Que conste que voy de testigo...

Me había apuntado a la media maraton de Olvera para el 1 de mayo y con esa excusa, aparte de la de haber estado en Tenerife iba a salvar mi tercer año consecutivo sin pisar la Feria de Sevilla, pero la crisis es muy mala y hay que reirse un poco de ella.



Antes de mi retirada, estuve 20 años consecutivos llenándome los pies de albero, y tan de lleno me metí, que al final se fue convirtiendo en fango, pero bueno, no os aburriré, eso ya es pasado. Hoy estoy ilusionado en volver, porque como dice la canción siempre vuelve la paloma al nido del palomar.

La Feria no es más que un teatro y cada ciudad tiene su forma de expresión. En Sevilla se alardea de elegancia y vanidad, y hay diversos papeles en la escena, siendo los nativos los verdaderos protagonistas de la comedia. No obstante, al final los papeles se pueden comprar y desde hace ya algunos años suele haber algunos madrileños que a base de billetes son los amos del cotarro. Luego también hay muchos sevillanos que hicieron fortuna allende los mares, y alardean de ella en la caseta, como esos marroquies que nos cruzamos en verano que vienen con sus coches hasta los topes. Al final van a su pueblo y ayudan a sus familias y amigos pero van con ese aire de vencedores, que hace que medio pueblo sueñe con venirse a un mundo mejor.



La feria es vanidad, pero ¿quien no es en realidad un poco vanidoso?. Así que mañana nos vamos a ir mi amigo Quino y el que suscribe a dar un paseo por el Real y a darle un abrazo a amigos y familiares. Nos vestiremos de pijos, cosa que por nuestras profesiones en realidad es el mono de trabajo y ya os contaré:



Si hay algo de este teatro junto al río Betis, es su luz y fantasía, y una vez más me miraré en ese espejo de feria que siempre ve a un ego distorsionado y menos humilde, pero será por poco tiempo, unas horas. Pretendo dormir en casa ya que como buen "aguafiestas" me toca conducir de vuelta.

Es tiempo de primavera y en Sevilla están hablando de amor. Soñaré por un rato despierto pero para mayo estoy de vuelta para transmitiros esa vuelta al pasado, donde bailando una sevillana uno se daba un paseo por el cielo frente a unos ojos de mujer. Tres minutos de conquista por baile.

Sin embargo, os aseguro que por primera vez en mi vida no seré actor sino un mero testigo.

4 comentarios:

Blog de Paco Piniella dijo...

a disfrutar...

Jerusalem dijo...

Pues no te canses mucho que ya están nuestras cruces, lugo los patios y el remate nuestra feria.
¡Vanidad, pura vanidad! jajajaja

besos

JL Martínez Hens dijo...

Ya estoy de vuelta y cumplí con mi palabra de pasarmelo bomba. De 6 de la tarde a 6 de la mañana y una experiencia nueva conocer a un bloguero personalmente:

EL MOE DE TRIANA! Con un corazón que no le cabe en el pecho.

Barrera dijo...

Y yo que no había leído esto, aunque bueno difícil sería encontrarme por allí porque no he ido ni na.

me alegro de que te lo pasaras bien

Derechos reservados

Safe Creative #0806170073499

Bitácoras

Bitacoras.com