La naturaleza y Miguel Delibes en el disco duro

Hace unos días, me comentaba un amigo que le había extrañado que no hiciera una entrada sobre la muerte de Delibes.







No la hice puesto que no me acordaba demasiado de sus libros. Ayer me terminé de leer "El disputado voto del Sr. Cayo" y he vuelto a recordar su inconfundible estilo, estaba en el disco duro, sólo hacía falta refrescarlo.

Un libro corto y directo, que yo sabía que me iba a hacer plantearme cosas. La naturaleza en primera persona y una profunda reflexión sobre los políticos y su intento de conseguir votos como sea. El libro me lo regaló otro buen amigo y me ponía en la dedicatoria que puede que el verdadero fin de la política sea convencer al Sr Cayo, un personaje de más de 80 años que no necesita de la civilización.












Los candidatos a las elecciones del 77 en su afán por dar mítines en todos los pueblos de Castilla, llegan a un pueblo abandonado donde vive el Sr Cayo y donde sólo hay otro vecino con el que no se habla. Este señor vive su vida en paz, se hace su pan, se procura su comida en su huerto y pescando en el río, sigue viviendo las tradiciones como si el pueblo siguiera habitado, y sólo conoce del exterior bajando a un pueblo vecino cada 15 días donde para un representante de bebidas con el que se fuma un cigarrillo y le cuenta como van las cosas. 

El candidato a diputado por el partido comunista, se maravilla del estilo de vida, y justo cuando se van a marchar aparecen otros candidatos supuestamente de extrema derecha que acaban dándole una paliza al comunista, que sigue filosofando sobre lo absurdo de intentar convencer a una persona que es feliz con promesas de progreso, que en realidad son un intento de tener poder como le advierte el Sr Cayo.

La política y sus ideas como una mera excusa para tener poder. ¿Merece la pena convencer al Sr Cayo o más bien nuestra sociedad debería volver a los viejos principios? Volver a la madre naturaleza.




Siempre me ha fascinado la idea de los antiguos abogados griegos que vivían 6 meses en contacto directo con la naturaleza y otros 6 meses ejerciendo en el foro.  

Ahora me voy unos días a un pequeño pueblo entre montañas, una reserva natural antropológica donde ha habido muy poca evolución tras dejar de ser sitio de paso por el cambio de trazado que supuso la autovía. Haciendo deporte me plantearé una vez más todo ésto de la política, que poco a poco voy conociendo. Es curioso que desde he tocado asuntos políticos en el blog, ya casi no tengo comentarios en las entradas, cosa por otro lado lógica. Buen sitio el campo para refugiarse de esta crisis que es mucho más profunda que la económica. 

Puede que la idea del médico protagonista de Milan Kundera de volver a la naturaleza tras la primavera de Praga sea la correcta, pero al final para un ciudadano normal con su familia no es más que una utopía. Eso sólo se pueden permitir los artistas o bien alguien perseguido o con problemas familiares. Estamos como los cangrejos del Sr Cayo atrapados en la red y sólo servimos para darle gusto al arroz.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

El disputado voto del Sr. Cayo es una joya. La historia está contada con una aparente simpleza que sólo los gigantes pueden alcanzar. La leí hace muchos años y tiempo después vi la película que protagonizaron Galiardo y Lidia Bosch, que sin llegar a la altura del libro, tocaba sus aspectos esenciales. Si no la has leído, te recomiendo otra de sus novelas cortas: Señora de rojo sobre fondo gris, una de las más autobiográficas de Delibes en las que cuenta la pasión que sintió por su mujer.
Como esta Semana Santa no nos veremos posponemos el debate sobre libros y algunas preguntas que tengo que hacerte sobre el entrenamiento y si modificaste tu alimentación cuando empezaste a preparar pruebas largas. Perdona que como siempre me vaya del tema del comentario de la entrada dehoy y utilice esta ventana de correo electrónico. Nos vemos y feliz Semana Santa alejado del mundanal. Volviendo a los libros: acabo de terminar Un hombre en la oscuridad de Paul Aulster, me ha gustado, es muy crítico con su país Estados Unidos, y ahora voy a empezar, un poco asustado Rayuela de Cortázar, algún consejo sobre cómo afrontarla.

Un saludo.

David Melero Moreno.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Bellísima entrada antonio. yo también tengo hecha una pero es tan personal que no sé si ponerla o esperar que el tiempo enfíe mis sentimientos para limar las línea. Don Miguel para mí fue una figuara constante en mi vida, era el primero que veía casi al llegar a valladolid o como espantaba sus pensamientos cuando yo era niña y me ponía a mirarle y a preguntar qué hacía enredados sus ojos en un árbol...

José Luis Martínez Hens dijo...

David, a Cortázar no le tengas miedo ni respeto. Al contrario, diviértete con sus ocurrencias y léelo sin pretensiones. Precisamente ayer me leí un relato suyo muy curioso donde el narrador iba cambiando de personaje y que me gustó bastante. La señorita Cora.

Me apunto el libro autobiográfico de Delibes.

En cuanto al entrenamiento en teoría debes de comer más hidratos, poca carne y más pescado, y no estaría de más un análisis cuando lleves algún tiempo entrenando. En mi caso tenía bajo el hierro y me mandaron unas pastillas (ferrotina me parece que se llamaba). En general tampoco vienen mal vitaminas como multicentrum.

Mª Angeles, puedes llamarme Antonio, siempre que sigas pasando por esta que es tu casa.

José Luis Martínez Hens dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pericoteo dijo...

José Luis el lunes Carmen le dedicó un artículo a Delibes (que yo no comparto al 100%, a mi no me parecía tan triste como a ella, sino mas bien adusto y serio: castellano).
http://www.diariodejerez.es/article/opinion/665360/tristezas.html

Princesa Letizia dijo...

A mí me gusta El Príncipe destronado. Lo mismito viví yo cuando nació Sofía. Mi Leonor tenía una pelusilla que no se podía aguantar.

Besos de Princesa

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