Los colores según Vicente Verdú

Entre los intelectuales lúcidos de este país, Vicente Verdú debe ocupar un lugar de privilegio. Entrar en su blog es aprender siempre algo nuevo e interesante aunque a veces su lenguaje requiere de una concentración que cuesta, especialmente en esas horas basura que tenemos del día cuando hemos acabado de trabajar.

Esta semana ha dedicado varias entradas a los colores como pintor aficionado que es. Voy a hacer un copia y pega porque seguro que os llamará la atención como se puede saber, de cosas tan nimias como comentar los distintos colores.


El naranja

Siempre que empleo la pintura naranja siento que estoy cometiendo alguna trasgresión. No llega a ser pecado mortal completo pero roza el territorio de la lujuria, la insolencia o la incorrección. Por todo ello se percibe una carga dañina o casi explosiva dentro del naranja que acaso sólo se desactiva en cuanto bomba al quedar comprimida entre sus demás acompañantes cromáticos. Entonces queda convertida, al exhibirse, en u na veta de color vivo, como el sabor de algunas especies exóticas. Desde ese punto de sabor se experimenta claramente que los cuadros contienen algo de la cocina domestica, que reúnen el color y el sabor de los platos y, a menudo, de manera explícita o secreta nos saben bien o mal. El sabor, de otra parte, es el (sentido del) saber y si un color sabe licenciosamente será, con la mayor probabilidad, algún naranja.

[Publicado el 30/10/2009 a las 09:00]


El negro


No es concebible una pintura sin la presencia del negro. En una u otra proporción el negro viene a ser como el asiento fundamental del ser cromático. Incluso cuando parece que se encuentra como simple o pequeño acompañante su participación posee el máximo valor para el éxito de la composición. Sin negro no hay vida. Contrariamente a lo que viene a ser común, el blanco puede acabar con la belleza de un cuadro con más eficacia que el negro. El blanco mata, el negro proporciona inmortalidad. La apropiada ración de uno y otro humaniza el cuadro.

[Publicado el 29/10/2009 a las 09:00]

El rojo

En diversas ocasiones he deseado pintar un cuadro rojo. Siempre he sentido que acertando con este color lograría -supuestamente- la obra maestra. Efectivamente el rojo es capital y, en consecuencia, captarlo en su punto justo sería como cortarle la cabeza.
Es comprensible, por tanto, que se resista una y otra vez a las operaciones que pretendan su necesario degüello.

La sangre que emite el rojo y el rojo que emite la sangre forman un bucle que, -¿cómo decirlo de otro modo?- asustan. El rojo impone. Tanto como impresiona la visión de una hemorragia que proclama la tremenda herida. En consecuencia un mal cuadro en rojo será insoportable. E insoportablemente tonante a través de casi cualquiera de los tonos que rondan al rojo o "colorado". Siendo el colorado, por antonomasia, el temible amo que rige en la locura del color.

[Publicado el 28/10/2009 a las 09:00]

El verde

En la composición de colores secundarios siempre se siente un vivo estremecimiento al verlos nacer, se trate del violeta, del naranja o del verde pero con éste sucede algo mágico y especialmente singular. Parece extraño que el verde, cuando se le ve emerger, no se encuentre de antemano entre los colores tanto principales como primordiales puesto que enseguida su imperio se alza sobre el amarillo y al azul, las matrices que le han dado vida. Ambos se conjugan para darlo a la luz pero no tanto para darle luz que si el amarillo la tiene en exceso y no sabe a menudo como disponer de ella, tampoco el azul posee ese elemento sino por reflejo.
El verde en cambio es altivo y señor. Señor de los señores bajo cuya potestad el amarillo y el azul discurren como acuciantes súbditos. Ninguno de ellos por hermosos que sea -y pueden serlo efectivamente de manera excelente- s capaz de igualar la significativa frase del verde su diversa e interminable pronunciación de idiomas distintos, su materia natural nacida para cubrirlo y definirlo todo.

Descanse en paz: Bernarda de Utrera

Vengo de dar una vuelta por el blog de Virginiano y de escuchar algún cantecito y anécdotas del mundo del flamenco cuando me entero que ha muerto Bernarda de Utrera. No se mucho de flamenco pero estoy seguro que las "niñas" de Utrera eran de lo mejorcito. Ya no están y habrá que ir buscando sus discos. Hace unos días apareció uno de ellas por el despacho. Os cuelgo un par de canciones que he encontrado en Internet. Se van los puros. El otro día fue Muñoz Rojas. Nos queda su obra sí, pero ¿y el futuro?.




Pensar que nunca más esta hermosura,
pensar que ya mañana estos vocablos,
pensar que estos colores, estas nubes.
¿Y no pensar? Las rosas no pensamos,
casadas al instante lo seguimos
hasta la muerte. Nuestra vida canta
con olor, suavidades, la dulzura
del existir aprisa o lentamente.
Lo demás tiene nombre sin historia.


JOSÉ ANTONIO MUÑOZ ROJAS

Estaba tan agustito...

Me imagino que todos ustedes habrán leído alguna vez el típico cartelito de "Hoy hace un dia espléndido, seguro que llega alguien y lo jode." Normalmente están tras la mesa de un funcionario, por lo que puedes leerlo cuando estás esperando la vuelta del desayuno. ¿Por qué será que este cartelito no lo encuentras en el despacho de un abogado, un médico o un cura?.


Será por aquello de la vocación. En España hay pocas vocaciones aparte de la única y verdadera: el que nace para funcionario y de entre todos destaca el Inspector.




El caso es que con lo agustito que yo estaba con mi Maratón terminada, hoy me ha llegado un nuevo reto. Hacienda somos todos y me requiere para que en 10 días aporte todos mis datos, libros, registros, documentos...




Creo que no me quieren dejar tiempo para que prepare el Congreso de UpyD como el partido se merece.

Continuará...



De todas formas, no os preocupeis. No hay nada que esconder. Quem, quem, quem...El pato venía cantando alegramente...multo bom, multo bem...o chico, chico...la voz de pato ahora mismo era un desacato...quem, quem, quem, O pato... o samba, o samba, o samba...

Mi primera Maratón: Estambul ,18 de octubre de 2009.



Como he ido contando durante este verano, he preparado el Maratón de Estambul y lo he terminado. El domingo pasado a estas horas, estaba corriendo los 42 kilómetros 195 metros. No he contado nada de la carrera estos días, porque me encontré fenomenal y no quería daros la carga con la batallita en plan egocéntrico. Dice Cervantes en El Quijote que la alabanza propia envilece pero a su vez quiero contarlo para crecerme en los momentos de dificultades.



Ahora sólo pienso en volver. Todo el mundo aconseja que hay que descansar, al menos dos semanas, pero el mono por correr es imparable. Es muy frecuente lesionarse estos días. No somos conscientes de la paliza que nos hemos dado, sobre todo si como me pasó a mí no hubo muro ni a los 30, ni a los 35. Sólo lo pasé regular cuando alcancé a unos monstruos del grupo en el kilómetro 37 que estaban andando para coger fuerzas ya que los últimos 3 kilómetros eran de subida. Cuando paré a andar los músculos se me enfriaron y me costó trabajillo volver a arrancar, pero agrupado es fácil terminar.

Corrí casi desde el principio sólo. Nuestro grupo, corrimos 26 la maraton y unos 20 la de 15 kms, lo que sumado a esposas e hijos eramos unos 80. Nos llamamos corredores con causa y tenemos patrocinadores que donan el dinero a "Save the Children".



La salida fue a las 9 pero como saliamos de la parte asiática por el puente del Bósforo tuvimos que irnos en autobuses a las 6 de la mañana, lo que sumado a que allí es una hora más y que cenamos tarde, significó que dormimos poco. Además llevabamos 2 días dando vueltas con las esposas (gran bazar incluido) por todo Estambul.



Llovía y la organización era un desastre, por lo que estuvimos casi 2 horas esperando la salida entre agua y frío. Con los kilómetros que quedaban por delante, lo de trotar para entrar en calor no era una buena idea. Con los nervios y demás se descompuso mi estómago y tuve que buscar un bosque antes de empezar. Sin comentarios.

Salimos en grupo, chispeaba y hacía frio. Al día siguiente me enteré que pasó algo tremendo pero tuve la suerte de no ver nada. Un señor a la salida se tiró por el puente que está a 71 metros del Bósforo y consiguió su propósito de dejar el tabaco. No llegué a enterarme si era corredor o no, pero era la portada de todos los periódicos de Estambul del lunes.

Yo iba con 7/8 y cruzamos el puente de unos 2 kms y corrí con ellos unos 5/6 kms más ya en la zona europea. Iban un poco animados por lo que me vino bien el segundo accidente estomacal. Tuve que parar y entré en una cafetería pero cual fue mi sorpresa que el camarero me dijo que no había cuarto de baño!!! Esta vez no fue un bosque sino un árbol de la avenida. Total, en 3 días no había tenido tiempo a conocer muchos turcos y todos los corredores de mi equipo iban ya por delante. No tuve tiempo de leer periódicos como se suele hacer en casa, y rapidamente ya estaba corriendo totalmente aliviado.

