Me llamo Rojo de Orham Pamuk

Me acabo de terminar este libro del Nobel turco, Orham Pamuk. Es el cuarto que me leó de este autor y me ha encantado. Muy bueno. Como siempre la permanente lucha entre Occidente y Oriente de fondo (propia de Estambul), en una novela moderna. En cada capítulo habla en primera persona un personaje distinto, empezando por Rojo, que es un personaje al que acaban de asesinar y cuenta desde el limbo como ha pasado. Luego se van sucediendo personajes todos del círculo de ilustradores de libros del Sultán, que hablan en primera persona, siendo uno de los capítulos, me llamo Asesino,  lo que hace muy interesante la intriga por saber de entre el resto de personajes quien es el asesino, lo que se descubre en un final que no decepciona. Un buen libro para acabar un buen año de lecturas, que espero mejorar en el 2012.

FELICES FIESTAS A TODOS

En la imprenta me han fallado con las tarjetas para la Navidad, así que me parece que este año voy a tener que mandaros una postal virtual. Después de muchas horas de estudio y tras consultar a mi coaching manager, mi asesor de marketing, my Personal Assistant, y en contra de la opinión del sociólogo y actual Ministro Wert (experto en calidad), ya me he decidido (ojo al minuto 3:15 que lleva premio):




FELIZ NAVIDAD!!!

La mentira como instrumento



Podría hablaros del Pleno de Fuengirola de ayer y del concepto de arbitrariedad, pero no lo haré. Este año he hablado demasiado en el blog de política y no es el sitio para hacerlo. De hecho desde que hablo por aquí de política, me quedé sin comentarios y ya casi no me leen. También noté que le pasó un poco a otro compañero bloguero que anda en esas lides.

http://ignaciobermejomartinez.blogspot.com/

Hoy me preguntaba, ¿JL, eres político? Y no lo se porque pienso mucho sobre política pero no tengo la respuesta.


Estoy afiliado a un partido pero eso no es suficiente. No se si se puede ser político a ratos. En UPyD decimos que sí. Lo que está claro es que al día de hoy no lo soy, porque  si algún día lo soy, no podré tener este blog, donde intento ser sincero conmigo mismo. Tendré que borrar mis entradas, lo que es inútil porque me imagino que si hay alguien que de verdad cree en mí, ya las habrá guardado como herramienta.

Yo fui una persona interesante hace unos 6 años. Era nocturno, solía ir a Brasil cada 2 o 3 meses, soltero y con compromisos, comilón, no hacía deporte, y muy cariñoso por no decir pesado. Ahora soy diurno, voy a UK, casado y padre, cuido mi alimentación, corro, y en general, soy bastante soso. He sido Dionisio y Apolo. Y estoy orgulloso de ser así. No me gustan los tibios. Los vomitaré por mi boca dicen por un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme por ser políticamente incorrecto.

¿Y entonces que quiero ser de mayor?

ESCRITOR.

Son los unicos que tienen licencia para mentir o hacer ficción a lo grande y sin miramientos. Hay un libro de Vargas Llosa que se llama la verdad de las mentiras con un prólogo fantástico, que dice entre otras cosas:


Los hombres no están contentos con su suerte, y casi todos, ricos y pobres, geniales o mediocres, célebres u oscuros; quisieran una vida diferente a la que viven, y para aplacar tramposamente ese apetito, nacieron las ficciones.

Eso es lo que le ha pasado a nuestro Ministro de Justicia. Que tampoco está contento consigo mismo.



Siempre he dicho que no empezaré a escribir hasta que no cumpla los 40, pero lo malo es que en el 2012 llegará ese día. Todavía quedan muchos meses pero está llegando la hora.

Si veo que no valgo o sigo con mis faltas de ortografía y estilo, entonces, me tendré que hacer político.

Los azares de la vida y la calderilla...



Los azares de la vida son tales, que toda eventualidad se hace posible.......dice un proverbio en la web.

Y es que lo crean o no, he entrado por azar en el blog de mi Alcaldesa:



De verdad que no suelo leerlo desde que leí en este blog el artículo aquel de la Guerra Civil española donde se decía textualmente:

De hecho, la Guerra Civil española no es más que la consecuencia de la rebeldía izquierdista ante unos resultados electorales totalmente adversos.        http://www.xn--esperanzaoa-beb.com/blog/182-lo-de-siempre.html

pero por un albur, ventura, chamba o chiripa he entrado esta noche de domingo ya, y me he encontrado con lo de las propinitas.

Y claro la contingencia o más bien accidente, me ha llevado al consiguiente enojo, mosqueo o indignación ante lo de las propinitas, porque resulta que este verano, nada más ganar las elecciones de mayo, los concejales de Gobierno no tuvieron otra cosa que subirse el sueldo con un incremento del gasto en el presupuesto anual superior al 50 %. 

Así lo publicaron los componentes de Fuengirola Despierta como muestra este cartel y nadie lo ha desmentido:
  
ni tan siquiera el PSOE ni IU, que pactaron su silencio a cambio de prácticamente un cuarto de sueldo (menos que un plato de lentejas) de Don Pedro Cuevas que entre sueldo y propinas (digo Plenos, comisiones,  y otras "dietas") gana más de 1 kilo de garbanzos al mes. 

