El cambio dichoso...

Esta es mi entrada del día internacional bloguero y espero ganar los 30 dolares que está la cosa muy chunga con la crisis, pero como no soy políticamente correcto pues nada, a llevar la contraria.

Nos proponen un tema el cambio. Cambiar. La palabra probablemente más empleada por los políticos. El Gobierno estudia cambiar… Nuestro objetivo como partido político es cambiar... Por el cambio... Yes, we can...Change...

Luego tenemos los mensajes de caritas, de ONGs y de Gandhi...

"Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo".

El propósito de todas las Navidades, el nuevo año voy a cambiar. Este año el tema estrella del concurso bloguero...Y nos pasamos la vida, haciendo planes de cambio. Hay que cambiar el destino, modificar el rumbo, convertirse en otra cosa, alterar lo establecido, variar las formas para supuestamente evolucionar, adaptarse a los nuevos tiempos, renovarse, mudarse, reformar…

¿Y qué podemos cambiar si en realidad no somos escuchados? Votamos y ya está. Se nos limitan nuestros derechos civiles y nos da igual. Los individuos no sometemos a los poderes, y los poderes nos venden que las cosas van a cambiar, pero todo sigue igual, cuando no se cambia para peor. Ahora hay menos agua y el clima, sí que está cambiando implacablemente. ¿Tomar conciencia, cambiar los hábitos?

Dice el refrán popular que el que nace lechón, muere cochino...Pues no cambiemos. Creo que debemos aceptarnos tal y como somos, y no prestar tanta atención a nuestro futuro. Y desde luego, por muy blogueros que seamos, nuestras opiniones sobre el asesinato de la ministra de Pakistán, las elecciones americanas, la crisis de las hipotecas o de los alimentos, o los juegos de China, son temas que no están hechos para este formato donde se premia la intimidad personal.

Por primera vez, personas no intelectuales, podemos aportar nuestras experiencias, y sin querer, estamos soñando con que nuestra voz se escucha, con contar y no ser contados, pero la verdad es que los poderes nunca cambiarán. Las instituciones y los poderes han sido siempre iguales, y hace 2000 años pasaban las mismas cosas que hoy, sólo hace falta leer el nuevo testamento o cualquier libro de filosofía de aquella época.

¿Y que hacemos ante las injusticias? ¿Tenemos que aceptar el hambre en el mundo? ¿Qué podemos hacer por cambiar el sistema si vamos a peor? Pues no se, pero si no contamos, seguiremos siendo manipulados por los de siempre.

Todo empieza por considerarnos dignos como personas únicas e irrepetibles, con un pequeño papel en esta película de la vida. Muy limitado pero imprescindible. Unos nacemos en el primer mundo y otros en el cuarto o en el quinto, pero si encima que somos los afortunados, estamos toda la vida haciendo planes de futuro, pues todo irá cada vez peor.

Ahora, parece que tenemos el derecho y el poder de la escritura, que no es poco. Por lo que vamos a escribir y buscar tiempo para nosotros, para pensar, y no intentar forzar los cambios sino que todo fluya poco a poco, aceptándonos y asimilando que el cambio sólo será posible cuando actuemos conforme a lo que somos. No podemos cambiar a estas alturas.

Nuestras vidas están ya programadas en cuanto a las modas, a lo que comeremos, a lo que seremos dentro de 40 años, por lo que tenemos que aceptar la realidad, y vivir, actuando conforme a las virtudes y defectos de cada uno, pero sabiendo que tú eres el que eres y que no hay otro, por lo que si nos queremos a nosotros mismos, podremos rebosar de amor y empezar a preocuparnos por los demás.

No cambies, vive, haz lo que te toca, preocupate por ser feliz y busca en tu interior. Probablemente en tus defectos estarán tus virtudes, y en tus virtudes tus defectos. Todo en contradicción, pero aceptándonos física e intelectualmente, podremos vivir libres, o al menos sentirnos en libertad, pese a ser marionetas de un retablo. A los poderes hay que ignorarlos. Para que vamos a perder el tiempo en buscar las soluciones si no contamos.

Primero, tenemos que contar, aunque sea hasta cien...100,99,98,97,96... Y a lo mejor cuando nos vean que contamos, podamos plantearnos otros objetivos. El blog es una herramienta. Vamos a utilizarla, y permanezcamos fijos, invariables, donde y como estamos, porque allí es donde vendrán a buscarnos.

5 comentarios:

Daniela dijo...

José Luis..."Feliz Día Internacional del Bloguero".

Me gusta mucho como desarrollas el tema, el cambio debe ser interior, de cada quién .

Pensar que vamos a cambiar por si solos el mundo, suena utópico.

Si cada uno pone su granito de arena y hace lo que le corresponde, ya el cambio, se inicia, lo malo es que los que realmente pueden hacerlo, se valen de sus puestos políticos para engañar a un pueblo anhelante, de verdaderas soluciones.

Un beso y que la pases super.

El Rincón del Relax dijo...