No llevo reloj especial ni pulsómetro por lo que corro por sensaciones y decidí ir mucho más lento de lo que me pedía el cuerpo con mucho menos peso unas horas antes. En el kilómetro 10 pasamos cerca del Hotel y allí estaba Mariola esperándome. Dice que se quedó preocupada porque me veía que no iba bien.



No lo recuerdo pero yo iba a lo mío, con mi mochilita tipo camel con un tubito para ir bebiendo cargada de Gatorade (los polvos entiéndase isotónicos aunque..., los eché en España por si acaso), plátanos, dátiles, un gel energético, etc. Todos me aconsejaron que era una tontería salir con 2 kilos de más que en los avituallamientos daban bebidas isotónicas pero acerté porque no era así. Cosas del destino.



Estoy acostumbrado a correr sólo y me encontraba bien, pero claro eramos un grupo de personas grande porque corrían con nosotros los que hacían 15 kms. De repente pasamos por un tunel con una bifurcación y un cartelito ponía a la derecha 15 kms y a la izquierda 42. De repente todo el mundo tiró hacia el lado de los Rajoy y compañías y me di cuenta que iba sólo pero de verdad. Debía ser de los últimos mohicanos aunque no miré para atrás no me fuera a convertir en estatua de sal.

En Estambul no anima ni el Tato. Veías a los turcos en los cafetines con su te mirándonos como diciéndonos estos tíos son unos "chalaos". Había que hacer un poco el payaso y de vez en cuando me dio por aplaudirles a ellos. Quedaba mucho por delante. Entonces empecé a conocer gente y me puse al lado de una pareja de Londres que iban despacito. Estuvimos de charla un ratillo, calculo que hasta el kilómetro 16/17. Me iba un poco pero al ratillo veía que volvían pero tras una cuesta de un kilómetro largo traicionera y que acababa en un acueducto tras el que había una bajada (me recordó la salida de la media de Málaga) decidí no esperarlos y tirar sólo. Estaba fuerte y ya me había zampado un plátano y algún que otro datil, y como un mono crecido, empecé a pasar a gente, a poca, pero adelantando posiciones, lo que suele animar.



Intentaba en ese momento buscar un compañero de viaje y conforme iba pasando me quedaba un poco con cada uno y le daba conversación. Todo ésto en inglés. Había gente de Canada, otro era de Londres pero vivía en China, dos muchachos de pinta atlética de Bruselas, pero me parecían que iban igualmente lentos. Entonces vi que tenía cerca a uno de los nuestros que iba andando y corriendo. Era un tocayo del grupo con muchas maratones a cuesta e intenté tirar con él ya que me lo propuso en un comentario del blog, pero me dijo que iba lesionado. Luego nos ha enseñado la gráfica de su reloj y pasó un verdadero calvario por lo que ha decidido no volver a correr una Maratón.

Seguí sólo y sería el kilómetro 23 o así cuando se puso a tiro una chica atlética. No pude cruzar palabra porque iba con sus cascos a su rollo pero me puse junto a ella y se picó, acelerando el ritmo. Me asusté un poco porque todos tenemos ese orgullo machistoide y pensé que ésta acababa conmigo, pero empecé a aguantar su ritmo y entonces empezaron a caer chuzos de punta. Dejé de tirar de cabeza y empezó el corazón. No había ya respiración para charlas. No parabamos de adelantar a gente y los pies iban empapados porque ya no estabamos para ir esquivando charquitos. Ibamos por una autovía que va hacia el aeropuerto y por el lado izquierdo iban pasando de vuelta ya muchos de los nuestros. Mi pareja de baile (por cierto que era bastante poco fea) se quitó los cascos y me dijo que si le importaba que fuera a remolque que le iba ayudando mucho, puesto que estaba lenta. Me contó que era checa pero que vivía en Londres y yo le pregunté que cuantos maratones había corrido. 29!!! me dijo. Me acojoné pero ya ibamos por el 30 o así. Luego me dijo que era su tercer maratón consecutivo en 3 semanas que hacía 2 domingos había corrido en Munich y justo el anterior en Bruselas y que era adicta a las carreras.



Un demonio vestido de Prada, que intentaba desmoralizarme...Me tomé un gel de energía que llevaba para cuando llegara el famoso muro por si acaso. Pasé a 3/4 de del grupo mío y en vez de quedarme a su ritmo les grité Checoslovaquia al poder. Iba en plan ligón. Sería el kilómetro 32 cuando me dijo que siguiera que ella tenía que aflojar. Le había ganado, pero no se quedaba atrás, hasta el kilómetro 34 o así veía que iba como a 5/metros detrás. Intenté esperar un poco pero ya no me quería y seguí a mi ritmo un poco asustado porque el muro no llegaba. Igual que antes había pensado que estaba en la salida de la Maratón de Málaga por el paisaje parecido, ahora iba de vuelta por el Paseo Marítimo (había vuelto a salir el sol) y me recordó a los kilómetros finales de Motril.



Y el muro que no llegaba. Mucha gente iba andando y ya iba yo un poco acojonado y con las piernas cargadas pensando como sería eso del muro y que lo de Checoslovaquia al poder me iba a costar caro. Tuve que aflojar bastante ya que creo que en los kilómetros anteriores en el rato que llovía tuvimos que ir un ratillo a 5km el minuto lo que para mí es demasiado rápido. Ahora iría a unos 6,30 o 7 kms minunto.

A lo lejos, a unos 200 metros vi que había un grupo de 3 de los nuestros. Nuestras camisetas eran fosforitas y se notaba bien. Estuve un tiempo viéndolos pero iban a mi ritmo por lo que no los podía pillar. De pronto pararon a andar en un avituallamiento y entonces los pillé. Eran los 3 monstruos de los preparados que hacen ironman y cosas por el estilo. Me puse a andar con ellos y como ya os he contado antes cuando volvimos al trote fue cuando peor lo pasé.

Mi otro tocayo y paisano de Fuengirola, que corría su 10ª maratón iba andando y me ofrecí a quedarme pero me dijo que no que se había puesto malo e iba vomitando. Fue el único de los 26 que no acabó, la primera vez que le había pasado en una carrera después de más de 20 años corriendo. Al poco vi a mi mujer de nuevo entre el 37/38 y eso da mucho ánimo. Le dí la mochila y luego me dijo que me vió mucho mejor que al principio. Y seguí con los 3 fenomenos.



Al final del 39 llegó la cuestecita. Había 2 de ellos que iban jugueteando con quien iba a ganar. Entramos en un parque precioso (la subida al Palacio Topkapi) y de allí a la cuesta que va para la Mezquita Azul y Santa Sofía donde estaba la meta. Uno se quedó atras y los otros dos salieron a tope y entonces llegó el cartel de 400 metros. Que subidón. Era una cuesta traicionera y larga pero ya sabía que esto estaba acabado y me dio por esprintar. Cuando quedaban 200 metros había un calvito delante mía e intenté hacer un sprint como en Marbella para adelantarlo pero no lo conseguí.







Acabó 2 segundos por delante pero yo iba con los ojos cerrados y entonces si que me aplaudía la gente. Una sensación impresionante. Había terminado y podía hasta andar sin problemas. Un poco mareado pero bien. Me dieron la bolsa de llegada y me colgué mi medalla y a disfrutar.

Mi reloj decía que había acabado en 4 horas y 29 minutos pero recordé que lo puse un poco más tarde de salir. Aun así presumía de haber bajado de las 4 horas y media lo que nunca había ni soñado. Luego en los tiempos oficiales que han salido estos días he quedado el 562 de 805 que han terminado de más de 1000 que corrimos y con un tiempo de 4 horas, 29 minutos y 58 segundos. Una marca epica para un tío con 82 kilos de peso y 1,71 de estatura. La sensación de satisfacción es indescriptible.



Ahora ya pertenezco al grupo de los maratonianos. Además practicamente todos los del grupo decían que había sido una maratón difícil por la humedad y por las cuestecitas traicioneras y sobre todo la última.



Ahora sólo pienso en volver pero se que en las próximas maratones lo voy a pasar fatal. He entrenado este verano a conciencia pero tampoco he seguido a raja tabla el plan, pero tengo que reconocer que todas las circunstancias de carrera se pusieron a mi favor. Había pedido a medio mundo que rezara por mí y alguno tuvo que hacerlo.

Tengo mono por volver a correr y me veo fuerte pero ayer troté 100 metros y me di cuenta que estoy tocado todavía. Hay que descansar estos días para evitar lesiones pero tengo una adicción bestial. La próxima del grupo es Londres el 25 de abril y yo no me he apuntado. Pensé antes de correr que dos maratones en un espacio de 6 meses para un principiante no es aconsejable. Ahora todos los días me planteó correrla aunque ya no hay plazas del grupo y tendría que ponerme en lista de espera. Lo suyo es descansar pero...................................¿ganará la cabeza o el corazón?

Lo importante es estirar

Anoche estuve estirando un poco en la piscina pública de Fuengirola. En el entrenamiento lo más importante es estirar. Me lo han dicho cientos de veces pero no lo creía demasiado. Hoy después de ver el video que me manda por email mi tocayo maratoniano, estoy completamente de acuerdo. Estirar siempre, pase lo que pase.