Y ahora los trabajadores a régimen ¿POR AZAR o POR AZNAR?. A veces cada uno se busca lo que tiene.

He puesto un comentario en el blog de la señora, muy escueto, pero que ha sido irremediablemente mandado a moderación. Simplemente refiero que si tan obsesionada está con la crisis, que pregone dando ejemplo y que rectifique antes de anunciar a los trabajadores que les va a quitar las propinas..., no vaya a parecerse "Voce"  a Zapatero, esgrimiendo que en julio de este año no había crisis.

Es curioso que el título del cuadro anterior a esta entrada sea el de "Vivan las cadenas", pero que conste: 

Yo no la voté aunque no me pesa decir VIVA ESPAÑA. 



Y para aquellos que se la cogen con papel de fumar, no es pelea, es PEREA:


VIVA EL BETIS MANQUE PIERDA...

Viaje y lectura.

He estado de currele en UK aprovechando el puente, y entre aeropuerto, Hoteles y avión, me he leído el libro de Arundhati Roy, que está bastante bien. 
La historia gira en torno  a la vida de dos gemelos indios, el niño Estha y su hermana Rahel. El acontecimiento que va y viene desde el principio al fin de la novela es como se ahoga la prima de los gemelos, Sophie Mol, momento que al final de la novela se une al descubrimiento de la relación amorosa entre la madre de los gemelos marginada por la familia por su divorcio con un paria, al que se le llama el dios de las pequeñas cosas. 
Un buen libro.


El mensaje: no queremos señoritos



Como se que la mayoría de los que me leen en el twitter y en el facebook son del partido, he querido dejar el video del pistoletazo de salida de nuestro candidato Martín de la Herrán para las elecciones andaluzas, el cual he de reconocer que me ha impactado mucho.

¿Qué opináis de esto que ha dicho de los señoritos andaluces por partida doble?

¿Os parece el mensaje más apropiado para UPyD?

Yo tengo mi opinión que ya se la he mandado en privado al candidato. Creo que la idea está bien pero cuidado porque los Zarrías, Guerra, Valderas, Gordillos, por un lado y Don Javier Arenas Bocanegra por otro (que para mí es el ejemplo clarísimo del tipico señorito de Sevilla, Jerez u Olvera), se lo van a tomar de manera personal por lo que lo primero que van a hacer es empezar a atacarle a él con bastante hostilidad.

Es por ello que le dejo aquí un misil antiaereo gadita para su defensa y si me dais jarilla en comentarios, lo mismo me animo a tocar el tema en profundidad con conocimiento de causa.

De momento os dejo esto para empezar:

El testamento de Nobel: reseña


Esta noche he terminado El testamento de Nobel de Mauricio Wiesenthal un escritor poco conocido pero muy bueno. El caso es que el final me ha desilusionado. Es una novela que tardó muchos años en hacerse y parece como si al final el autor quisiera haber terminado con ella en 20 páginas. Trata de la vida de un Premio Nobel durante el siglo XX y principalmente en los años de la Segunda Guerra Mundial donde se instala en un Hotel suizo con un nombre falso y con su segunda mujer, conociendo a una serie de personajes diversos de esa Europa de la Guerra, en un paralelismo con La Montaña Mágica, enamorándose de una jovencita que está en el Hotel en otro guiño a Thomas Mann y la Muerte en Venecia. Luego, buscando referencias en Internet he visto que su libro Luz de Visperas 1137 páginas, tiene al mismo personaje, a Gustav Mayer como protagonista, por lo que leerlo será como darle una segunda oportunidad al recientemente leído, que en todo caso está muy bien escrito. La obsesión del autor es la decadencia del siglo XX, por lo que el libro y toda la obra de Wiesenthal es un continuo mirar hacia la vida y obra de escritores como Stefan Zweigt, Romain Rollland, Reiner María Rilke, Thomas Mann y Tolstoi. De hecho su biografía (que es practicamente imposible de conseguir) se titula nacer cuando las luces se apagan, que es lo que el autor piensa de si mismo, que ha nacido tarde, que le hubiera gustado vivir otra época.



Un torero antiguo: Padilla


He estado los últimos años muy apartado de los toros. Hoy me he quedado de piedra cuando he visto la foto de Padilla tras su salida del Hospital. Es otra persona. Un chaval que era todo vitalidad, alegría y fuerza.  Ahora, su cara es todo sufrimiento. 


Luego he visto todas las fotos de la cornada y es verdaderamente espeluznante ver el globo ocular por el ruedo. Me había enterado del suceso pero no  le presté más atención. Me ha llamado mucho la atención sus palabras y es que no quiere que se le tenga pena. Me apuesto lo que sea a que el año que viene en Zaragoza lo tenemos otra vez preparado para lo que haga falta. Este es un torero de los de verdad y lo va a demostrar.


