pero no contaron con la participación del fantasma que sin duda hubiera dado un punto british a la función. La gente fue llegando despacito, -yo fui de las primeras, aunque me senté de las últimas- pero al final la pequeña sala se llenó. Hablaron por riguroso orden alfabético y eso que no estaba Millás. Baltasar tiene mucho más encanto al natural que versión blog, pero todas mis “fotos” las tomé de Verdú, ya te puedes imaginar. Aunque luego me desinflé cuando se le ocurrió afirmar que no leía los comentarios. Como sorpresa, apareció Juan Cruz a los postres, no metido en una tarta, que dialogó un poco con ellos. ¿Qué se dijo? Lo principal lo tienes por ahí, en los blogs de Juan Cruz y Basilio Baltasar. Apenas hablé con Verdú unos instantes, con la excusa de que me firmara un libro: ya no me podía presentar como escarola, puesto que no podía conocerme. De todas formas, lo hice. Por si acaso.

Morgenrot dijo...

José Luis,

Aunque sea "quasi" increíble, no he visto " La Misión ", así que me recuerdas que tengo una película pendiente y esa le gustará a mi marido.

El trasfondo del tema, sinceramente pienso que, si esos indígenas no están mucho más civilizados y con una escala de mejores valores , que nosotors, los de la tecnología y el alma hueca.

Jerusalem dijo...

Si te ha gustado la Misión, te recomiendo el libro "Ines del alma mia" Creo que te gustará.

Besitos

JL Martínez Hens dijo...

Escarola he encontrado en Internet una referencia al libro Passé compossé... Yo estoy seguro que Verdú se lee los comentarios e incluso interactua en su blog porque por lo que acabo de leer, defiende el blog como comunicación interactiva, por lo que no leerse los comentarios sería ser un antiguo...

Te dejo mi hallazgo, hasta que aparezca el libro en librerías.

www.alfaguara.santillana.es

Empieza a leer... Passé compossé de Vicente Verdú y otros...

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Esta es la versión html del archivo http://www.prisa.es/prisamedia/prisa/media/200805/23/convocatorias/20080523prsprscon_2_Pes_PDF.pdf.

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Apoteosis del blog.

Ha sido necesario que terminara el siglo XIX y el siglo XX para que naciera el blog. Simultáneamente, ha sido preciso que llegara el cine, el telefilme, el videojuego, el collage, la publicidad y el videoclip para que el arte, la reflexión y el arte de contar no necesitará valerse del culto a la novela como monarca literario de todas las cosas. Ahora,por fin, el sistema convencional de la presentación, el nudo y el desenlace, el tópico de la tercera persona omnisciente, el malabar de la ficción, caen por su propio peso. El peso de la rigidez y la falacia. El insoportable tufillo de lo fingido que si chiflaba a los estáticos lectores desiglos pasados ahoga a los incesantes viajeros de ahora. A la inmovilidad de antaño convenían los grandes relatos,grandiosos como sillares, pero a la incesante traslaciónpertenecen las piezas más breves, livianas, transmutables y sensibles. Incluso el libro, sin importar qué contenga, parece demasiado pesado para el transporte y el móvil/mó-vil recoge cada vez más relatos cortos, pelis, vídeos, mini-novelas que a fuerza de comprimirse han transformado su entidad.

De la misma manera que a la despaciosa luz degas se asimilaban las páginas de las despaciosas novelas, seasumen ahora, en el parpadeo de las pantallas, los raudosimpactos de los mensajes. En la recepción tradicional ellector abría sus fauces para ser nutrido pero, en la actualidad, el lector mordisquea, degusta y escupe, en una dialéctica de prueba y selección que exige el contento rápido y rechaza la demora, el esfuerzo y la concentración. Pero también el artificio, la simulación, el cliché y el proceso determinado.

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El blog viene a ser respecto a la escritura novelesca,lo que el spot respecto al discurso político y el videoclip respecto al film. Por una parte, se trata de la dimensión pero, de otra, se refiere también a su composición interior. Afecta a la naturaleza de su carácter pero, sobre todo, a la naturaleza de su naturaleza.

Un blog no busca la coherencia ni la falsa o extrema pureza de género. Si se filtra en el interés del receptor lo hará a través directamente de su vida. A diferencia de presentarse como un producto cerrado para sí mismo expuesto al mayor o menor aprecio del consumidor, el blog se dirige abiertamente a su vivencia. No se ofrece como un objeto sino como un sujeto, no como una pieza acabada sino como un elemento en proceso, pegado a la vicisitud, interfiriéndose y haciéndose con ella. Con la indeterminación, en fin, de su argumento interior, directamente asociado a las imprevisibles peripecias del autor y al argumento de quien lo recibe que interactúa con él, lo condiciona, lo mediatiza y lo condena, lo bendice o lo copula, como un íncubo o como un ínclito.