Conferencia Suarez Jr en el CEU 4-12-08

Adolfo Suárez Illana en el CEU (BLOG A.S. JR)

4 de diciembre de 2008


En Nuestros Orígenes está Nuestro Futuro


I.-INTRODUCCIÓN


Cuenta, tímidamente, la tradición cristiana que el padre prior de cierta orden misionera se hallaba muy preocupado por la crisis en la que se encontraba sumida su congregación después de muchos siglos de esplendor. Un día, agotado este buen hombre tras largos meses de buscar soluciones que no encontraba, decidió encaminar sus pasos hacía Roma con la esperanza de hallar en el Santo Padre la luz que tanto ansiaba.

No fue larga la entrevista, pero halló la luz. Tras los iniciales saludos de rigor y una breve, pero emotiva exposición por parte del religioso del problema que le atormentaba, Su Santidad se limitó a decirle: “Busque en los orígenes fundacionales de su Orden y manténgala fiel a los mismos; ahí, y sólo ahí, encontrará la solución que busca.”

Hoy me viene a la cabeza esta anécdota papal ante la convulsa situación que vivimos en España tanto desde el punto de vista ético y moral como político. Menciono estos tres órdenes porque están íntimamente ligados entre sí. En el corazón y la conciencia del hombre no existen compartimentos estancos. Corazón y conciencia exigen al hombre unidad de vida. Es decir, concordancia entre las acciones y los pensamientos. Entre los hechos y las convicciones. Es por ello, que cada vez que acudimos a supuestas razones de altura para justificar decisiones que conculcan nuestros principios, terminamos recibiendo el abrazo de la “mala conciencia”. Un abrazo del que no nos libramos hasta que reparamos el mal causado o, como ocurre más a menudo de lo deseable, hasta que abdicamos de nuestras convicciones. Pues una vez que nos vemos libres de los principios, todo vale.

Pero vayamos un poco más despacio para ver si soy capaz de transmitirles con claridad el razonamiento y su aplicación a nuestra situación actual.

En España, al Gobierno de nuestra nación se le llena la boca cada día con la palabra cambio, pero no nos ofrece un rumbo, seguramente porque es inconfesable. Aunque he de reconocer que después del último congreso de los socialistas, va quedando más claro. Cada día se nos ofrecen nuevas propuestas y contrapropuestas que normalmente van acompañadas de una premisa más o menos explícita según la ocasión y que fundamentalmente consiste en pedirnos que, a la hora de abordar cuestiones públicas, abandonemos nuestras íntimas convicciones, ya sean religiosas, éticas o morales, porque si las tenemos en cuenta a la hora de decidir, nos dicen, estaríamos imponiendo esas creencias o convicciones a los demás. Todo ello suele venir aderezado con las convenientes dosis de pragmatismo cartesiano.

Permítanme decirles que yo lo único que veo claro en todo esto es que quien obra renunciando a sus convicciones, está dejándose imponer, de entrada, las convicciones de los demás. Porque una cosa es ser respetuoso con los demás y no imponer tus creencias… y otra, muy distinta, renunciar a la esencia de uno mismo, al orgullo legítimo de una forma de pensar y ser; al derecho a construir y expresar tu discurso con absoluta libertad y con el legítimo fin de ejercer tu propia influencia en la sociedad a la que perteneces.

Quien a tales renuncias apela, sólo defiende una libertad: la propia. La de los otros, “los malos” como diría alguno de estos insignes pensadores, les molesta.

Este planteamiento, que aparentemente es tan burdo, se está mostrando sin embargo de una eficacia extraordinaria en combinación con el relativismo dominante a la hora de alejarnos de nuestras raíces éticas, morales e incluso políticas. Es por ello que se hace necesario reincidir sobre estos extremos una y otra vez, como vengo haciendo yo, aún a riesgo de parecer reiterativo.

En esta situación, cobra todo su sentido ese antiguo consejo papal. Por ello, les propongo volver la vista a nuestros orígenes fundacionales y, a su través, intentar llevar un poco de luz a los problemas con los que hoy nos enfrentamos, separando inicialmente los problemas ético-morales de los políticos en lo que a raíces se refiere, para llegar a un final común.


II.- ORÍGENES ÉTICOS Y MORALES


Desde el punto de vista ético y moral es absolutamente claro que nuestros orígenes, como nación, y los de toda la Europa moderna que hoy conocemos vienen marcados por una corriente filosófica determinante: el humanismo cristiano. Ahora bien, en este punto, debemos ser conscientes de que estamos pisando un terreno muy próximo al de la intimidad personal, que constituye el libérrimo refugio de cada cual. Por ello, y por mucho que los orígenes de la sociedad sean los que son, el respeto a la libertad -la de todos- obliga a ser muy rigurosos a la hora de fijar unos valores comunes de entendimiento en lo que se refiere a principios ético-morales aplicables a todo hombre en cuanto tal. Esa fijación debe hacerse sin caer en la trampa hoy imperante del relativismo, ni en el “irritante idealismo moral que se mueve entre la utopía y el fariseísmo” en palabras de Aranguren.

No me adentraré en arduas disquisiciones de filosofía del derecho. Pero si debo hacer una breve explicación – que a buen seguro sería excesivamente breve si me oyera mi viejo profesor de Derecho Natural D. Antonio Fernández-Galiano- del concepto de Ley Natural para fijar el marco de nuestras raíces ético-morales. Es decir, ese conjunto de principios que constituye el mínimo común aplicable a todo hombre, al margen de ideologías o creencias particulares.

Los juristas definimos Ley Natural, como aquella parte del la Ley Divina aplicable exclusivamente al hombre. Y para los que no creen en Dios, diremos que de todas las leyes de la Naturaleza que rigen el Universo, llamamos Ley Natural a la que se refiere única y exclusivamente al hombre.

Pues bien, dentro de ese conjunto de leyes de la naturaleza que son de exclusiva aplicación al hombre, nos encontramos con dos grandes grupos: uno de obligado cumplimiento y que, por tanto, al no depender de la voluntad del hombre, queda fuera del conjunto de principios ético-morales. Dentro de este grupo nos encontramos con normas como son que el hombre no puede respirar bajo el agua o volar, sin ayudas ajenas a su propia naturaleza.

Sin embargo, el segundo grupo de normas si está sujeto al libre albedrío. Es decir, que el hombre, en el ejercicio de su libertad, puede conculcar o no esas normas. Por ello, es este el grupo de normas el que va determinar los principios de conducta que debe observar todo hombre por el mero hecho de serlo. Constituyen por decirlo así, el fiel que marca la diferencia entre el bien y el mal. En este grupo nos encontramos normas tan evidentes como son las de no matar o no robar junto con otras, derivadas de esos mismos preceptos, pero mucho más discutidas como es el respeto al honor.

La Ley Natural se encuentra inscrita en la conciencia de todo hombre por el mero hecho de serlo. Así, no es necesario explicar a nadie que matar es malo en cualquier circunstancia, por mucho que pueda ser inevitable en situaciones concretas. Situaciones que, si analizásemos rigurosamente, encontraríamos que son creadas consciente o inconscientemente por nosotros mismos a modo de justificación.

Dicho esto, no me extenderé más en cuestiones filosófico-jurídicas. Pero si quiero, apoyándome en lo tan sucintamente expuesto, afirmar que en todos los hombres, con independencia de su religión y creencias, hay un substrato común e inmutable de valores y principios que constituyen la base para toda actuación humana y que son el soporte de todo entendimiento y convivencia pacífica.

El alejamiento de estos principios, que se da siempre de forma gradual, tiene como consecuencia la degradación de la convivencia y posibilita el enfrentamiento.

Entre esos principios, ya hemos señalado el del respeto a la vida, pero hay uno, tan fundamental entre todos, que ni el mismo Dios se permite violentar: el respeto a la libertad.

No quiero hoy adentrarme en las causas y otras cuestiones, pero compartirán conmigo que, cada día, nos da más miedo expresarnos con libertad; especialmente en la defensa de nuestras más íntimas convicciones. Y llegados a este punto, quiero enganchar –si me permiten la expresión- la anécdota que les contaba al principio con las palabras del actual Papa en Ratisbona, y que, en contra de la creencia generalizada, no van dirigidas a los católicos en exclusiva, si no que constituyen un llamamiento general a todos los hombres a la unidad de vida; a la defensa de los valores en la vida pública de cada uno desde el respeto, pero en la convicción de que no existe discrepancia entre Fe y Razón, ya que “no actuar según la razón es contrario a Dios.”

Frente a esto, la corriente imperante hoy en día nos “manda” separar fe, razón y vida pública, alegando que lo que no es matemáticamente demostrable no es real, ni científico y debe quedar abandonado en las más profundas simas del corazón.

Pues si todo es tan matemático y mecánico; tan preciso y material, ¿cómo se explica que seamos capaces hoy en día de reconstruir físicamente un corazón agujereado por una bala, pero no seamos capaces de devolver la vida que por ese agujero escapó?

La realidad es que hay algo que escapa a la materia; un substrato inmaterial que da vida a la propia materia; un alma que se escapa al cartesianismo y se rige por normas alejadas de la matemática, exigiéndonos conductas personales y colectivas que si bien están “pregrabadas” en nuestra conciencia, necesitan de nuestra libertad y concurso para abrirse camino a la existencia material.

