Preciso me encontrar

Acabo de ver la película de Walter Selles, Estación Central de Brasil, y todavía estoy secándome lágrimas saladas, de melancolía y alegría, y recuperándome con una canción que han puesto en los subtítulos, que se me ha metido en la cabeza.

Vengo corriendo al ordenador, a pesar que son más de las 12:30 y busco desesperadamente esa canción para poder compartirla con voces. Recupero la sonrisa entrando en el blog y viendo los comentarios de mi amigo el Trianero y de una paisana mía de Córdoba, y empiezo, con la venia de mi ego.

Quiero asistir al sol nacer, ver las aguas de los ríos correr, ver los pájaros cantar, yo quiero nacer quiero vivir...Preciso andar, procuraré a procucuar sonreir para no llorar.

Os dejo la canción con unos surfistas navegadores, y buenas noches...



El título de la canción es el fin, la causa de mi blog. Preciso me encontrar.

Dios, como echo de menos Brasil. Preciso andar...preciso me encontrar.

10 comentarios:

JL Martínez Hens dijo...

CANTO DEL CAMINAR

...ou le Pays des Vignes?
Rimbaud

Nunca había sabido que mi paso
era distinto sobre tierra roja,
que sonaba más puramente seco
lo mismo que si no llevase un hombre,
de pie, en su dimensión. Por ese ruido
quizá algunos linderos me recuerden.
Por otra cosa no. Cambian las nubes
de forma y se adelantan a su cambio
deslumbrándose en él, como el arroyo
dentro de su fluir; los manantiales
contienen hacia fuera su silencio.
¿Dónde estabas sin mí, bebida mía?
Hasta la hoz pregunta más que siega.
Hasta el grajo maldice más que chilla.
Un concierto de espiga contra espiga
viene con el levante del sol. ¡Cuánto
hueco para morir! ¡Cuánto azul vívido,
cuánto amarillo de era para el roce!
Ni aun hallando sabré: me han trasladado
la visión, piedra a piedra, como a un templo.
¡Qué hora: lanzar el cuerpo hacia lo alto!
Riego activo por dentro y por encima
transparente quietud, en bloques, hecha
con delgadez de música distante
muy en alma subida y sola al raso.
Ya este vuelo del ver es amor tuyo.
Y ya nosotros no ignoramos que una
brizna logra también eternizarse
y espera el sitio, espera el viento, espera
retener todo el pasto en su obra humilde.
Y cómo sufre cualquier luz y cómo
sufre en la claridad de la protesta.
Desde siempre me oyes cuando, libre
con el creciente día, me retiro
al oscuro henchimiento, a mi faena,
como el cardal ante la lluvia al áspero
zumo viscoso de su flor; y es porque
tiene que ser así: yo soy un surco
más, no un camino que desabre el tiempo.
Quiere que sea así quien me aró. -¡Reja
profunda!- Soy culpable. Me lo gritan.
Como un heñir de pan sus voces pasan
al latido, a la sangre, a mi locura
de recordar, de aumentar miedos, a esta
locura de llevar mi canto a cuestas,
gavilla más, gavilla de qué parva.
Que os salven, no. Mirad: la lavandera
de río, que no lava la mañana
por no secarla entre sus manos, porque
la secaría como a ropa blanca,
se salva a su manera. Y los otoños
también. Y cada ser. Y el mar que rige
sobre el páramo. Oh, no sólo el viento
del Norte es como un mar, sino que el chopo
tiembla como las jarcias de un navío.
Ni el redil fabuloso de las tardes
me invade así. Tu amor, a tu amor temo,
nave central de mi dolor, y campo.
Pero ahora estoy lejos, tan lejano
que nadie lloraría si muriese.
Comienzo a comprobar que nuestro reino
tampoco es de este mundo. ¿ Qué montañas
me elevarían? ¿Qué oración me sirve?
Pueblos hay que conocen las estrellas,
acostumbrados a los frutos, casi
tallados a la imagen de sus hombres
que saben de semillas por el tacto.
En ellos, qué ciudad. Urden mil danzas
en torno mío insectos y me llenan
de rumores de establo, ya asumidos
como la hez de un fermentado vino.
Sigo. Pasan los días, luminosos
a ras de tierra, y sobre las colinas
ciegos de altura insoportable, y bellos
igual que un estertor de alondra nueva.
Sigo. Seguir es mi única esperanza.
Seguir oyendo el ruido de mis pasos
con la fruición de un pobre lazarillo.
Pero ahora eres tú y estás en todo.
Si yo muriese harías de mí un surco,
un surco inalterable: ni pedrisca,
ni ese luto del ángel, nieve, ni ese
cierzo con tantos fuegos clandestinos
cambiarían su línea, que interpreta
la estación claramente. ¿ y qué lugares
más sobrios que estos para ir esperando?
¡Es Castilla, sufridlo! En otros tiempos,
cuando se me nombraba como a hijo,
no podía pensar que la de ella
fuera la única voz que me quedase,
la única intimidad bien sosegada
que dejara en mis ojos fe de cepa.
De cepa madre. Y tú, corazón, uva
roja, la más ebria, la que menos
vendimiaron los hombres, ¿cómo ibas
a saber que no estabas en racimo,
que no te sostenía tallo alguno?

