No pares, sigue, sigue...
























El demonio existe. Sólo teneis que preparar una maratón con 18 semanas de entrenamiento y lo conocereis. Aparece en forma de déjalo, para qué, te vas a lesionar, un coche te va a coger, hace mucho calor, como no vas a comer helados en verano, la familia es lo primero, las fiestas del pueblo de mi mujer...

A mediados de agosto ya tuve una crisis importante, donde la tercera semana estaba casi convencido en dejarlo y al final la pasé. Fue simplemente cuestión de convencerme que el tiempo da igual, que lo importante es hacerla, pase lo que pase y si llegas fuera de control, pasadas las 5 horas y media, da lo mismo. Has terminado una maratón y eres una persona distinta al común de los mortales. Si no eres rencoroso ya tendrás tiempo de mejorar la marca cuando se olvide el machaque.

Llevaba desde el jueves sin entrenar y hoy estaba desesperado, pero al final he conseguido entrenar en condiciones. Salí temprano a las 19:00 horas pero cuando llevaba corriendo 20 minutos tuve que dejar de correr porque no me había puesto los culotes y me estaba destrozando (¿se dice "escociendo"?) los muslos. Paré en una farmacia y compré vaselina pero no ha servido. Tengo el bote casi lleno por lo que si alguno lo necesita para otros usos puede pedírmelo sin compromisos.

Como me seguía rozando, me tuve que volver a casa y me he cambiado de ropa. Venía andando de vuelta por el Paseo Marítimo, con una brisa estupenda y sinceramente he estado un buen rato pensando en tirar la toalla definitivamente y no hacer la Maratón.

Luego, una vez cambiado me he puesto a correr sin mucha fe, y poco a poco me he ido calentando. He ido a mi cole que sigue igual desde que yo lo dejé en 8º de EGB, hace ya la friolera de 26 años. Son formas de buscar emociones para olvidarse de don Diablo.


Llevaba una hora corriendo y me he ido al estadio de atletismo para dar algunas vueltecillas, y es lo mejor que he podido hacer ya que allí te animas al ver a otra gente entrenando. Es muy duro preparar una carrera de fondo sólo. En el estadio he empezado a dar vueltas y me he encontrado un par de amigos que iban a jugar al fútbol y les he podido vacilar un poco de atleta.

Iba corriendo y ya llevaba otra media hora cuando me he pegado a un par de chavales que llevaban un buen ritmo y me he puesto a hablar con ellos. Eran del club de balonmano y estaban en la pretemporada, en el último día de preparación física. He estado unos 15 minutos a un ritmo bueno. Cuando iban a terminar han empezado a esprintar y los he seguido bastante bien. En la última vuelta de 400 me sacaron unos 30 metros en los primeros 200 pero luego se han venido abajo y en los otros 200 les he sacado por lo menos 100 metros. Lo típico que iban ya casi como parando pero si hubieramos seguido corriendo estoy seguro que hubiese aguantado el ritmo mejor que ellos. Estos piques sirven mucho mentalmente.

Después he corrido hasta llegar a las 2 horas justas, por lo que en total hoy entre los primeros 20 minutos del principio (3kms) , la vuelta andando (otros 3), la hora a ritmo flojo (7,5 kms) y la hora a buen ritmo (10 kms) he hecho una tirada muy decente. Estaba cansado al final, pero la clave para saber como estoy de forma es ver como ando mañana de agujetas.



Hoy ha sido otro de los días decisivos en este entrenamiento. Voy a correr bien o mal pero a estas alturas ya no puedo asustarme más. Hoy cualquier excusa me hubiera valido para no volver a salir cuando volví a cambiarme pero al final he conseguido superar a ese demonio que te dice, parate, parate, parate...

Ahora en casa unos minutos antes de irme a la cama, me siento como si hubiera ganado algo. El deporte da mucha más felicidad. Reconozco que es sacrificado, pero por cada hora de sacrificio te da 48 horas de satisfacción. El miercoles seguiremos entrenando.

3 comentarios:

Barrera dijo...

EL sabor de esa satisfacción es increíble... hace sentirte mucho mejor, incluso ves a tu cuerpo de manera distinta cuando corres.

me alegro de que vencieses al diablo, aunque yo creo que desde Agosto lo tienes vencido... como tú dices, ya es cuestión de llegar en el tiempo de control o no, pero el haber hecho una maratón no te lo quitará nadie.

Lo que me he podido reir con lo de los culottes jajajajajajaja porque a mi me pasa también... se han abierto un poco en la entrepierna y les voy a tener que dar la jubilación anticipada... pero hasta la nocturna aguantan

ps: a mí no me hace falta la vaselina... no sé si a alguno de los compañeros... jajajajaja

Un saludo!

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Yo no corro por aquello que dicen que es de cobardes y toreros malos pero camino y tengo que vencer todos los días a ese demonio que bien describes.
Yo soy muy vago para todo lo que sea ejercicio físico pero como es necesario para mi salud no tengo más remedio.
Confirmo la satisfacción que da el vencer esa barrera psicologica con la que yo también tengo que pelear todos los días.
Suerte y al toro amigo, corre.

JL Martínez Hens dijo...

Barrera, ¿quien fue el que inventó la frase de correr es de cobardes hace ya más de 20 años? Eso forma parte ya del refranero y chascarrillo español, pero cada día me llega menos de tanto usarse. Todo el mundo dice la misma gracia en todos sitios y de tanto escucharla dices desde luego el cobarde es el que suelta la frase de entrada y ya se pone el primer muro psicológico de entrada. Lo que es de cobardes es tener una maraton de aquí a un mes. Eso si que da miedo. Pero como dice mi amigo no coge ventaja, el toro ya está saliendo por la puerta de chiqueros y hay que aguantar como se puede. ¿Qué sería de los toreros sin superar al miedo? Ya lo tengo y de momento es mi amigo.

Derechos reservados

Safe Creative #0806170073499

Bitácoras

Bitacoras.com