Es precisamente en esa libertad donde reside la verdadera grandeza del hombre y su diferencia con el resto de la creación. Los principios son normas que sólo el hombre es capaz de convertirlos en actos; en obras capaces de mejorar nuestro entorno…; pero también es capaz de lo contrario. Por eso decimos que “un hombre no es más que otro, si no hace más que otro”. Los mediocres se suelen escudar en la Fortuna, en “su” mala Fortuna. Frente a ellos, los grandes, son capaces de someter a esa gran impostora uniendo esfuerzo y audacia. Una audacia y un esfuerzo, que desde el punto de vista ético y moral echo en falta en nuestra sociedad de hoy.

Y quiero que conste, alto y claro, que digo audacia y esfuerzo. Audacia, para reconocer los valores y principios en los que debemos fundamentar nuestros actos y mostrar nuestro compromiso público con ellos. Esfuerzo, para intentar vivir rectamente con ellos, pues a nadie se le puede exigir la perfección. Somos humanos y en nuestro corazón caben desde la más excelsa de las empresas al más execrable de los crímenes. Por ello mismo, el verdadero progreso de la especie humana y su triunfo sobre las demás, ha consistido en el uso que ha hecho de su libertad para, asumiendo su propia imperfección, superar la constante elección a la que estamos obligados entre el bien y el mal.

Llegados a este punto, me van a permitir citar un discurso de Adolfo Suárez González pronunciado en 1996 ante la Academia General Militar de Zaragoza. Decía Suárez: “esta ética del esfuerzo, la del hidalgo, la que ha practicado en los mejores momentos el pueblo español, debe ser reinstalada en nuestra sociedad civil, debe convertirse, una vez más, en eje de nuestros actos humanos, sociales y políticos”.

No encuentro mejor preludio para descender de lo que alguno puede pensar que es la cómoda y vaga aura de los principios y acercarme a la realidad, afirmando que sólo desde los principios nos despojaremos de nuestros miedos –legítimos por otra parte- para obrar en consecuencia. Sólo abrazados a ellos nos mantendremos lejos de lo políticamente correcto, de complejos y temores para alzar la voz y defender aquello que, no solo es razonable, sino fundamental. Porque el derrumbe moral, el abandono de los principios en aras del pragmatismo, sólo favorece la mediocridad y, en definitiva, la iniquidad.

Así, baste señalar cómo la renuncia a un valor, aparentemente no fundamental, como es el respeto al honor y a la intimidad, está causando un gravísimo daño al sistema democrático. Llevamos muchos años, demasiados años, aceptando entre todos la descalificación personal del adversario como arma política; es más, hoy esa descalificación es práctica habitual y centro del debate político en lugar de ser ocupado este por las ideas y los proyectos… y puedo dar buena fe de ello personalmente.

Esto, que aparentemente no es fundamental como decía, sin embargo es extraordinariamente grave, pues acaba excluyendo de la vida pública a personas valiosas y capaces que en otro caso estarían dispuestas a participar en ella por un tiempo determinado, como ya ocurrió durante la Transición. Digo que esto es grave, por que ya hemos visto sus consecuencias prácticas: hacer de la mediocridad la norma entre la clase política. De ahí a la corrupción, el viaje es extraordinariamente corto.


III.-ORÍGENES POLÍTICOS


Desde un punto de vista político, los orígenes fundacionales de la España moderna que conocemos hoy no son otros que el espíritu de la Transición y la Constitución del 78 en la que quedó fielmente reflejado. Por mucho que esto quiera discutirse, el que lo haga no tendrá más remedio que rendirse ante la evidencia: la Constitución de la Concordia de 1978 es el único origen de todo nuestro ser político y jurídico actual y no la II República o la Constitución del 31, como alguno intenta hacernos creer.

Pero una vez más, es preciso ir un poco más despacio y empezar por el principio.

El punto inicial de partida de todo aquel proceso fue la necesidad de un pueblo de abrirse a la libertad, a la concordia y al progreso tras cuarenta años de dictadura y división en un país que no acababa de superar las viejas heridas. Nunca antes en nuestra historia una clase política al completo había entendido mejor la necesidad de sus conciudadanos. Nunca antes en nuestra historia un Rey había entendido mejor el deseo de su pueblo. “Elevar a nivel político de normal, lo que a nivel de calle es simplemente normal”. Se trataba en definitiva de cerrar la brecha entre las dos Españas de Ortega: “la España vital y la España oficial”

Aquellos hombres fueron capaces de olvidar sus particulares intereses, sin renunciar a sus ideologías. Dieron por superados viejos odios del pasado y encararon con valentía y desprendimiento los retos del futuro. Discreparon, pero no lo suficiente como para ser incapaces de encontrar juntos las bases de un sólido y próspero Estado social y democrático de derecho bajo la forma de una moderna Monarquía parlamentaria.

Aquí, me van a permitir un alto que no tenía previsto, pero que considero necesario en este año en el que se cumplen 30 de Constitución junto a los 70 de S.M. El Rey don Juan Carlos.

Quiero hacer primero un elogio de Don Juan Carlos I, que se ha convertido en el único ejemplo en la historia –si hay otro lo desconozco- de Rey que recibiendo poderes absolutos, los devuelve libremente a su pueblo; pues en eso consistió la Transición: en devolver la soberanía al pueblo español.

En segundo lugar quiero dejar bien clara la enorme gratitud que sintió Adolfo Suárez González hacia El Rey. Tuvo muchos motivos, pero destacó uno: permitirle hacer aquello con lo que siempre había soñado. Ese fue su gran premio y su gran honor. Todos los premios y honores que han venido después, incluidos los que hoy llegan, lo hacen a tiempo y se suman a aquellos engrandeciéndolos y llenándonos de legítimo orgullo, me atrevería a decir que no sólo a su familia, si no a toda España.

Por último, me van a permitir que les transmita, en nombre de toda la familia Suárez-Illana, nuestro apoyo a la Constitución y a S.M. el Rey, don Juan Carlos I.

Con todo esto en la cabeza, comprenderán ustedes que no hayan dejado de sorprenderme las constantes referencias de admiración que hacia la II República hacen algunos miembros de nuestra clase política y, muy especialmente, el Presidente del Gobierno. Es por ello que vengo tratando de estudiar un poco más aquel periodo de nuestra Historia cada vez que tengo ocasión, en busca de posibles justificaciones a esas actitudes. Creo, sinceramente, que es indispensable ser capaz de escuchar al adversario e intentar buscar con serenidad su punto de razón. Ese era el verdadero sentido de “debate” en el ideario de Marías: estar abierto al argumento del contrario, a entenderlo y valorarlo. Después, sólo después, estaremos en disposición de rebatir y acordar. Es necesario alejar el debate las filias y las fobias personales.

Desafortunadamente, cuando uno empieza a estudiar la historia de la II República, no tarda en sorprenderse, especialmente ante los primeros actos del Gobierno provisional de lo que, se suponía, iba a ser un régimen de libertades. Permítanme hacer un poco de historia.

El día 17 de abril de 1931, es decir, tres días después de la proclamación, Niceto Alcalá-Zamora –Presidente del autoproclamado, no elegido, Gobierno provisional- envía a “La Gaceta” –el B.O.E. de entonces- dos disposiciones que, llenas de palabras como libertad y justicia, enmascaran una tercera norma: el famoso “Estatuto Jurídico”, donde se plasmaba de forma clara y contundente la concepción absolutista del poder del nuevo gobierno y que no tardaría en usar.

El día 10 de mayo, esto es, menos de un mes después de instaurarse de hecho el nuevo régimen, el Gobierno provisional incauta el diario “ABC” y encarcela a su director después de los famosos sucesos del domingo en la Puerta de Alcalá. Al día siguiente hace lo propio con “El Debate”. Otros muchos les seguirían después hasta llegar a un centenar largo de cabeceras. Siempre con un mismo denominador común: la ausencia de la más mínima garantía o fundamento jurídico.

Ese mismo día, lunes 11 de mayo de 1931, se reúne de urgencia el Gobierno provisional para debatir los sucesos que están asolando las calles de varias ciudades españolas, con la quema de conventos e iglesias incluidos. El acuerdo alcanzado por el Gobierno de la Nación no puede ser más sorprendente: no hacer nada. Contra el criterio de Miguel Maura, Ministro de Gobernación y partidario de la intervención inmediata, se impone la tesis de Manuel Azaña, Ministro de la Guerra por aquel entonces, y que queda resumida en una famosa frase de aquel Consejo de Ministros: “Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano”. Sin embargo, esa misma tarde y ante la gravedad de los hechos, se hace necesario declarar el estado de guerra en Madrid. Inmediatamente después vendrían Alicante, Málaga, Sevilla, Cádiz, Murcia, Córdoba y Badajoz. Desde aquel día y hasta su fin, la II República se vio preñada de desolación y muerte.

Curioso remanso de paz y libertad este de la II República, reinado por el caos y la violencia de principio a fin.

En cualquier caso, no quiero detenerme hoy en la cuestión de la violencia durante la II República, sino en el tema de las libertades y el arrinconamiento de la oposición.

