Slumdog millonaire: un tren hacia el progreso



En Semana Santa aproveché para ir a ver la película tan premiada en los pasados Oscar. Desde un principio la película me transportó al Brasil de Ciudad de Dios mezclado con el de Estación Central de Brasil. Sería por eso de los niños marginados y los trenes. ¿Qué tienen los trenes para captar tanto la atención en este tipo de películas donde la miseria está presente? Debe ser la idea de huir de la realidad.

Hay que reconocer que a la mayoría de los mortales nos gustan las historias con final feliz, menos a los críticos que por su trabajo no tienen más remedio que llevar un poco la contraria y todo tiene que acabar mal para ser calificado como bueno. El final en esta película es lo de menos y las casualidades son las propias de un cuento, pero por mucho que haya un poco de ñoñería, cuando te quieres dar cuenta ya te has metido hora y media de contenido social y llega un momento donde parece que el dinero es ya lo de menos, cuando en realidad no lo es. La historia no tiene sentido si no es por el dinero.

En realidad todo es una ficción de principio a fin pero que se desarrolla en un escenario cruel de no ficción. Se usa el formato cuento de hadas para reflejar la dura realidad de los barrios de países como la India o Brasil, países que pese a que economicamente parece que dejan de ser Tercer Mundo, son incapaces de erradicar las diferencias sociales y la violencia que generan los barrios marginados. Creo que queda claro que el verdadero futuro de un niño criado en estos barrios es el del hermano asesinado en la bañera del cuarto de baño y no el del analfabeto que se hace millonario a golpe de casualidades por mucho que te quedes con una sonrisilla viendo como bailan los protagonistas en unas escenas típicas de lo que deben de ser las películas de Bollywood.



No conozco la India pero sí Brasil y creo que los problemas sociales son parecidos. Películas como éstas ayudan a concienciarnos pero parece como si las desigualdades entre ricos y pobres crecieran cada día más en vez de ir disminuyendo.

¿Y qué podemos aportar nosotros desde aquí? Cultura, como hace la redactora de cartas de la Estación Central.



El Tercer Mundo necesita educación.

4 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Buenos días mi arma.
Yo también he visto la peli y me encantó. Como me gusta una de tusfrases iniciales dieciendo que tienen los trenes.
besotes y buen día

Letizia dijo...

Las desigualdades crecen en todos los países, también en mi reino, y así seguirá siendo por mucho que Obama dija "nosotros podemos".

Vaya, me he puesto filosófica como mi doncella Maripuri.

Besos de Princesa

Daniela dijo...

José Luis...hace un par de horas vine a visitarte, me quedé paralizada y no leí lo que decías de la película, por lo sigiente: la tenía colocada en el DVD para verla.
Me dejó el corazón encogido, por la miseria y las necesidades de ese pueblo. Terminó como una novela de amor, pero después de sufrir tanto...el amor trae su recompensa, verdad?.
Besos querido amigo.

Barrera dijo...

Yo la vi hace un tiempo y me pareció muy buena película, reflejando una realidad aunque como dices el final de las vidas de estos chavales no es hacerse millonario...

PD: te dejo este post del amigo goviante (BW), para que habilites esa función, que creo que no la tienes en el blog, así me avisará a mi y a todo el que se suscriba cuando haya una nueva entrada

http://goviante.blogspot.com/2009/02/que-son-las-rss.html

Un saludo

Derechos reservados

Safe Creative #0806170073499

Bitácoras

Bitacoras.com