Hola, de visita por aquí... bonito e interesante blog, recibe un energético saludo desde mi rincón!

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Me sumo a estas palabras tuyas "El blog es una herramienta. Vamos a utilizarla, y permanezcamos fijos, invariables, donde y como estamos, porque allí es donde vendrán a buscarnos"

El Ratón Tintero dijo...

Absolutamente redondo Jose Luís. No "te me has ido" ni una sola vez, directo y certero como una saeta, sí señor.
Esos 30 dólares te quedarían como algo simbólico, porque me parece un premio ridículo, por mucha crisis que tengamos.
En algún sitio he leído que esto del día internacional bloguero, lo inventó un señor ya mayor israelita. Pienso que él tuvo mejor idea, porque propuso que todos recomendáramos este día cinco blogs de interés, o mejor aún, blogs de otras culturas, para abrir los brazos -porque fronteras no tenemos ya- y hacernos cada día más fuertes... "donde vendrán a buscarnos".

Anónimo dijo...

Todo cambia....

Leyendo el blog de José Luis me encontré con aquello de que el 14 de junio es el día Internacional del Bloguero. Para celebrarlo se ha creado un concurso de entradas, cuyo tema central debe ser el ¨cambio¨, considerando eso sí, ciertos eventos políticos y sociales a nivel mundial. El premio de dicho concurso es de 30 dólares.

Pues bien, me leído completa la entrada de José Luis al respecto y comparto con él la apreciación de que los blogs son, en gran medida, personales, íntimos y que poco podemos hacer mientras los de arriba, los que nos mienten , los que provocan muchas de las situaciones sobre las que hay que opinar, de acuerdo a la convocatoria del concurso, no cambien ellos mismos.

En cuanto a mi blog, como decía en otra entrada, representa un risco desde donde comparto, con quien me hace el honor de pasar por aquí, muchos de los cambios que mi circunstancia personal ha ido sufriendo.

No, el cambio no es malo. Adaptarse a él es lo difícil...a veces uno busca cambiar para ir creciendo pero, en la mayoría de los casos, el cambio proviene de las circunstancias que nos rodean. La cuestión es conformar nuestra habilidad de adaptación y/o resistencia de acuerdo a un principio de realidad, en el que uno esté consciente de lo que está en nuestras manos hacer y de aquello que escapa a nuestras mejores intenciones: si suben los precios, hay que adaptar el monedero ya sea buscando la manera de llenarlo más rápidamente o de ir gastando menos. Si China , desde siempre, agrede al Tíbet, hay que adaptar nuestra conciencia, no para no asumir la responsabilidad que como especie humana tenemos, sino más bien para no tener otra culpa más que echarnos sobre las espaldas. Los ¨Grandes Temas¨ que hay que considerar para el dichoso concurso, escapan de las posibilidades reales que tenemos los individuos de a pie, los ciudadanos comunes, lo más que podemos hacer desde nuestro pesimismo ilustrado, como le llama Savater al optimismo, es compartir las ideas y lanzar desde nuestra tribuna, alguna que otra diatriba en contra de... o alguna elegía a favor de algo. El principio de realidad, en mi caso, sería el de: ¨desde tu espacio, con tus herramientas, lo que estés en posibilidad de alcanzar¨, nada más y nada menos.

Hace bastantes años, cuando uno salía de algún nivel educativo, para entrar al siguiente nivel, era costumbre escribir algo en una libreta, o en las camisas de los compañeros, que pudieran leer andando el tiempo, para recordar las aventuras compartidas con ellos. La frase que más se escribía era aquella de ¨Sigue así, nunca cambies¨. Pues bien, si pudieran verme ahora, se asombrarían de lo mucho que sigo siendo fiel a ciertos principios y, también, de lo mucho que uno se transforma con el paso de los años. Ya no pretendo, como entonces, cambiar al mundo... a lo más que llego, en estos últimos tiempos, es a poder adaptarme y superar los cambios que me van siendo impuestos. A ocuparme, en vez de preocuparme y a no cargar en mi mochila: culpas, basura y peso que me sea ajeno. A asumir que debo comerme lo que yo misma me guise y a habitar este mundo con esta boca que tengo. A vivir disfrutando lo que me gusta, sea del agrado de otros o no y a no pedir ni dar explicaciones por ello.

Que si, de cuando en cuando, me mueven el piso y se me caen ideales y personas, que antes tenía por firmes y buenos, la parte de mí que no cambia es lo suficientemente fuerte para soportarlo y que, a su vez, esa otra parte mía que se transforma, es lo suficientemente creativa como para construírme nuevos paradigmas y sueños.


PD, para todos:

Un cambio impuesto es, por ejemplo, el hecho de que mi computadora/ordenador ha muerto de viejo, con lo cual no he podido continuar este blog con la frecuencia que quisiera y, al mismo tiempo, me ha impedido inaugurar otro blog sobre educación y diversidad que tengo en puerta. Ruego su amable comprensión y mucha paciencia, que ya iré colocando más ladrillos en ambos

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