Como decía más arriba, en menos de un mes se suspende la publicación de los dos principales periódicos de la derecha sin fundamento jurídico alguno. Se trataba de una medida política de presión sobre los opositores, a quienes se despreciaba profundamente. Uno de ellos, “El Debate”, en el día de su retorno, nos ofrecía un editorial de rigurosa actualidad. En él, se decía que “si el Gobierno intentase apartar a la derecha de toda intervención en la preparación del nuevo Estado” estaría cometiendo “una política de exterminio político y expulsión de la vida nacional” de “toda una gran masa de ciudadanos”. Acababa diciendo que “excluir de la vida común a clases por entero no es obra de políticos constructivos. Aquel apartamiento crea una situación de discordia intestina, de violencia permanente; y lo violento no es durable. Un régimen no puede vivir sobre una nación escindida en dos fracciones”. Estimados lectores: ¿no les recuerda algo muy cercano esta reflexión?

Nunca me ha sorprendido que alguien pueda sentir pasión por la república como forma de gobierno y ejemplos hay de excelentes países que se rigen por ese sistema y no va por ahí mi crítica. Lo que sí me llama la atención, por no decir que me parece increíble, es que alguien se declare admirador del caos que representó nuestra II República. Especialmente hoy y en España.

Con la Transición, los españoles nos dotamos de un sistema de libertades y una organización política acordada por todos con las lógicas discrepancias. Aquel momento supuso –o al menos eso creíamos muchos de los que la vivimos- el punto final a una larga historia de desencuentros presididos por la permanente voluntad que “unos” tenían de imponerse sobre los “otros”. También supuso el punto de inicio de un período de libertad, progreso y bienestar asentado en la renuncia a la imposición partidista en las cuestiones fundamentales, que debían ser objeto de acuerdo entre las grandes fuerzas políticas.

Todos los partidos tienen un programa de máximos, pero ninguno puede pretender imponer esos máximos a los demás. Esa es una de las grandes enseñanzas de nuestra convulsa historia constitucional y sobre la que vengo insistiendo hace algún tiempo y con muy poco éxito, por lo visto. El secreto de la convivencia está en la mutua renuncia a nuestras exigencias máximas, hasta hacer nuestros programas compatibles dentro de un marco de respeto a la discrepancia. Como decía el editorial de “El Debate” antes citado, “Obra sana y prudente política es encuadrar, dentro de la legalidad constituida, el mayor número posible de ciudadanos; y tanto más sólido y prestigioso es un régimen, cuanto sea en mayor grado el fruto, la expresión de una ley hecha por todos y para todos”. Difícilmente se puede resumir mejor lo que cuarenta y cinco años después sería la Transición. Esa Transición que Julián Marías definía como la más importante y novedosa contribución política desde las Cortes de Cádiz.

Y en este punto, si me permiten, volvemos al tema de los orígenes.

Hay reglas que no se deben violar en democracia y especialmente una: las leyes y políticas esenciales del país deben estar consensuadas entre los grandes partidos nacionales. Aunque la matemática parlamentaria le permita a cualquiera de ellos otra cosa, si no hay consenso, esos temas no se tocan. Algo tan simple como eso, permite la alternancia pacífica en el uso del poder sin que cada cambio de Gobierno suponga un trauma nacional. ¿Es una limitación?… si, bien es cierto. Pero a cambio se obtienen largos periodos de progreso, bienestar y paz como el que hemos vivido desde 1978.

En nombre de quien ya no puede hacerlo, creo que tengo toda la legitimidad del mundo para pedirle a nuestro Gobierno que asuma sus tareas con la misma generosidad, desprendimiento y altura de miras con la que se gobernó en aquellos años. Nadie mejor que yo sabe lo mucho que estoy pidiendo. Recuerdo vivamente la falta de colaboración de la oposición en muchos temas; las luchas intestinas dentro del propio partido; los insultos, la descalificación personal y la incomprensión generalizada durante mucho tiempo. Pero permítanme también recordar el inmenso caudal de frutos que todo aquel esfuerzo supuso y que todavía hoy seguimos disfrutando.

No se puede seguir con la exclusión de la oposición en los grandes asuntos de Estado y con el intento de fragmentación de la sociedad. Si la ciudadanía de hace treinta años elevaba hasta la clase política sus ansias libertad y progreso, no me equivoco si les digo que la sociedad de hoy le exige unidad frente ciertas cuestiones.

Exige unidad en la lucha contra E.T.A. dentro del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y con estricta observancia de los principios éticos y morales de los que hablábamos al inicio, rechazando perversos atajos que ya nos mostraron su incapacidad.

Exige un pacto por la Justicia que le devuelva a esta fundamental institución la confianza de los ciudadanos y la dote de los medios modernos que necesita; incluido un sistema de gobierno verdaderamente autónomo e independiente de los partidos y que evite las veleidades de personajes que buscan la notoriedad a través de los casos que manejan.

Exige unidad entorno a una política exterior acorde con nuestra posición en el conjunto de naciones que incluya un cuadro serio de alianzas a largo plazo.

Exige un Acuerdo de Estado que cierre de forma global y definitiva el modelo territorial. Este acuerdo debe incluir la distribución de competencias entre las tres administraciones y garantizar tanto la lealtad institucional entre las mismas, como la solidaridad entre los territorios con distintos niveles de renta.

Exige a gritos unidad en torno a un Sistema de Educación que garantice la pujanza de nuestra sociedad en los años venideros, sin buscar en la reforma la perpetuación de una ideología que nos “garantice” a “unos” el poder frente a los “otros”. El único objetivo de esa reforma debe ser la formación integral de nuestros jóvenes, garantizando un nivel mínimo para todos y estableciendo los sucesivos grados en consonancia a las grandes exigencias que esos hombres y mujeres deberán afrontar en el futuro. Todo ello dentro de un marco de libertad que garantice a los padres, de forma efectiva, el derecho al tipo de educación que quieren para sus hijos. Incluida la religiosa.

Y exige, de una vez por todas, la modificación de las leyes electorales para que cada uno obtenga el peso real que tiene en el conjunto del país y acaben los auténticos chantajes a que se ven sometidos los partidos de ámbito nacional para formar gobiernos. Esto último, bien es cierto, debería ir acompañado de una reforma profunda del Senado que le convirtiera en una verdadera cámara de representación territorial.


IV.-CONCLUSIÓN


Nos vamos acercando al final. Si están ahí todavía, sabrán que les he hablado de orígenes y principios; les he hablado de problemas que nos acosan; les he hablado incluso de posibles soluciones.

Pero, me falta hablar de lo más necesario, lo más importante, lo verdaderamente imprescindible: la ilusión. Una vez más Marías. La ilusión, entendida como esperanza cuyo cumplimiento es especialmente atractivo. La ilusión, entendida como motor capaz de hacernos perseverar ante las dificultades de nuestras vidas. La ilusión, entendida como capacidad de anticipación, de imaginación de un futuro mejor por el que merece la pena luchar.

La labor fundamental del político es ilusionar. Ilusionar y conducir las ilusiones de un pueblo a su realización final. Por ello, renunciaría a mi propia esencia si no tratará hoy de acabar ilusionándoles. Ilusionándoles frente al derrotismo. Ilusionándoles en la tarea de construir un futuro común sobre los principios y valores en los que fundamentamos nuestra existencia como personas y como nación. Y el primer paso para ello es no permitir que ese futuro se construya al margen nuestro.

Quiero llamarles a todos, desde nuestras creencias y convicciones y desde el profundo respeto a la libertad de todos, a participar, cada uno desde su sitio, en la construcción de ese futuro común que empezamos hace treinta años y que hoy, creo, está amenazado.

Frente al derrotismo de algunos, o la inoperancia a la que nos invitan otros, debemos poner todo nuestro esfuerzo y audacia. Un esfuerzo y una audacia que reclamaba Adolfo Suárez González a las Cortes Franquistas el 9 de Junio de 1976 cuando, poco antes de ser nombrado presidente del gobierno, defendía la Ley de Asociaciones Políticas con estas palabras de Antonio Machado:

“…Está el ayer alerto
al mañana, mañana al infinito,
hombres de España, ni el pasado a muerto,
ni está el mañana –ni el ayer- escrito.”

Permítanme terminar no con mis palabras, sino con las palabras que el legítimo titular de su cariño, y también del mío, escribió con ocasión de 25º Aniversario de la coronación del S.M. El Rey, Don Juan Carlos I y que suponen, de hecho, la última de sus referencias a la Transición constituyendo, en cierto modo, su testamento político. En ellas hay una perenne llamada a tener presentes los valores que la hicieron posible:

“El Estado social y democrático de Derecho es una creación de la razón y una construcción de la voluntad que entre todos, día a día, hay que arraigar y perfeccionar. Es el único camino para lograr la libertad, la igualdad, la justicia y la solidaridad, y para conseguir que los sentimientos y los intereses legítimos de todos los sectores del pueblo alcancen plena y armoniosa satisfacción.

Ese camino –decía- es el que los españoles hemos iniciado en la Transición. Ese camino y el impulso de la libertad y justicia que nos hizo andar, es el que podemos mostrar a quienes puedan encontrarse hoy en una situación parecida a la que nosotros teníamos hace veinticinco años, porque de ese camino y de ese impulso, con todos los errores propios de toda obra política y humana, podemos sentirnos –con toda humildad- legítimamente orgullosos”.

