Viaje al interior de la Mancha

Este fin de semana he estado recorriendo la Mancha, en un viaje que por culpa del aire acondicionado me ha dejado bastante tocado. A pesar de ello recorrer más de 1.000 kms e ir desde Granada por la provincia de Murcia hasta la Sierra del Segura y luego volver por la ruta de Don Quijote, incluido el paso por Despeñaperros hasta Córdoba, es una buena experiencia.

El objetivo de todo, era acompañar a mi padre a ver un potro que nació con un problema en la columna, y que no se podía levantar. Estuve hasta ordeñando a la yegua para darle de comer, pero misteriosamente el Domingo por la mañana apareció muerto.

Viajar, te hace pensar. Decía Cervantes que quien viaja mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho. Este verano no podré viajar como a mí me gusta por tener una hija muy pequeña, por lo que tendré que leer. Por tanto no me voy a mover demasiado e intentaré profundizar en aspectos sobre la literatura.

Esta semana se está celebrando la II Cita Internacional de literatura en español en Santillana del Mar,que se da en directo a través de la página web de boomerang. Esta mañana ha sido sobre Vargas Llosa, y quedan Javier Marías y Arturo Pérez Reverte. He estado oyendo lo que me ha permitido mi trabajo, pero la conferencia de Vargas Llosa la he leído entera.

Oir a estos grandes personajes de la literatura te hace sentirte inferior, ya que uno no ha sido un buen lector. Se ha hablado de la importancia de la forma, y se ha puesto de ejemplo la obra de Flaubert obsesionado con las palabras justas y la musicalidad del conjunto, habiendo empleado 5 años de plena dedicación para escribir Madame Bovary.

Aun así, pienso, siguiendo a las tesis de Vicente Verdú que en el siglo XXI, las lecturas de novelas del siglo XIX no son tan importantes para formarse. No sé si Verdú es un provocador de ideas y hay que leerlo entre líneas, para entender su pensamiento. Para él, leer no puede ser un acto que se haga sin el marco adecuado, es decir 15 minutos de transporte público más 20 minutos en casa, dejar el libro por tres días, o leer en momentos cansados al terminar el día de trabajo. Hoy también se hablaba de la lectura pausada y que hace falta cierta madurez para entender lo que se lee. Hablé precisamente de ésto con mi padre, y me comentaba que él ahora cuando lee el Quijote, no puede leer más de 10 o 15 páginas seguidas sin pararse a pensar sobre lo que transmite. Después de todo, al final voy a ser afortunado por no haber leído demasiado, a mi edad.

En la próxima entrada os desvelaré un plan de lecturas, para que me deis vuestra opinión.

4 comentarios:

Daniela dijo...

Me gusta mucho la forma de escribir de Javier Marías, me he vuelto adipta.

De Vargas Llosa he leído unos cuantos, al igual que de Pérez Reverte.

Estoy de acuerdo con tu padre, con lo del Quijote, a mi me hace soñar, y entonces comienzo a imitarlo... jaja.
Un beso.

JL Martínez Hens dijo...

¿Has leído La guerra del fin del mundo? ¿Cual es el que más te gusta de Vargas Llosa? Me gustaría también que me aconsejaras sobre el mejor libro en tu opinión sobre tu país.

JL Martínez Hens dijo...

Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación.
El resto no son sino decepciones y fatigas.
Nuestro viaje es por entero imaginario.
A eso debe su fuerza.

Va de la vida a la muerte.
Hombres, animales, ciudades y cosas, todo es imaginado.
Es una novela, una simple historia ficticia.
Lo dice Litrtré, que nunca se equivoca.

Y, además, que todo el mundo puede hacer igual.
Basta con cerrar los ojos.

Está del otro lado de la vida.

JL Martínez Hens dijo...

Lo anterior es una cita del libro que estoy leyendo. El viaje al fin de la noche de Céline.

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