A partir de ahora, nadie lo va a recordar como un torero más, como un torero simpático. Ahora será ya el torero puro y antiguo que siempre ha buscado ser. Cante jondo. Hasta ahora era un torbellino de alegría, pura bulería. Ahora ya sabe lo que es la verdadera tragedia. La Soleá. No se por qué pero se me ha venido a la memoria un cantaor de su tierra. Bueno, si lo se. Luis de la Pica era uno de los grandes y Padilla también lo es.    


Animo torero. Ya formas parte de la leyenda de tu tierra. Viva Jerez.


Subastas Alcalá

José Caballero

Romero Ressendi


Murado

Quintero
 

Alcorlo




El Hermitage en el Prado y el siglo XIX

Hay que ir al Prado. 
En estos momentos hay una exposición titulada el Hermitage en el Prado con cuadros impresionantes de los maestros españoles, rusos y europeos en general. Hasta el 25 de marzo de 2012. Vean aquí las obras:
http://www.museodelprado.es/exposiciones/info/en-el-museo/tesoros-del-hermitage/recorrido-en-imagenes/
Y para el que no pueda que vaya al Thyssen de Málaga donde encontrará algo del siglo XIX, pero que vea primero este documental maravilloso donde aparece la voz de Fernando Fernán Gómez en el que fue su último trabajo (video: min. 3:50)
http://www.museodelprado.es/pradomedia/multimedia/el-siglo-xix-en-el-prado

Arturito, Antoñete y sus hermanos

Ayer estuve de apoderado de UPyD en Fuengirola y no pude ver el debut de mis canarios de canto en un concurso. Los llevo mi amigo a Ecija, el pueblo de mi madre, donde volví después de cierto tiempo el viernes por la noche hasta el sábado. Me lo pasé pipa. Me encanta eso de escuchar en una habitación por 20 minutos a 2/3 pajarillos debajo de una cabina con una luz. Silencio absoluto, cierras los ojos y empiezas a soñar. La naturaleza entra por el oido. Una sensación indescriptible.

De mis 4 machos quedó fenomenal el más niño Arturito que ha sacado 90 puntos con uno de los jueces más exigentes de España. Será la piedra sobre la que levantaré mi aviario. Ya os colgaré fotos y videos de mi niño.

De la política vamos a descansar un poco para coger fuerzas nuevas para las andaluzas.

Buenas noches con ilusión

Vengo de repartir los folletos que me quedaban. He ido sólo, bueno con mi chica porque no tenía con quien dejarla y ha sido simpático porque se implicaba en el reparto como juego. No obstante de vez en cuando me decía algún que otro comentario que me tronchaba.

He notado que hay mucha gente que no nos va a votar pero que tienen curiosidad y más que nada simpatía. Caemos bien. Porque yo creo que se nota que somos distintos, porque no somos los típicos políticos y pienso que con nuestra presencia repartiendo folletos, estamos concienciando a nuestros vecinos y conocidos, que se van a su casa preguntándose y este como está en este fregado. La mayoría no nos votará pero en los próximos 4 años buscarán el momento para preguntarnos y es entonces cuando conseguiremos sus votos.



Nos quedan 4 años donde vamos a crecer mucho, y me da la impresión que el PP va a sufrir bastante con Rosa en la oposición porque con esa mayoría absoluta si no cambian las instituciones van a quedar retratados. Y es entonces cuando le tendremos que recordar a los que nos pregunten que un voto es la única arma que se cuenta en democracia para mejorar a un país.

Buenos días con esperanza

Hoy me he levantado temprano y hay que presumir de ello. He estado twitteando animando a los compañeros que hicieron posible el acto de UPyD en Fuengirola y un poco de Facebook y ahora me voy a un desayuno de trabajo a buscar clientes. Me he propuesto hoy conseguir 10 votos más para UPyD. Y lo voy a conseguir. Estas elecciones son importantes porque es la oportunidad para consolidar este partido y que empiece a haber una nueva voz en la política española. La de la esperanza:



Olvidemos el desencanto y la desilusión y votemos a quien votemos el Domingo que sea convencidos. Yo lo estoy y meteré mi voto con orgullo porque creo en el proyecto nuevo y los valores que representan UPyD.

¿Menos horas de trabajo?

Nos tiramos el día trabajando para el fin de semana estar con nuestros niños y gastar todo el dinero que ganamos en la semana.

Y yo me pregunto.

¿No sería más lógico trabajar menos horas durante la semana y tener tiempo para la familia y el ocio a diario sin perjuicio de ganar menos y que hubiese más puestos de trabajo?

Irene Lozano: fundamental

Os presento a la cuarta diputada de UPyD por Madrid. Os sonará su cara:




Irene Lozano (Madrid, 1971) es escritora y periodista. Su último ensayo publicado es Lecciones para el inconformista aturdido en tres horas y cuarto (Debate, 2009). En 2005 ganó el Premio Espasa de Ensayo por Lenguas en guerra. Entre sus obras ensayísticas figuran también: El saqueo de la imaginación (Debate, 2008) yLenguaje femenino, lenguaje masculino (Minerva, 1995). Es autora de la biografíaFederica Montseny, una anarquista en el poder (Espasa, 2005) y ha colaborado en obras colectivas como el Diccionario biográfico español, de la Academia de la Historia, y el Diccionario biobibliográfico del exilio literario de 1939, de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha prologado los libros Es lo que hay, de Rosa Díez (Debate 2011), Sobre el periodismo, de Joseph Pulitzer (Gallo Nero 2011) yRumorología de Cass Sunstein (Debate, 2010).