Más sobre políticos

Paz, sueños y equipo.

La felicidad tiene dos etapas, la euforia del momento y la paz posterior cuando llega el equilibrio.

Hoy arrastro las piernas con los músculos agarrotados pero con una elegancia y un compás que se transmiten. Me siento nivelado.

En días como éstos, tras ganar una demanda o conseguir algo muy deseado, suelo sentir que floto aunque yo lo hago de una forma muy andaluza. Sueño despierto con tener un toro delante y pararlo, templar su embestida y mandar. Es cierto. Tengo que confesar que hace años que cuando estoy contento, toreo de salón y le doy pases mentales a los coches, a la puerta del ascensor, o juego al toro con mi chiquitilla que en vez de agujas en los cuernos tiene unos hoyuelos que son alfileres de colores.


Y en sueños de noches de los de verdad he salido ya varias veces por la Puerta del Príncipe. ¿Pensais que podría prepararme para la próxima temporada taurina? Pues no, pero a veces ya lo he soltado en casa en plan guasa. Recuerdo como a mi abuela Ana le hacía ese tipo de bromas y ella hacía como que se enfadaba pero en realidad se tronchaba y soltaba un final clásico de "cuanto loco hay en esta familia..."

Por soñar que no quede. Sin embargo, me causa una verdadera impresión que tengamos en España un político invernando de la talla de Aldofo Suarez JR. Este hombre lo ha hecho y si teneis un rato no os perdais este video del 2006.



Transmite casi tanta verdad como ZP. En realidad, a veces sueño con un futuro mejor para este país que cada día pierde más su identidad con excusas de falso progreso y mentiras, mentiras, y mentiras. Que nadie piense que me voy a dormir así como así, pero hace falta equipo. Hacen falta manos, perderle el miedo al prestigio, a los complejos, al que dirán. Sólo se vive una vez y mis niñas tienen que vivir como mínimo como yo he vivido hasta ahora, cosa que parece improbable. Eso sí que es una carrera de fondo, pero sin equipo no se puede... ¿Quien se apunta? Nos la estamos jugando.

Objetivos cumplidos: Upyd y MARATON

Este fin de semana no se me olvidará. El sabado me eligieron para ir de delegado de Malaga al Congreso de Madrid de Upyd. Y ayer domingo, acabe la Maraton de Estambul con un tiempo de 4 horas, 29 minutos y 58 segundos, lo que era una marca que ni soñaba.

Quien me ha visto y quien me ve...

Hay que echarle mucha cara para hacer una entrada como ésta, pero que quereis que os diga que no sepais. Poco a poco me he ido soltando con ésto del blog y quieras que no los últimos capítulos de "Cuentame" me han hecho sentirme un Alcantarín. Uno es peliculero.

El que escribe se proscribe comentaba Julio Banacloche, y perdonar que me repita pero las cosas son como son y si uno pretende razonar no hay entradas terminadas ni dogmas de fe. Cada día se aprende y se vive algo nuevo ¿no?.

Así, de la noche a la mañana, habreis visto que de pensar que la política es un asco y no sirve para nada, ahora me presento a unas elecciones internas en UPyD. Casi nada. Tengo que aguantar la respiración y hacerme la fotito, la campaña, las cositas esas que están tan bien vistas por el común de los mortales. Su trajecito, su corbata a juego con los colores del partido, su pancartita, su asesor de marketing con su flash (la economía de mi patrocinador no da para más o es que no sabeis que estamos en crisis...).

Ya sabeis que me encanta reirme de mi mismo y ahora me siento como un muñequito de feria al que le van a tirar pelotitas en comentarios. Espero que de trapo (sin crueldad). Sinceramente siento un poco de verguenza ajena al verme retratado, que quereis que os diga, pero también se que se irá pasando a lo largo de la entrada.

Dicho lo cual, intentaré justificarme. Como sostiene Fernando Savater, en una democracia, políticos somos todos y no sólo los que ocupan cargos de responsabilidad. Esos son nuestros mandados o por decirlo juridicamente nuestros mandatarios, pero los mandantes somos nosotros, es decir aquellos que los ciudadanos votantes hemos creido que son los mejores para mandar. Por tanto, aquí no se libra ni el tato y si nuestro mandado es un inútil, tú también tienes que sentirte un poco idiota al haber puesto tu ojo en un pringado.

Lo digo porque me presento este sábado a unas elecciones a delegado (40 candidatos para 17 puestos) de Málaga de UPyD para el I Congreso del partido. Así que si eres afiliado de UPyD en Málaga andate con ojo no vayas a votar a un pringado que sale en una fotito y que ni él mismo lo sepa. Ten en cuenta que si se la hace es porque no está muy seguro. Que te voy a contar. Al menos espero que después de leer mi blog ya tengas una clara conciencia de con quien te estás jugando los cuartos.

Mis supuestas intenciones son las de exponer en el Congreso 6 enmiendas pero particularmente dos.

La primera que UPyD podría optar por ser un partido de centro que es un tema mucho más profundo de lo que aparenta aunque yo creo que será necesario equilibrar posiciones (hereditarias y de experiencias) en aras de intereses. Somos muchos los que creemos en UPyD con muchas formas de pensar pero creo que nos une algo muy claro: el asco por la política nacional actual que representan el PP y PSOE. Que se haya perdido el clima de ilusión por tener una democracia y por algo tan necesario como VOTAR. Que los intereses de todos los españoles estén hipotecados en manos de los partidos nacionalistas principalmente el PNV y CIU y que un voto en una ciudad o pueblo de esas comunidades valga el doble que el de otras.

Y sobre todo lo que más me preocupa a mí y que es la segunda de las enmiendas que sí que tengo verdadero interes: LA REFORMA DE LA JUSTICIA EN ESPAÑA. QUE HAYA UNA JUSTICIA INDEPENDIENTE DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y DE SUS MEDIOS.

Por avatares del destino y de la política interna, no estaré en Málaga para votar, ya que las elecciones eran el 3 de octubre pero alguien (que además tiene poder en Málaga) se le ocurrió que era mejor hacerlas el 17 de octubre (a pesar que el plazo límite era el día 15 cosa que se publicó en julio y que en Málaga se aprobó el 5 de septiembre por Asamblea esa fecha). No os daré la lata con cosas internas ya que los trapos los lavaremos en casa en el momento oportuno y si es necesario.

Ya sabeis por el coñazo que he dado todo el verano, que me voy a Estambul a hacer la maraton el domingo por lo que no podré servir a dos dioses a la vez y esta vez la suerte cayó en la búsqueda de la gloria olímpica. Por lo tanto, no voy a estar fisicamente en Málaga el sábado de 17 a 21 en un sitio de Ciudad Jardín que todavía (organización= no se ni donde es. Todavía no se cómo pero votaré, aunque sea telepaticamente. Somos un partido laico pero la democracia es griega y en Estambul tiene que haber muchos dioses. Nunca se sabe.

Me sabe mal porque hay otros 10 compañeros que nos presentamos en grupo:

CARRASCOSA MENDOZA, DAVID (Torremolinos)
GUANTER BRUIXOLA, RAMÓN (Alhaurín Torre)
JIMENEZ MORALES, SALVADOR (Málaga)
MORALES RUBIO, JOAQUIN (Málaga)
NOGUES AZUAGA, PATRICIA (Alhaurín Torre)
ORDOÑEZ RUIZ, ANTONIO (Mijas)
ORTEGA JARAMILLO DE CONTRERAS, MARIA ANGUSTIAS (Rincón de la Victoria)
PINEDA ZAMORANO, FRANCISCO (Málaga)
RUANO RUANO, ALFONSO (Marbella)
VIVAS RUIZ, MARTÍN (Ronda)

Os pido que los voteis. Y si sois un afiliado que se presenta os lo hemos puesto fácil si no quereis complicaros la vida: 11+1: 111. En cuanto a mí no se que deciros (aunque el mensaje es el mensaje) pero como escuché decir a Rosa Díez, voteis a quien voteis por favor hacerlo con fuerza y que vuestro voto caiga con ilusión.

PEDAZO DE ESLOGAN EL DE UPYD DE "TÚ ELIGES"...

De no estar convencido de la entrada termino eufórico. Una vez más, hago y digo lo que siento, a pesar de los pesares y de las broncas de los que bien me quieren. "Creo" que soy libre e independiente dentro de los límites que podamos que no son demasiados tal y como está el tinglado montado. Hay cosas que salen del corazón más que de la cabeza. En el fondo sigo siendo un "iluso" que se ilusiona con un vaso de agua, y me meto en fregados que no debo y en muchas cosas a la vez. Espero que esta ilusión no caiga por las luchas internas que tenemos en Málaga. He visto mucha suciedad en estas elecciones y sería una pena no seguir, pero de momento como casi siempre opto por esa filosofía verde de la vida del "manque pierda":

Del Agora de Amenabar a Vicky el Vikingo
























Cada día tengo más claro que la tierra es redonda, algo que en Galicia ya han asumido, por mucho que se potencie el camino de Santiago con su Finisterre.

