Que buen blog tiene el hijo de ............ quijote





Navegando por los mares cristalinos, encuentro a mi amiga Daniela en estado de esperanza, con un barrigón de ilusiones verdes. Subitamente me visita un duende y le escribo un comentario con una prosa que intenta imitar la suya. No es mi estilo pero hoy no salgo descontento del embroque.



Venía lleno de pesadillas del insomnio y desesperanza ante la cantidad y tamaño de los objetivos marcados a corto plazo. Angustiado. Cansado antes de empezar. Viéndole las orejas al lobo de la política municipal. Empezando a sentir nauseas y atemorizado de ensuciar mi casa con mis vómitos. Asustado por el "objetivo Estambul" que todavía no he lanzado a los aires, pero que me marco como medicina para lo que me espera en estos dos próximos años. Preocupado por mi trabajo. Por mi descanso dominguero que es mi Betis. Por esos ideales y sueños cotidianos que me traen problemas como me pasó ayer con un inmigrante. En una palabra, descorazonado.

Tiene mi amiga venezolana, grandes invitados en su casa y entro en la casa de un soñador. Hijo del quijote. Caigo en la cuenta que llevo casi dos años sin abrir la Biblia del profeta de Alcalá y es ahora cuando más lo necesito. No hay problema la tengo a mano en mi página futbolera. Me voy a buscarla y sorpresa! el mejor artículo periodístico que he leído en lo que va de año. Os lo dejo en comentarios.


Y me vengo arriba cuando releo el evangelio:

-La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.

Y con las pilas cargadas, ya tengo casi terminado este soneto que me manda a hacer Violante y llega el humor. Descubro que he recuperado la salud emocional y las fuerzas para no reconocerme sólo en el hijo del Quijote sino también en ese yo que es un hijo de ...... Sancho, que también es parte de nuestro ser.


Real y verdaderamente —respondió el del Bosque—, señor escudero, que tengo propuesto y determinado de dejar estas borracherías destos caballeros y retirarme a mi aldea, y criar mis hijitos, que tengo tres como tres orientales perlas.

—Dos tengo yo —dijo Sancho—, que se pueden presentar al papa en persona, especialmente una muchacha, a quien crío para condesa, si Dios fuere servido, aunque a pesar de su madre.

—¿Y qué edad tiene esa señora que se cría para condesa? —preguntó el del Bosque.

—Quince años, dos más a menos —respondió Sancho—, pero es tan grande como una lanza y tan fresca como una mañana de abril, y tiene una fuerza de un ganapán.

—Partes son esas —respondió el del Bosque— no solo para ser condesa, sino para ser ninfa del verde bosque [24]. ¡Oh hidep.uta, p.uta, y qué rejo debe de tener la bellaca!

A lo que respondió Sancho, algo mohíno:

—Ni ella es p.uta, ni lo fue su madre, ni lo será ninguna de las dos, Dios quiriendo, mientras yo viviere. Y háblese más comedidamente, que para haberse criado vuesa merced entre caballeros andantes, que son la mesma cortesía, no me parecen muy concertadas esas palabras.

—¡Oh, qué mal se le entiende a vuesa merced —replicó el del Bosque— de achaque de alabanzas, señor escudero! ¿Cómo y no sabe que cuando algún caballero da una buena lanzada al toro en la plaza, o cuando alguna persona hace alguna cosa bien hecha, suele decir el vulgo: «¡Oh hidep.uta, p.uto, y qué bien que lo ha hecho!», y aquello que parece vituperio, en aquel término, es alabanza notable? Y renegad vos, señor, de los hijos o hijas que no hacen obras que merezcan se les den a sus padres loores semejantes.


6 comentarios:

JL Martínez Hens dijo...

"Yo voy,Betis,pero el no se va"