Es articulista de El País, además de escribir una columna quincenal en la prensa regional del Grupo Vocento (El Correo, Norte de Castilla, La Verdad, etc.) y colaborar con las revistas de pensamiento Letras libres, Claves o Revista de Occidente. Asimismo, participa en diversas tertulias radiofónicas y televisivas sobre temas de actualidad. Es profesora de Periodismo literario y Columnismo en la escuela de escritores Hotel Kafka.

Durante cinco años fue columnista del diario Abc y de su suplemento cultural. Entre 1995 y 2005 fue editorialista del diario El Mundo, y su enviada especial a Mauritania, Argelia, Kosovo, y a elecciones en Nicaragua y Suecia. También escribió artículos de opinión y crítica literaria. Ha colaborado en medios extranjeros, como el programa Europe de la BBC y el diario sueco Expressen. Es Licenciada en Lingüística por la Universidad Complutense de Madrid y diplomada en Filosofía por el Birkbeck’s College de la Universidad de Londres.

Don Francisco Pineda diputado por Málaga



Ayer jueves fue un día donde me encontré mal. Muy mal. Entre otras cosas porque un "funcionario" del Ayuntamiento me ha advertido que cree que se han instruido diligencias penales contra mí cuando me echaron del Pleno. El colmo. Te violan tus derechos fundamentales al no dejarte participar en un Pleno público por no tener invitación, te insultan, empujan y retienen ilegalmente en los garajes de los calabozos de la Policía Nacional, y encima te abren diligencias penales. Pero bueno, esto no es lo que más me afecta. Al final me costará dinero porque en la Justicia independiente poco creo. O lo mismo están esperando trincar la Subdelegación de Gobierno para sancionarme.

Pero hay cosas que me afectan más. Mucho más. Y es la desesperación y el asco que me causa la política de nuestro país. Y es que el miércoles por la noche estuve en el mitin de Rosa en Málaga y cada vez que la oigo me gusta más pero me deprimo más ante el panorama que tenemos.

Pero no es sólo eso. Es más. Y es la descolocación. Porque aparte del mitin de Rosa, fueron muchos los sentimientos que viví en ese mitin porque en este partido pasan cosas.

Esto es política pero no tiene nada que ver con la política al uso. El concepto de primarias nuestro es horrible, porque demostrar a los tuyos que tienes más merito y capacidad que tu amigo es un acto cruel y por eso aquí se sufre mucho y los medios aprovechan rapidamente para ensalzar que tenemos divisiones internas, porque lo creáis o no, el establishment nos persigue y acosa.

UPyD es un problema para el PP y el PSOE y están haciendo lo imposible para hundirnos. Prefieren resucitar a IU que lleva 30 años en política y que no ha aportado nada nuevo a la sociedad española, mientras que nosotros en 4 años hemos hecho los programas de los dos grandes.

Como algunos sabrán tuve el derecho (no el privilegio) de presentarme como candidato de UPyD para Madrid, es decir pensé que podía hacerlo mejor que Rosa y que tenía cosas que aportar al partido a nivel nacional. Y me hice mi propia campaña virtual en este blog, en un blog que hice para la campaña, y no se lo pierdan en mi blog de poesía: http://buenosdiasconpoesia.blogspot.com. Allí largaba yo mis sentimientos buenos y malos como podía. 2 semanas intensas de las que hablaré otro día.

¿Y por qué me presenté? Pues porque pienso que en este partido tenemos sin duda a la mejor política del país pero además tenemos una legión de "Quijotes" entre los que me incluyo, que somos capaces de estrellarnos contra el sistema pero que damos el paso adelante que la política española necesita sin miedo alguno. ¿Por qué? Porque al margen de una detención ilegal unos días antes que me sublevó e indignó, la respuesta es muy fácil. No tenemos nada que perder, porque no estamos en política para medrar. Estamos porque sabemos que esto no puede seguir así y que los políticos del PP, PSOE, IU, PNV o CIU no lo van a arreglar porque son una casta.

Y eso nos hace distintos, y hace que por ejemplo yo me presente a unas Primarias y critique algunos aspectos de la líder de mi partido porque no temo por mi futuro político. Me da igual y nos da igual. Porque la mayoría de los afiliados de UPyD no estamos aquí para vivir de la política. Es más nos estamos gastando un dinero importante para sacar adelante este proyecto y sabemos que no habrá compensaciones, salvo la satisfacción y el convencimiento de saber que seremos una gota de agua en el océano de la Historia de España.