-He hablado así tempranamente, ¿y debo
prevenirme del sol del entusiasmo?
Una luz que en el aire es aire apenas
viene desde el crepúsculo y separa
la intensa sombra de los arces blancos
antes de separar dos claridades:
la del día total y la nublada
de luna, confundidas un instante
dentro de un rayo último difuso.
Qué importa marzo coronando almendros.
Y la noche qué importa si aún estamos
buscando un resplandor definitivo.
Oh, la noche que lanza sus estrellas
desde almenas celestes. Ya no hay nada:
cielo y tierra sin más. ¡Seguro blanco,
seguro blanco ofrece el pecho mío!
Oh, la estrella de oculta amanecida
traspasándome al fin, ya más cercana.
Que cuando caiga muera o no, que importa.
Qué importa si ahora estoy en el camino.

CLAUDIO RODRÍGUEZ (España, 1934-1999)

Ignacio Bermejo dijo...

Pues sí que te gustan los post largos. En fin. Me ha parecido entender que anhelas aprender... ¿de quién? ¿de mí? Seguro que tienes muchísima más basta cultura que yo, y además, por lo que escribes, te podrías dedicar a la novela sin problemas, te lo digo completamente en serio. De hecho, el autor de La Catedral del Mar, magnífica novela, es un colega tuyo. Yo simplemente escribo por instinto, en absoluto respeto conceptos académicos que pudiera trasmitir. Te lo juro, es instinto, una necesidad intríseca que tengo desde pequeño y que no sé controlar. Para mí escribir es como respirar. ¿Tú me podrías explicar como respiras? En cuanto a tu post, me anoto el título de la pelicula y trataré de verla.
Un placer conocerte y sé bien venido siempre que quieras a mi blog.
Un abrazo.
Nos leemos.

Milagros Muñoz Olivares dijo...

Un hombre Llorando, verdad de dios que si te quedaria a ty; SONATINA (Rubén Darío)...solo le quitamos el que tu no eres un Princesa triste, lo cambiariamos a Plebeyo Triste por una pelicula, por cierto la princesa Letizia tiene de triste lo que yo de Inglesa....nada....es super alegre.

Cuidate Mucho y te mando muchos saludos y bienvenido a Diario Mágico Milyta....

escarola dijo...

Hola JL, veo que sigues disfrutando con tu blog. Suelo leerlo con la sonrisa puesta, tienes una forma de escribir muy fresca y luminosa, casi me iría al tópico del sur. No me resulta demasiado raro imaginarte llorando, para a continuación marcarte unas sevillanas, claro. Me preocupa más Verdú ¿el escritor està triste? ¿Tú sabes algo?