Como ya os he contado estos días pasados ha sido la Feria de Fuengirola. El pasado sábado después de horas de chimpum-chimpun, me fui a dar un paseo para relajarme y se me ocurrió ir al cine. No sabía ni había oido hablar de Ágora, ni tan siquiera sabía de que iba,ni que fuera de Amenabar. Eran las 9 de la noche y empezaba a las 10 y antes de decidirme fui a dar un paseo dudando si entrar o no, ya que había quedado a las 8 de la mañana para correr mi última tirada previa a la Maratón.

Vagando por las inmediaciones del cine, fui a parar a la Parroquia que hay justo enfrente. Soy muy amigo del Padre Damian, un cura muy sencillo al que considero amigo, por encima de respetos, beaterías y tonterías. Ultimamente no voy con las niñas a la misa que hace los domingos de los niños, pero es una persona tan buena que da gusto hablar con él. Además yo siento como a veces le ayudo a bajar un poco a la tierra. He ido en momentos de dificultades personales a buscar su opinión pero a lo mejor soy un poco presuntuoso cuando digo que probablemente en estos años donde he pasado de ser un juergas a un padre de familia, me he sentido útil en pequeños detalles aunque sólo sea dándole un empujón cuando todas las beatas lo tratan ya de santo.

Vaya introducción plumbea. El caso es que lo busqué y le dije que se viniera que iba a ver una película llamada Agora, que tenía buena pinta, y me dijo que le encantaría pero que tenía que ver a un chico de la parroquia. Fue él quien me puso en aviso de críticas contra los cristianos que había leído en sus comunicaciones, y entonces fue ya cuando decidí que había que verla sí o sí, y tras terminar fue una verdadera pena que no hubiese venido ya que podriamos haber hablado mucho. De todas formas ya lo haremos. Además tengo que convencerlo que UPyD es un partido laico pero no anticristiano y que la jerarquía de la Iglesia española ha caido en la trampa de estar manipulada claramente por el PP.

La película creo que está bien hecha a nivel artístico, pero parece más una película americana que una película europea seria y documentada. El personaje de Hipatia y los primeros cristianos recuerdan más a Galileo y a los cristianos inquisidores, de manera que se consigue en el subsconciente del espectador probablemente lo que se quiere una crítica a la Iglesia actual, lo que ya se remata con la escena del evangelio de la carta de San Pablo sobre las mujeres y el hecho de tener que arrodillarse sea como sea ante esas palabras.

Eso no quiere decir que no me haya gustado la película, sólo que la veo facilona, busca el halago fácil de la crítica. Desde luego, se ha metido a la mayoría del público en el bolsillo y encima tendrá el aliciente de las críticas más despiadadas de la jerarquía de la Iglesia, el Opus y demás movimientos católicos retrógrados. La Iglesia actual por culpa del Papa anterior, muy conservador por mucho halo de santidad que tenga y con su continuación en el actual que era el segundo de a bordo, vive una profunda crisis.



El espíritu de ventanas abiertas de Juan XXIII se acabó y por culpa de ésto, la sociedad consumista la está poco a poco devorando, a veces con razón. Es como el PP y el PSOE que para evitar el pensamiento tienen a sus más retrógrados pensadores al frente. Prefieren más la confrontación que el verdadero diálogo y punto común. Es cierto que los que tienen el poder de la Iglesia son un grupo fanático y radicalmente retrógrado, probablemente más interesados en la economía que en la verdadera religión. Pero a pesar de todo, luego hay muchos padres Damianes (e incluso Obispos como Don Ramón Buxarrais) y muchas personas que dedican su vida a los demás de buena fe en todos los pueblos de España y en países del Tercer Mundo. Ser sacerdote hoy en día, no es ni mucho menos un privilegio ni nada por el estilo, y a la hora de la verdad en cualquier ciudad o pueblo si alguien tiene verdadera hambre y acude a una Iglesia lo que tiene asegurado es que le van a dar de comer.

Como decía Lennon puede que el ideal sea un mundo sin religiones, pero eso es una utopía. Yo a Jesús siempre lo he visto como un hombre más que un Dios. Me encantó el Evangelio según Jesucristo de Saramago por muy escandaloso que pudiera ser un Jesús real que incluso se enamoró y pecó. Esto si que hubiera sido un peliculón para Amenabar u otro director.

"Amén" de lo anterior vayan ustedes a verla. Es una buena película. Y ya como simple anécdota al día siguiente llevé a mi niña que aun no tiene 3 años al cine. Y eso si que fue una sensación. Vicky el Vikingo (con la paradoja de una alusión a la tierra plana con la de vueltas que dio la pobre Hipatía). Ver la cara de alu-"cine" de mi bicho y sobre todo ver como bajaba los escalones y se puso a bailar rock and roll al final de la película en el escenario con la gente tronchándose.

De CINE...



Al final tendré que quedarme calladito ya que voy contracorriente en casi todo.

Dia de la Hispanidad in English



It's so hard to hide the way that I feel
When deep down inside a love that is real, is no longer mine.
Don't ask me to leave , when you know that love was all I could be.
That as long as a star keeps shining in the sky
And as long as the oceans will never run dry
That's how long I will love you.

Don't be upset, goodbye
Won't you please come back to me?
Don't set me free.

I recall how I longed for each day to begin.
Nothing mattered to me but to love Gwendolyne
But now that you have gone, and the heart plays moonbeams,
There's nothing left for me.

Please don't ask me to forget,
To forget about the past
Don't you know that I regret that our love has to go on
I believe that,,,I believe a life for you alone.

I recall how I longed for each day to begin.
Nothing mattered to me, but to love Gwendolyne.
But now that you have gone, and the heart plays moonbeams,
There's nothing left for me.




Genocidio a la libertad en Cuba

Resulta que hay un video de Youtube que ha estado dando la vuelta al mundo y yo sin enterarme. Lo he visto en la web de UPyD. Es de un señor de nombre Juan Carlos González Marcos (cualquiera de nosotros podría tener ese nombre) pero en su barrio de siempre le llamaron "Pánfilo". El caso es que este hombre se ha hecho famoso por culpa de una cámara y por decir que en Cuba hace falta "jama" para jamar. Sumariamente fue condenado en agosto por "peligrosidad social predelictiva" y para el trullo.



El video empezó a pasarse y claro la gente se indignó. A su vez el régimen para salvarse lo ha ridiculizado y han hecho videos de todo tipo. Le llaman Friki, borracho y cosas por el estilo pero sigue condenado por su talante social, que resulta peligroso. Puede que siga hablando y diciendo verdades que en Cuba se llaman delitos. Gritar por la libertad en una canción es una obra de arte pero en una guerra o en una dictadura tiene como causa directa el deber de callar de inmediato y para ello hay distintas formas según el protocolo. Puede significar un tiro en la nuca (como dicen que le pasó a un soldado español que no le gustaba la comida) o puede significar que la libertad que pides te la den pero en un espacio reducido y donde no vas a tener ninguna cámara ni público que te oiga.

En las carceles salen grandes libros y canciones pero a lo mejor Panfilo no tiene esa capacidad. Todo dependerá del tipo de régimen al que se vea sometido si es alto en hidratos o en proteinas, o más bien es grasa y mugre. Como quiera que el mundo ha visto ésto el régimen ha reaccionado y le ha dado el título de alcohólico y una conmutación de la pena. Ahora está en un hospital psiquiátrico por 21 días po prescripción facultativa, como si el sufrimiento de una vida se pudiera curar en 3 semanas.

Si viviera Paco Toronjo le hubiera apoyado con su voz y su tono dejado planchado a esos torturadores con este Fandango:

"Dando tumbos
no le llames mamarracho
aunque lo veas dando tumbos
ni le digas borracho
que está detrás de su mundo
y la cruz está llevando."


Luego hay canciones que quedaron en la historia de la música como la de Silvio Rodríguez pero como decía Sancho Panza las sentencias que no se pronuncian en el sitio adecuado...



Cualquier cosa es una revolución, como si hubiera diferencia entre hijos de puta de derecha y de izquierda. Cada día me siento más convencido de estar en un partido que reniega de las manipulaciones ideológicas. Que más da que te corten la mano derecha que la izquierda.

Así que don Juan Carlos tiene usted un nombre de Rey y un primer apellido de Presidente de democracia. No se puede ser más heredero de nuestra España. Y su segundo apellido no puede ser más colonial. Marcos, como el dictador filipino que evadía capitales.

A veces quiero creer que los españoles no somos tan malos. No quiero pensar en cuanto al concierto en Cuba pero Miguel Bosé no es tonto y tiene buen fin. La libertad siempre suena. Con Panfilo, con Juanes, con todos. Ayer escuchaba un video de Juanes de A Dios le pido, que decía ARROZ LE PIDO. A veces dudo de la esperanza... Esperar. Para qué. ¿Mientras haya presos vamos a esperar?

Fuengirola: de la maraton a la marcha

Este año no hay media maratón en Fuengirola. No hay dinero. De Mayo la pasaron a Diciembre pero no es verdad. Había una maraton con solera, la de los Pacos pero se dejó de organizar y sacaron la media. Llevaba 5 ediciones pero este año ya se acaba. Una pena pero siempre nos quedará la marcha.