¿Y quién es él? ¿A qué dedica el tiempo libre que le queda después de poner a todo el mundo como los trapos desde su radio oficial del club, que ahora el gachó va de micrófono de Queipo de Llano? ¿Quién va a ser él? El matatías que se tiñe con cánfor amarrón, que es peor gente todavía de lo que nadie puede imaginar, muy peligroso, berrendo en Chicago años 30, y lo vengo sosteniendo hace lustros, cuando todos lo aplaudían, y a lo que le levantó al buenazo de José Manuel Soto la otra noche en «El Larguero» me remito. El que hace 17 años que viene roneando de que salvó al Betis en 1992. Cómo sería aquel gran embuste, que ahora tenemos que salvar al Betis de su salvador. Suena el cante de Manolo Caracol desde su bronce de la Alameda: «Quien te puso Salvaora,/qué poco te conocía,/el que de ti se enamora/se pierde pá toa la vía».
Esto es tan sevillano como El Salvador. Como la iglesia del Salvador. Aquí el palangana Joaquín Moeckel tocó a rebato porque Sevilla tenía que restaurar El Salvador, que se caía a trozos. Ahora ha tenido que salir un Moeckel colectivo y verderón, la sociedad civil de las trece barras, para tocar a rebato y decirnos que el Salvador del Betis lo ha dejado caer a trozos. Este tío ha dejado al Betis peor que las tanquetas de los italianos dejaron el campo de Heliópolis cuando la guerra. Al Salvador hay que hacerle la carrera del señorito, para restaurar la dignidad ética y estética del Glorioso.
La sociedad civil bética. Dicen que en Sevilla no hay sociedad civil. Ya sé por qué: porque toda está en el Betis. El beticismo es una forma de poderosa vertebración, que diría el bético Pepe Borbolla. Ha tenido el Betis que convertir a la Segunda en División de Honor para que nos demos cuenta de que el beticismo es como el cariño verdadero, que ni se compra ni se vende.
A los que somos béticos por razones estéticas y sentimentales nos gustaría decir a nuestros correligionarios lo que proclama el himno de Andalucía: «Los béticos queremos volver a ser lo que fuimos». Lo que fuimos antes de 1992. Muchos cayeron en la trampa de creer que nada existía antes de la llegada del Salvador que nos hundió al Betis, que por mucho dinero que moviera, lo descapitalizó de sentimientos. Vuelve la historia que borró el fascismo totalitario y borreguil de «lo que diga Donmanué». En el manifiesto del «Yo voy, Betis» vuelve a haber lo que nunca debió faltarle al Glorioso: Lírica y Libertad. Mira qué bonito, hijo: «Recuperar el Betis mágico, diferente, extraordinario. El Betis ciudad y río, historia y presente, Híspalis y Bética, verde y blanco, del pueblo y de la realeza, de los sevillanos aquí nacidos y de los de adopción, el Betis andaluz y universal, el Betis de la Champions y de los bocatas de tortilla, los Campeones de Copa y los de las rifas, el Betis del manquepierda, el Betis del mucho Betis. Recuperar, en fin, la alegría de ser bético.»
Óle ahí. Porque tú le quitas al Betis la lírica y la libertad y se te queda en Lopera, que es lo que ha pasado aquí. Claro que en el «Yo voy», el problema es el verbo. Conjuguemos el verbo «ir»: yo voy, tú vas, nosotros vamos. Pero no es lo mismo «ir» que «irse». El que no conjuga el verbo «ir» ni quemado es el de la calle Jabugo. Yo voy, Betis, pero él no se va. Él ahora dice que quiere hacer el Real Madrid del Mojón: adiós, Florentinopérez de los 20 duros...
El beticismo se ha puesto en pie, y al elegir la fecha del 15-J nos ha devuelto ya el orgullo y la dignidad, la lírica y la libertad. La calle Jabugo, como saben, era de chopepor. El usurpador del Betis convirtió las trece barras en trece barras de chopepor para comerciar con ellas. Ahora volvemos al beticismo de pata negra. La misma fecha nos dice cómo son los sentimientos béticos: no de 5, sino de 15 jotas.

Antonio Burgos
ABC de Sevilla, 13-J

mia dijo...

Iremos pues,yo, a sostener al Betis,que me es sostenerte a ti,también...

Andas muy duro contigo mismo...

Muchos cariños y beso

verdial dijo...

¿Cual es la Biblia del profeta de Alcalá?.

Un abrazo

Incombustible dijo...

Mi queridísimo padrino y amigo...

Parece que ambos hemos andado con algo de migraña espiritual de nueva cuenta ¿eh?
Lo bueno que se nos pasa rápido en cuanto acudimos a nuestros amigos, nuestra música y nuestros libros (y pinturas, en tu caso)

En fin, vine a saludarte y a decirte que siempre es una alegría verte por mi espacio, pero que tu presencia en la entrada del Manifiesto ha sido muy, muy especial; y que, cuentas conmigo siempre...con migraña o sin ella

Un beso y muchos apapachos

Daniela dijo...

Jose Luis...vengo a saludarte, me encuentro con esta charla tan especial, pienso que es bueno reflexionar, arreglar el mundo.
Siempre recuerdo las enseñanzas del Quijote, me sirven para soñar, lo malo es que muchas veces despierto un poco resfriada, demasiado viento, el de mis molinos. ; )
Besos.

...Hijo del Quijote dijo...

Estimado Jose Luis Martínez.

Mi paso errabundo por estos lares virtuales, llenos de la magia que me abordaron hace un tiempo, nunca fueron tan inoportunos como para no enterarme de estas benditas palabras con las que me he topado.

Con orgullo hidalgo, vengo a dejaros mis requiebros, mis gratitudes y mi afecto, por doquier.

Fue un enorme gusto encontraros en el camino del destiempo.

HdQ

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