Y de eso no me cabe la menor duda porque aunque la gente no lo sepa, UPyD no es sólo Rosa Díez. UPyD es Vargas Llosa, es Savater, es Boadella, es Pombo, es Sosa Wagner, es Martínez Gorriarán, es Fabo, es Anchuelo, es David Ortega, es Luis de Velasco, es Gorka Maneiro, es Andina, y cada día van entrando nuevos valores como Toni Cantó, Rubén Múgica, Irene Lozano, Javier Capitán, y un montón de nombres que hacen un total de unos 7.000, de los que 5000 son personas más preparadas que cualquiera de los diputados que hoy nos gobiernan. Porque en UPyD también tenemos Abogados del Estado, Registradores de la Propiedad, Notarios, catedráticos de Derecho, y demás operadores jurídicos. Y encima de los que no vienen a medrar en política, porque para eso es más fácil elegir entre PP o PSOE, y prolongar el para mi opinión peor de los males de nuestro país, la "Justicia".

No os voy a enumerar a los compañeros de Málaga, porque me estoy alargando, pero os pondré un ejemplo. Y un ejemplo significativo porque nos representa al haber sido el que hemos querido nosotros que esté.

Estoy hablando de Don Francisco Pineda. Y le pongo el DON porque ayer en el mitin de Rosa, me descubrió algo en lo que yo no había reparado, la profundidad de su pensamiento y la lógica de todo ésto. Yo no termino de saber explicar a mi familia el por qué estoy metido en este lío, que me quita horas de dedicación a ellas, y a mis clientes. Porque aunque no sea de los que más pegan carteles y acude a los actos, UPyD está continuamente en mi cabeza. Y no había yo reparado en el trasfondo de todo, en que si estoy aquí es por una necesidad espiritual. Y lo he asimilado hoy, gracias a un don con el que cuenta éste político: el AMOR.

Y es que Paco dijo ésto textualmente:

POR ÚLTIMO, y con el permiso de los poetas, voy a permitirme hablar de amor, Aunque el amor no es exclusividad de la poesía.

Sé que no es muy habitual que en un acto político y en plena campaña electoral, se hable de amor, pero en mi caso es fundamental.

Hablamos bastante de LA LIBERTAD, de LA IGUALDAD, pero poco tiempo dedicamos a LA FRATERNIDAD.

Esa Fraternidad que asume el amor común, el amor de la gestión , de lo comunitario, de lo que es de todos.

Una fraternidad que anula los egos personales, los caprichos, los privilegios y las prebendas.

Con ese AMOR estamos en política y yo creo que por eso les resultamos tan molestos a los que viven de la política, a los que vienen a esto a hacer carrera política personal sirviéndose de lo público.

Quisiera pediros que nunca olvidemos la exigencia de lo fraterno, del amor al bien común, cuando hablemos de política. El amor está en la base del buen hacer.

Cuando un político se olvida del amor fraterno, de la Fraternidad, comienza el desastre para todos.


Aquí tenéis el discurso completo que no tiene desperdicio en su blog:

http://franciscopinedazamorano.blogspot.com/2011/11/acto-con-rosa-diez.html

Paco lleva toda la vida dedicada a los que más sufren en ONGs y como cooperante, por lo que poco más hay que explicar. Con ese equipaje si se puede hablar de Amor en política. Lo que pasa es que claro para no hacer el ridículo con esa palabreja no caben las contradicciones vitales de políticos de la talla de Celia Villalobos que ya sabemos como despacha a sus guardaespaldas o de la amiga incondicional de ZP doña Trinidad Jiménez que ha tenido mucho poder en una de las etapas más oscuras de nuestro país, que va desde el atentado de Barajas donde algunos votamos al PSOE por primera y última vez, hasta el supuesto fin de ETA, que fuera del País Vasco, no se lo cree nadie.

Todo vale por el poder. Esa es la premisa. Y eso es lo que nuestros hijos ven y oyen, por lo que los futuros políticos españoles serán cada día más ladrones, más mentirosos y más vagos. Yo estoy convencido que no hay ni un sólo cachorro de las juventudes socialistas y las nuevas generaciones que tenga al Quijote en su mesilla de noche. Van a lo que van. A vivir de la política.

Gracias Paco por haberme hecho escribir este post. Lo necesitaba.

11/11/11

Rosa en Málaga. Miércoles 9 de noviembre.

Melancolía por María

Ayer enterramos a María. Una señora de 90 años sencilla, dulce, serena... Faltan adjetivos aunque en realidad sobran porque en uno, se condensa todo. Buena.

Sus últimos años de vida fueron un calvario, pero supo aguantar con resignación cristiana, y murió con la paz que le acompañó una vida bastante dura, que incluye el enterrar a tu marido en la juventud y posteriormente a tu hijo en la vejez. Hoy ya está descansando solita, sin molestar a nadie, en ese cementerio de pueblo al que cada día le tengo más apego y donde, si no es mucha molestia, yo también quisiera reposar.

Mis palabras son torpes y hasta un poco ridículas. Estoy como cortado y sin inspiración alguna, y tengo que hacer un post especial, por lo que tengo que acudir a una canción del poeta de Brasil, que es lo mejor que le puedo dedicar a María.