Premaratón: Motril, Marbella y llega la feria



Ha llegado el momento de parar el entrenamiento para la Maraton de Estambul que es el próximo 18. Me quedan dos semanas justas y estas dos semanas anteriores he corrido dos medios maratones, uno en Motril (1 hora y 56 minutos, el 800 de 1000) y el domingo pasado en Marbella (1 hora 58 semanas el 195 de 225). En las dos fui cómodo sin darlo todo en ningún momento.



En la de Motril iba un poco asustado pero me encontré bien y en la de Marbella ya iba tranquilo y corrí en la cola como si fuera entrenando hasta el kilómetro 8 donde ya empecé a adelantar y fui pasando hasta 30 personas. Al final tuve hasta un pique con uno en los 2 últimos kilómetros espectacular y le gané por 1 segundo.

Esta semana he corrido ya poco y hoy ha sido el último día de esfuerzo. Llevo entrenando unos cuatro meses para la maraton, practicamente sólo. Hoy salía con un compañero de unos 55 años que se ha apuntado a última hora, pero que lleva 20 años corriendo maratones y demás. Hemos quedado a las 8:30 y desde el principio iba a un ritmo no fuerte, pero alegre, y ese no era mi plan para hoy que quería correr un buen rato pero relajado. Iba bien pero un poco incómodo. Además ha tirado por caminos de monte que son muy frescos y bonitos para correr, pero con ese puntillo de más que tenía que dar para ir a su ritmo no iba cómodo. He estado con él 1 hora y media aunque a partir de la hora ya le dije que siguiera que yo pretendía hacer las 2 horas y media y que ese no era mi ritmo para esa distancia. Y ya me he quedado sólo. Al final unas 2 horas y 20 minutos, habiendo parado 5 minutos en una gasolinera para beber agua y tomarme una barrita energética.


Luego cuando he acabado me he tirado al mar y me he quedado nuevo, dando unos largos que no veas como me han relajado. Después me he ido a estirar y he estado casi media hora estirando que es lo más importante para no tener agujetas.

Ya se acabó lo que se daba. El entrenamiento ya está hecho. Ya hay que salir a trotar estos días que quedan pero poco más. Ahora entra lo que se llama la fiebre de la disminución y es que no queremos parar. Además nos da un miedo horrible ( a mí me ha pasado en las medias) pensar que si en una hora te cansas imaginate cuando tenga que estar más de 4 horas como es mi caso.



Esta semana es la Feria de Fuengirola y seguro que tendré que ir por mucho que no deba. Aparte del deporte y el blog también hay familia. Seré el aguafiestas de turno, ya que me han dicho que unos días antes de la carrera (o sea ya) me tire unos días sin tomar nada con azucar hasta que me entre el mono y los 3 días antes de la maraton tomar bastante para tener el depósito bien recargado. Con las pechas de miel que yo me meto. Y de carne ni probarla. Spaguettis en la feria, pero da igual. Ahora ya empieza la fiesta y la traca final será la noche del día 18 de octubre en la cena de gala en caso que acabe la carrera y siga respirando. Pero ha merecido la pena. Estoy hecho un toro y estoy preparado para el cuerno de oro de Constantinopla. Aunque pierda un brazo como Cervantes creo que sobreviviré al turco:



Y si me quedo manco o tonto que me quiten lo "bailao". No obstante y aunque ahora sea de un partido laico, por si acaso tenerme presente en vuestras oraciones...

Brasil: un país de futuro y Málaga 2028





















No soy un cretino y no me he alegrado de lo que ha pasado hoy. Ni mucho menos. No obstante, el pasado día 17 de septiembre (ver entrada) hice un artículo donde daba por hecho que Madrid no iba a ganar los Juegos. Estaba tan seguro que hasta lo mandé al Director del periódico El Mundo pero no fue publicado. Si ahora lo releo yo tampoco lo hubiera publicado. No se escribir artículos que puedan publicarse.

Pensaba entonces que Obama sería la clave, pero su mujer vestida de un amarillo gafe y su prepotencia (que es lo que nos ha dado la posibilidad de estar en la final) le han jugado una mala pasada. Reflexionaba en el artículo la pasta que le tenía que haber costado a Madrid estos dos fracasos y hoy ya se están planteando un tercero. El hombre es el único ser que cae dos veces en la misma piedra pero este es más que un hombre. El Alcalde anunció con antelación que la responsabilidad sería suya pero hoy todo el mundo le consuela. Pobrecillo. Bastante que ha llegado a la final. Para mí, una derrota es una derrota y ésta por las famosas rotaciones era previsible. Él sabrá cual es el concepto de la palabra responsabilidad. El Art. 1.801 del Código Civil dice que el que pierde en un juego o apuesta de los no prohibidos queda obligado civilmente. Anda que si tuviera que pagar los costes de su bolsillo le iban a quedar ganas de Juegos...y de corazoncitos.



En ese mismo artículo animaba tanto al Alcalde de Málaga como al futuro candidato por Málaga del PSOE Bernardino Leon Gross, al que he visto hoy en la delegación, que apuesten sin complejos desde hoy por Málaga como ciudad de futuro. Decía el 2024 pero visto lo de las rotaciones más vale que empecemos con el 2028. 19 años son muchos pero así es como se desarrollan las ciudades con proyectos a largo plazo. Para entonces, la Costa del Sol, con Málaga y su litoral hasta Estepona e incluso Sotogrande será una inmensa ciudad, que seguro que puede albergar una población de hasta 4 millones de habitantes.



Yo estaré ya pensando en la jubilación pero quien sabe lo mismo mi peque nos sale olímpica. Para esa época el ajedrez ya debe ser deporte olímpico y mi niña es muy listísima.

A pesar de todo, la derrota tiene un sabor agridulce porque si hay un país que amo por cualquiera de todos es Brasil, donde he estado en 9 ocasiones y donde voy a intentar estar para el Mundial o/y los Juegos. Brasil es el futuro. Lula ha conseguido erradicar el hambre extrema, ha tenido la suerte de encontrar petroleo y está consiguiendo cierta estabilidad unido a una gran proyección internacional. Hoy sin ir más lejos le ha ganado al mismísimo Obama y hasta al carismático ZP que ha sido prudente y se ha dejado a las niñas en casita.

Enhorabuena Brasil. Eres un país de sueño y poco a poco se ve un horizonte:

Fernando Pessoa. Dónde está Dios aunque no exista




" ¿Dónde está Dios, aunque no exista? Quiero rezar y llorar, arrepentirme de crímenes que no he cometido, disfrutar de ser perdonado por una caricia no propiamente maternal.





Un regazo para llorar, pero un regazo enorme, sin forma, espacioso como una noche de verano, y sin embargo cercano, caliente, femenino, al lado de cualquier fuego… Poder llorar allí cosas impensables, faltas que no sé cuáles son, ternuras de cosas inexistentes, y grandes dudas crispadas de no sé qué futuro…Una infancia nueva, un ama vieja otra vez, y una cama pequeña donde acabe por dormirme, entre cuentos que arrullan, mal oídos, con una atención que se pone tibia, de rayos que penetraban en jóvenes cabellos rubios como el trigo… Y todo esto muy grande, muy eterno, definitivo para siempre, de la estatura única de Dios, allá en el fondo triste y somnoliento de la realidad última de las cosas…Un regazo o una cuna o un brazo caliente alrededor de mi cuello…Una voz que canta bajo y parece querer hacerme llorar…El ruido de la lumbre en el hogar… Un calor en el invierno… Un extravío suave de mi conciencia… Y después, sin ruido, un sueño tranquilo en un espacio enorme, como la luna rodando entre estrellas…Cuando coloco en un rincón, con un cuidado lleno de cariño –con ganas de darles besos- mis juguetes, las palabras, las imágenes, las frases –¡me quedo tan pequeño y tan inofensivo, tan solo en un cuarto tan grande y tan triste, tan profundamente triste…! Después de todo, ¿quién soy yo cuando no juego? Un pobre huérfano abandonado en las calles de las sensaciones, tiritando de frío en las esquinas de la Realidad, teniendo que dormir en los escalones de la Tristeza y que comer el pan regalado de la Fantasía. De un padre sé el nombre; me han dicho que se llama Dios, pero el nombre no me da idea de nada. A veces, de noche, cuando me siento solo, le llamo y lloro, y me hago una idea de él a la que poder amar… Pero después pienso que no le conozco, que quizás no sea así, que quizás no sea nunca ese padre de mi alma…¿Cuándo se terminará todo esto, estas calles por las que arrastro mi miseria, y estos escalones donde encojo mi frío y siento las manos de la noche entre mis harapos? Si un día viniese Dios a buscarme y me llevase a su casa y me diese calor y afecto… Pero el viento se arrastra por la calle y las hojas caes en la acera… Alzo los ojos y veo las estrellas que no tienen ningún sentido… Y de todo esto apenas quedo yo, un pobre niño abandonado…Tengo mucho frío. Estoy tan cansado en mi abandono. Vé a buscar, oh Viento, a mi Madre. Llévame por la Noche a la casa que no he conocido…Vuelve a darme, oh Silencio, mi alma y mi cuna y la canción con que dormía. "

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