El blog, por esencia, es un albergue promiscuo donde la escritura pierde necesariamente la tentación dehacerse narcisista o eximia y se dirige indispensablemente a comunicar. A divertir, emocionar, entrecruzarse, conversar en forma de palabras y silencios, a la manera deproposiciones que dicen y buscan refracción y contestación. Este vaivén tenido acaso por grosera concesión entre antiguos escritores ilustres se convierte en su triunfo,su vitola y en su natural razón de ser. Conocer y comunicar fueron las dos grandes categorías del arte. Ese nuevo conocimiento y su comunicación se funden en el género del blog que flota o se hunde en el éxito o no de ese objetivo.

En consecuencia, el blog es más vecino y natural-mente humano. Más una secreción de la esencia inmediata de la comunicación que un artefacto lanzado para la

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contemplación. Más un nutriente para ser compartidoque un manjar para ser admirado. De este modo el artedel blog, cuando lo hay, cumple con el anhelo de las van-guardias que soñaban con producir una literatura que entrando en la sensibilidad de todos hiciera artistas a cadauno. El blog brinda esta oportunidad a través de la participación consciente y la no consciente, haciendo bloque o no con ellas.

El blog es promiscuo o híbrido por naturaleza.No habla de esto ni de aquello, no lo hace obedeciendo aun género u otro, sino que, como la vida misma de cualquier cosa y de todas ellas, discurre en desorden, azarosamente, sin proyecto ni fin anticipados. Los libros de relatos, las novelas poseen un fin ya escrito. Aunque el lector no hubiera llegado a la última página, la última página sehalla de antemano impresa, incorregible, concluida. El lector venía a morir sobre ella, con gozo o con decepción,pero inevitablemente cayendo sobre la plana como sobreuna lápida donde se encuentra escrito el desenlace o el epitafio.

En el blog, como en los videojuegos, como en elmundo de la comunicación personal, los finales no se hallan prescritos. El desarrollo va creándose en la interacción y las anécdotas, los itinerarios, las nuevas encruci-jadas se deciden precisamente en el lazo del objeto y del sujeto hasta conformar una relación que reproduce,como en el amor mismo, la indeterminación de su fin. La vida se cuela en el blog tanto como el blog en el aforo dela vida. Desde aquí se constata la limitación de las novelas o los cuentos tradicionales, tanto en su propia entidad, como en la acción del autor o en el acotado papel del lector.

Al autoritarismo y la sociedad jerárquica corresponde la forma de comunicación donde el autor es superior. A la clase de democracia más participativa corresponde el blog donde los papeles de recepción y emisión se

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intercambian o se funden en medio de la imprevisión o el albedrío.

No hay género en el blog sino gente, como tampoco puede imponerse un modelo estricto a la comunicación superior que se abastece de gestos, desplantes, caricias, insultos, interjecciones o mohínes de amor. No hay escritor de género para el blog sino blogista, lo que significa para millones de escritores la máxima liberación, el máximo movimiento de liberación del escritor.

Hasta aquí era preciso ser poeta o ensayista, filósofo, novelista, dramaturgo o periodista para lograr una ajustada identificación. Pero de la misma manera que las profesiones se han vuelto laxas y las identidades plásticas en la vida real, el blog halla su gozo en la profusión y variabilidadde sus formas. Se puede ser cualquier cosa sin que por ello se rebaje el respeto a la identidad, se pierda el tino o se corra el riesgo de confundir al personal.

El blog es personal y es, ala vez, «el personal». Se es escritor más allá de la clasificación por géneros, como en otros ámbitos se es un sujeto igual de inde-pendientemente del género o el sexo que corresponda, se elija o se interprete. La sujeción mata al sujeto. No sujetarse a una severa clasificación permite emplear, como enlos nicks de Internet, uno o varios nombres a la vez, variosyoes juntos para expresar mediante voces múltiples los contenidos de la mente, el cardias o el corazón.

Gracias al blog todos pueden ser escritores sin el requisito de una etiqueta puesto que, gloriosamente, el blog ha sorteado las instituciones que expenden títulos y discriminan entre el bien y el mal. El blog es anarquista, popular,irreverente, amoral. Y, por el momento, no se presta al juicio de la Crítica instituida. Vale o no vale, vale más o menos por sí mismo, sin necesidad de intercambiarse con ningúnotro patrón de valor. Vive, pervive, persiste, acaba de acuer-do a un impulso vital que decide sin más condiciones que la salud de sus órganos internos. Lo que no es poco.


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El blog gana en la suma de las capacidades que arracima y, como un centro de salud, busca la gloria en el beneficio que su calidad literaria y humana reparta en el barrio virtual que es-pontáneamente se forma en su interior. Para bien de la escritura, para bien de la libertad de escribir, para beneficio general de la literatura en una forma tan inesperada como lúdica de comunicación y creación.

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