Bueno, no. Hay algo mucho mejor. Hace justamente en este instante 5 años, le dejé una biznieta con su nombre y que ella sólo pudo palpar ya que su ceguera no le dejó verla. Creo que el nombre lleva implícito la dulzura. Esta noche, me acostaré con la musiquilla en la cabeza y con algo mucho mejor. Con esa maravillosa sensación espiritual y de paz de ver que las cosas tienen su sentido.



Y poder hablar de los amores de mi vida a través del dulce nombre de María. Lo que acaba y lo que empieza. E implicitamente decirle a esa persona tan especial, nexo entre la vejez y la infancia, que la quiero, y que tenemos una vida estupenda para sufrir y amar juntos.



Amén.

Sobre el testamento digital, el de Nobel y el mío

Ayer salió en las noticias como algunas funerarias ahora ofrecen un servicio a los familiares dándole un pen-drive  con 2 GB de información del difunto en la red. Dado el uso que el españolito medio hace de la red no me quiero ni imaginar la de cosas que pueden salir en esa información.

Es un problema éste, el de la privacidad. La red nos ha atrapado y lo que parecía que no tenía demasiado importancia la tiene, ya que uno será juzgado y la interpretación de tus actos y comentarios quedará al libre albedrío de los demás sin posibilidad de alegar ni explicar nada.

Por si fuera poco, las redes sociales están empezando a generar problemas de incomunicación. Se cambia el contacto virtual por el real. La High Tech desplaza el High Touch y el individuo colma su necesidad de comunicación de forma ficticia, mediante intercambios cortos de tweets que se limitan muchas veces a expresar un estado de ánimo o bien dónde estás, qué vas a hacer, o cualquier idea que se pase en ese momento por la cabeza. Nos montamos películas artificiales sobre nuestras vidas, y he observado como lo hacen los adolescentes al hacerse fotos y colgarlas en el Facebook. Celebramos un cumpleaños de adolescentes el otro día y las niñas se dedicaron más tiempo a hacerse fotos que a bailar o divertirse. La imagen, la apariencia, vidas ficticias,...que en nuestros casos pueden ser eso ficticias, adicionales, pero que en los jóvenes empiezan a ser parte de sus vidas, porque es lo que están viviendo.

Estoy leyendo un libro llamado el Testamento de Nobel, escrito en los 90 por Mauricio Wiesenthal, un bohemio humanista, que ha recorrido medio mundo y leído mucho, y que es un enamorado de la Europa del siglo XIX y principios del siglo XX. Este autor nacido en 1943 veía en la generación de la postguerra, una sociedad deshumanizada, y por eso sus memorias se titulan "nacer cuando las luces se apagan". Y si las luces se apagaban en los 80 y 90, actualmente con el uso y manipulación a la que estamos sometidos en la red, creo que vamos a peor. Nos estamos haciendo cada día más conservadores, pero conservadores sin aparentarlos, ya que vivimos todos un falso progresismo virtual. Por eso en vez de conservadores creo que tendríamos que hacernos antiguos y hacer de vez en cuando cosas que pueden parecer inútiles como por ejemplo volver a escribir a mano.

No estaría mal hacer un testamento o blog ológrafo ahora que ya me queda menos para cumplir los 40.

El levitador y su vértigo de Pérez Estrada

POÉTICA

Escribir o levitar.
El poema es sólo el espejismo del poema que soñamos.
Hondo, al final de la llaga está el poema.

El levitador y su vértigo, 1999.
Rafael Pérez Estrada

Sin embargos ni hipotecas...2 pájaros contraatacan

Un joven escritor español cree que ésta es una de las mejores canciones de amor en español de nuestra generación:



¿Y ésta? ¿La mundial de los mundiales?



Otro andaluz universal este Joaquín, que se une a los Antonio, Federico, Rafael y tantos otros grandes poetas.

Pero el otro no se queda manco:



En Inglaterra hablaríamos de Sir Joaquin y Sir Joan Manuel.

Aquí tendremos que conformarnos con su próxima gira:


  • 29/06/2012 Zaragoza Pabellón Principe Felipe Entradas:

  • 07/07/2012 Palma de Mallorca Palma Arena Entradas:

  • 04/08/2012 Málaga Martin Carpena Entradas:

  • 13/09/2012 Barcelona Palau Sant Jordi Entradas:

  • 19/09/2012 Madrid Palacio de Deportes Entradas:

  • 22/09/2012 Murcia Plaza de Toros de Murcia Entradas



  • Ya¡¡
  • Reseña de la Maratón de Liverpool



    He estado unos días esperando a que salieran fotos oficiales para ver si salía en alguna pero me he tenido que conformar con las del Facebook. Os contaré un poco la carrera ya que ha pasado una semana.





