Los sábados por la mañana...

Los sábados por la mañana los paso con María, mi hija pequeña. Normalmente vamos primero a ver a mi abuela, luego un rato por el rastro de los sábados, a trapichear y luego al mercado de abastos, donde me gusta comprar en distintos puestos, pese a estar todos ellos muy cerca el uno del otro y enfrentarme a la competencia.


Hoy hemos hecho lo de siempre, aunque no hemos visto a mi abuela que es la primera parada. No estaba en la cafetería donde suele estar con las amigas.

En el baratillo o Rastro de cosas usadas, mucha gente y nada interesante. Un señor que lleva de vez en cuando algo interesante de arte, tiene un grabado de Brinkmann que no está mal, pero por el que pide 400 Euros, cuando su precio en mi opinión por el tamaño y estado es como mucho de 150 Euros. No le he regateado porque no iba a comprarlo de todas formas, pero quien sabe a lo mejor algún día. Para mí lo ideal sería una permuta, pero soy demasiado burgués para ir a hacer permutas en aquella jungla.

Me ha dicho que no trae cosas buenas porque aquí hay pocos compradores y muchos cazadores. Y yo creo que también mucho cazador cazado. Conozco a personas que van por allí al amanecer. Yo pienso que la última hora, las 14:30 es también buena hora para cosas que de verdad merezcan la pena, ya que a esa hora están recogiendo e igual puedes negociar muy a la baja.

A mí me divierte tratar, aunque a veces se me va la mano y compro cosas inútiles, como un día que compré una trompeta con muy buena pinta, pero para que quiero yo una trompeta. Esa es la pregunta que luego me hago a diario cuando la veo que es casi a diario. La tengo en el despacho y todo el mundo me pregunta si soy trompetero, y desde luego eso no es sólo soplar.

También me gusta ver algún musico, como uno del que hablé hace dos sábados Felipe, pero que sigue sin ir. Luego María hoy se ha asustado de un indio que toca vestido con plumas y que hasta ahora le gustaba. Parece que conforme crece es menos ingenua. La verdad es que los indios lo normal es que a un niño les den un poco de miedo ¿no? María crece. Ahora lo está repitiendo todo como un lorillo.

Luego, he ido al mercado, donde he comprado los ingredientes para una paella, que es una cosa que me relaja. En un puesto el vendedor se ha enfadado porque le he dicho que unas cigalas pequeñas que compré el sábado pasado, no tenían casi sabor. Le iba a dar algo, se ha puesto a desgañitarse que él es el más barato y al final he vuelto a comprarle las cigalas pequeñas que están a 12 Euros el kilo, lo que en realidad es muy barato, como para encima exigir sabor. Hoy estaban mejor. He hecho un arroz con esas cigalas, un poco de atún, un calamar, y 4 gambones. Hoy he probado con un arroz nuevo, integral de Calasparra de los que tarda 40 minutos en cocerse y a pesar de eso ha salido un poco duro, pero es que a mí me gusta así. Para mí, estaba de escándalo y sin que nadie se enterara, le he echado también un poco de caldo de caracoles, de los típicos pequeños que ponen en Sevilla, Córdoba y Cádiz, que tenía de una tarrina que me trajeron anoche. De rechupete, aunque ha sido etiquetado como arroz duro, pero no estaría tan malo cuando los platos han acabado casi limpios.

Ahora, no tenía muchas ganas de escribir, pero me he acordado de los maestros que escriben a diario desde hace años, como Manuel Alcántara y Vicente Verdú, y me he puesto a escribir sobre mi día. No quería opinar de lo que habla hoy todo el mundo, de lo Friki que es Chiquilicuatre, aunque he dejado un comentario en el blog de Ignacio Bermejo, donde había un poema suyo junto a uno de Lorca, ambos para niños, bastante buenos.

Como no he visto a mi abuela, voy a dejaros una poesía de ella que le hizo a María hace unas semanas. Es bastante tierna, aunque mi abuela tiene poemas mucho más logrados, pero como éste es para mi hija, para mí es el mejor.

A mi bisnieta Maria

Son tus ojitos mi niña bella,
verdes claritos como la mar.

Son tus pestañas que los acarician
como abanicos que abren y cierran
al parpadear.

En boca, sonrisa abierta,
llena de felicidad
como niña feliz y gozosa
alegre, te sientes ya
pues te sabes muy amada,
por tus queridos papás.

Con este amor, tu crecerás,
dentro de ti se infiltrará,
y estos recuerdos en tu corazón
latentes los tendrás.

Y así, el amor y el cariño,
por tus poros rebosarán.
La vida más llevadera y corta
para tí será.

Se acortarán los años
que en ella pasarás.
Vivirás dichosa.
Dando ternura y amor,
que tan falto el mundo está;
pues es lo máximo,
que podemos aspirar.

FUENSANTA ORTI

Y ahora dejo algo de Youtube. Un par de poemas de Gloria Fuertes, que creo que fue una persona extraordinaria y una gran poeta. Os dejo un poema para niños:



y otro para los padres y abuelos de los niños, de un amor imposible, con unas bonitas imágenes y música.



Creo que Gloria Fuertes no fue ni iría nunca a Eurovisión ¿no?

1 comentario:

barrera dijo...

nunca he visto un rastrillo de esos, algún día buscaré alguno porque me hace ilusión, jejeje, se deben encontrar algunas cosas interesantes

Ganas de escribir, ¿será el tiempo?, porque yo ando fatal de ganas de escribir también, quizás sea la presión de saber que tengo que estudiar, aunque nunca me he sentido presionado por ese sentimiento, es algo raro, me siento en el ordenador y me aburro, me pongo a ver la tele y me aburro, ahora mismo sólo me entretiene el libro de Noah Gordon, el médico, pero las obligaciones son las obligaciones así que hay que marcharse a estudiar a Nietzsche.

Por cierto, ¿qué tal vas en cuanto al deporte? espero que sigas corriendo, yo he cumplido cuatro días en rehabilitación y la mejora es bastante notable, doblo casi hasta 90º la rodilla y ando con sólo una muleta, estoy supercontento por esto cuando la gente tiene las dos piernas en perfectas condiciones y nos las aprecia. Bueno que suelto el rollo sin darme cuenta

Con la esperanza de que el chiki chiki quede el último en eurovisión, hasta mañana

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