JL Martínez Hens dijo...

Ignacio, voy a intentar acortar mi posts ya que el medio lo requiere. Lo de la respiración fue la misma contestación que me dio un amigo mío que es un excelente pintor. Luego me dijo, a mí el arte en realidad no me gusta...

Escarola, gracias por tu comentario. Me ha pasado muchas veces eso de llorar y reir a la misma vez, y lo de marcarme unas sevillanas con una mujer atractiva, es algo que no me cuesto, como decía el amigo escritor, como respirar. Antes, se me iba un poco la mano en el baile. Ahora prefiero centrarme en los ojos de la contraparte...

En cuanto a Verdú no sé si estará triste porque una persona tan inteligente puede hacer juegos malabares con la escritura y la vida. He hablado con él dos veces en la vida y como quiera que este blog es consecuencia de seguir sus entradas en su blog, pues intento dar mi opinión a diario.

Ayer hice un comentario que no se si es afortunado o no. Decía que lo veía desfondado y que me parecía un artista de la forma, pero pensando en el día de hoy, creo que fue un comentario erroneo, ya que Verdú es de los escritores con más fondo que conozco, y la forma que tuvo de sincerarse en público en la tele, no es de una persona desfondada.

Hoy no ha escrito y lo agradezco, y explico el por qué. Ya se lo he contado a Milagros en su blog, pero hoy yo tampoco puedo escribir, estoy desolado.

A un íntimo amigo mío de la edad de Verdú, le diagnosticaron ayer un melanoma de grado 5, bastante avanzado, y ando peleado con Dios. Yo siempre pensé que mi amigo caería en una juerga, ya que pese a su edad y varios infartos, diabetes, y anginas, era de los de genio y figura. Sin embargo, no lo puedo ver, perdiendo fuerzas, despidiéndose con dolor, no se, espero que se pueda parar todo eso, pero hoy no escribo más.

Cuando mi amigo me lo ha contado he estado bromeando con él, pero cuando he llegado al blog y he puesto la canción que colgué anoche he vuelto a llorar. Lo de ayer fue sólo un ensayo ante una situación de película. Hoy era como el libro de Don Vicente,

"No Ficción", Escarola.

escarola dijo...

La ficción nos prepara para la no-ficción, aprendemos con simuladores de realidad, o eso creemos, vamos, que luego la realidad siempre sorprende. Siento lo de tu amigo. Yo perdí la semana pasada a alguien importante en mi infancia, y sólo sentí endurecerme el corazón. Eso fue lo triste, no llegar al fondo de la tristeza. Puede que esas sean tristezas sin asimilar que un día imprevisto explotan y no sabemos de dónde salen.

JL Martínez Hens dijo...

La realidad es más dura pero el sabor salado a lágrimas de ficción, te predispone a otro tipo de lágrimas, y yo creo que llorar es tan sano como reir. Los brasileños juegan mucho con ésto en la musica popular brasileña, y nosotros los andaluces también, con las sevillanas (la famosa sevillana de algo se muere en el alma cuando un amigo se va) y el flamenco que a veces es durísimo, y en un segundo pasa a la alegría.

Buenas noches.

Anónimo dijo...

Me gusta tu blog, entrar aqui y leerte es algo así como sentir: La bondad de un corazón, la sensualidad de una piel, la verdad de una flor,... adelante.

http://es.youtube.com/watch?v=NRz3aJE4tS0&feature=related

Lara

Daniela dijo...

José Luis...me encanta la música brasileña, y esta que colocaste es muy buena. Tengo un CD, que me encanta...'Samba pa ti', el homenaje de la música hispana a la brasileña.
Me gusta tu forma de escribir, eso de llorar y reir, lo llevamos en la sangre. También en el sitio dónde nací, se juega un poco con eso en las canciones.
Un Beso.

Anónimo dijo...

alguien si no es mucha molestia me podria decirme la traduccion al español de esta cancion porfavor y se los agradezco de antemano y mucho.

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