     

    La carrera empezaba a las 9:30 de la mañana y salimos casi con una hora de retraso. Todo muy bien organizado por lo demás pero este fallo es importante ya que todo el mundo dejó la ropa de abrigo en la bolsa que te da la organización, bueno todos menos yo, porque como tengo en la foto anterior, y dado que se anunciaba lluvia intensa a partir de las 11 decidí llevarme mi camiseta de algodón de manga larga del Betis. Una gracia que luego pagué un poco ya que al no transpirar pesaba mucho, pero me la quité sin parar a andar cambiando y todo el dorsal que me lo puse en el chubasquerillo y se la di a mi mujer. Un poco de Betis para empezar.

    Empezamos tarde y todo el mundo salió acelerado. Luego de las 3 maratones en ésta es donde he visto a más gente desahuciada. Hice los 10 primeros kilómetros en 58 minutos lo que es relativamente lento. Estuve sólo aunque casi desde el principio estuve con 2 chavales novatos que querían bajar de 4 horas y les daban una pasta para una ONG si lo hacían. Hablamos en la salida y les aconsejé que empezaran lentos y me hicieron caso.


    A partir del km 12 o así nos fuímos a una zona del río que da al mar, una especie de Paseo Marítimo precioso, pero claro con un viento muy fuerte. Estaba con la referencia de estos 2 chavales, y los perdí por lo que aumenté el ritmo y los cogí y como iba bien, los pasé de largo, y entré a la media maratón en 1 hora 57 minutos, media que estaba en mitade un tunel de casi 2 kms que fue donde tuve mi particular "muro", aunque en realidad no lo fue, simplemente un bajón.


    Pero por culpa mía, me puse al principio del túnel a tope, muy por debajo de 5 minutos el km, tontería que pronto pagué, al final del túnel donde había una cuesta, y donde me pasaron los 2 chavales, que si los hubiera seguido, seguro que hubiera bajado de las 4 horas.



    A lo mejor esta cuesta la tendría que haber hecho andando y comiendo bien, y tranquilamente haberme puesto el dorsal con los imperdibles sin hacerlo en carrera y haber recuperado un poco, pero bueno eso es fácil decirlo ahora. Por otro lado es la primera Maratón donde no he dado un sólo paso en toda la carrera lo que también es motivo de orgullo.

    Desde el kilómetro 22 al 27 o así estuvimos por la City, el centro de Liverpool, lleno de gente y donde estaba mi mujer y mi hija, a la que le dí un besillo y cogí en brazos corriendo unos segundos de la alegría que me dio verlas, porque las vi en el km 24 o así y acababa de pasar un bache gordo. Según me comenta mi mujer traía la cara descompuesto. Seguí por todo el centro unos kilómetros pero no iba bien y entre otras cosas estaba ya cansado de la gente que animaba, muy mala señal, y sólo, sin hablar con nadie y sin buscar ninguna referencia.

    Luego del centro fuimos subiendo una zona hacia un parque y allí ya se daban unas vueltas y se hacían 10/12 kilómetros y ya de vuelta para la meta. En el parque ya me encontré bien, y adelantando a muchísima gente, tíos como toros lo que te da bastante moral. Iba escuchando música y recuerdo que en una de las canciones de La Misión viví uno de esos sentimientos emocionales de subidón espiritual. 


    La música no la programé bien y no era muy buena pero estaba tan absorto que pasaba de todo y de vez en cuando empezaba a cantar las canciones en español a voces, por lo que alguno pensaría que estaba chalado. A esa altura de carrera ya pasas un poco. No llevaba un ritmo constante, y empezó a llover pero nada fuerte, incluso se agradecía. No me acordaba demasiado pero ahora cuando he vuelto al entrenamiento he notado unas molestias en la rodilla izquierda que tuve en estos kilómetros.

    Acabando el parque a las 3 horas y medias o así, me pasaron una madre y una hija y me pegué a ellas porque llevaban un buen ritmo, y me adapté, iban bastante fuerte, yo creo que intentando bajar de 4 horas, pero las pude seguir. Eran de una ONG y todo el mundo las conocía y animaba. Estuve a punto de no poder pero al final me repuse y al contrario, tiré un rato de ellas hasta que al final ya las dejé que pasaran porque ellas se animaron y a mí la última milla, desde la Noria de Liverpool hasta la zona de mi Hotel que era una Avenida larga y que yo veía que no se acababa.

    Además pusieron la meta en una bocacalle por lo que los últimos 100 metros se hacen duros. Justo antes de entrar me santigué en un acto reflejo y cuando crucé la meta me eché a andar pero sin parar. En ese momento piensas que es la última. Estaba sólo y llovía ya bastante y hacía frío por lo que me fui directamente sin pararme al Hotel con una ventolera impresionante y no de muy buen humor. Sólo como la una. Y se me olvidó hasta recoger mis cosas, cogí la medalla y la manta esa de plástico que le ponen a los cadáveres y para la habitación.Me pedí en recepción un cubo de hielo y directo a la bañera a darme una cura de hielo que sin duda es lo mejor en ese momento. Aguanté el frío en las piernas masajeando 5 minutos y ya me duché con agua caliente, y me noté bastante mejor que en las otras maratones.



    La marca mala. La carrera mal planteada. Tenía que haber corrido a ritmo con los 2 chavales del principio. Luego lo de la gracia del Betis y la camiseta sin transpirar se paga algo, y noté que no había salido practicamente nada en los 10 días previos ya que me dolió la espalda, los lumbares y me creí que era el riñón. Los miedos y nervios que entran. Y correr sólo tampoco es lo mejor.
    Ahora a toro pasado, me alegro mucho de haberla corrido y tengo unas pequeñas molestias en la rodilla izquierda pero es una sobrecarga de los músculos que protejen al menisco según me ha dicho hoy el fisio. Descanso y a seguir entrenando dentro de unos días. La próxima ya será en el 2012. A lo mejor vamos a Praga que es una ciudad preciosa que no conozco aunque tampoco conozco la gran ciudad de ROMA.


    Al final 4 hora y 13 minutos lo que no es una buena marca para como iba de entrenado pero que mejora 4 minutos la Maratón de Londres y me pone el próximo objetivo para el año que viene en mejorar ésta sin la presión de bajar de las 4 horas que es algo que está a mi alcance ahora. Podría preparar la de Málaga del 6 de diciembre pero que necesidad hay de lesionarse o cansarse de una vez por todas.

    Una Maratón no es buena para la salud física aunque sí para la mental, siempre que todo salga bien, como me ha pasado hasta ahora. El único secreto entrenar conforme a un planteamiento realista, no ponerse grandes objetivos y disfrutar de la carrera y de la ciudad donde corras.

    Maratón Liverpool 2011

    4 horas, 13 minutos y 39 segundos
    8500 inscritos, corrieron 5200, puesto 1708
    913 de mi categoría menores 40 total 2283
    10 K 58:26
     1/2 Maratón 1:58:14
    20 Millas: 3:11:36  

    Seguros de Crédito AIG Europe/Chartis y Bancos ¿fraude?


















    No me gusta publicar cosas de trabajo en este blog pero hoy haré una excepción. Esta mañana, he llevado una ejecución hipotecaria y tengo la impresión de haber descubierto un fraude importante. Resulta que el Banco les hizo pagar a mis clientes 6.700 Euros de prima de un Seguro que viene reflejado en la Escritura, seguro que se contrató como garantía adicional para el pago. 

    En la oposición a la ejecución pedí la Póliza y hoy hemos celebrado la vista del Ejecutivo (cosa extraña ya que es muy difícil que la admitan), y el Banco se ha negado a traerla. 

    Me he sentido defraudado cuando la Juez no les ha solicitado que lo aportaran, ni luego en fase de prueba me ha admitido la petición como más documental, negándome igualmente a la testifical de la aseguradora, por lo que aquí acaba mi asunto ya que el problema es que los ejecutivos no tienen Apelación y estos clientes no tienen dinero para hacerse cargo de un Juicio Ordinario. La verdad es que no entiendo por qué se nos admitió la vista si era para discutir ésto.

    Luego investigando en Internet sobre la compañía aseguradora descubro que ahora se llama Chartis y que el seguro ya no aparece. He mandado un email pidiendo información pero me temo que no me lo van a contestar. El abogado de la otra parte pese a no traer el seguro ha traido dos sentencias, una de un ejecutivo y otra de un declarativo donde una Audiencia Provincial entra en el fondo del asunto sobre el Seguro pese a reconocer que el Banco no lo aportó!!! A mí esto me parece un escándalo entrar a valorar un documento que no se aporta y cuando una sentencia empieza a fundamentarse basándose en el derecho italiano y en el Romano, mal asunto.


    ¿Será que los Bancos no están ejecutando estos Seguros? 


    ¿Por qué no quieren aportarlos? 


    ¿Están suscritos? 

    He encontrado alguna publicidad del 2004 del Seguro en cuestión y lo usaron Banesto, Santander y el grupo Popular, por lo que estamos hablando de muchos seguros.


    Este tipo de póliza protege al banco frente al riesgo de impago de sus préstamos, lo que interesa especialmente en financiaciones que supongan un elevado porcentaje del precio de la vivienda al producirse el mayor índice de morosidad en hipotecas que superan el 80% del valor de tasación. Al reducirse el riesgo asumido por la entidad financiera, con este seguro se facilita la financiación de elevados importes y cuando la entrada exigida representa un serio obstáculo para la concesión del préstamo, y en algunos casos elimina incluso la necesidad de presentar avales o garantías de terceros.


    Y esta es la página donde se comercializa en México ya que en España ha desaparecido toda la información: 



    Sin el SCV, el intermediario financiero contrae todo el riesgo del crédito (95%). No obstante, cuando el intermediario adquiere la cobertura hipotecaria al nivel de 70% de LTV, el riesgo real se reduce al 70%, ya que AIG United Guaranty asume la primera pérdida por el resto del monto del crédito.

    Y por último la publicidad de Openbank que todavía lo comercializaba en el 2.009 y donde he sacado cómo se calculaban las primas:
    Primas del seguro de crédito:
    Porcentaje de Financiación, Sobre Valor de Tasación. Prima
    Entre el 80,01 - 85,00 -------------------------- 0,2870%
    Entre el 85,01 - 90,00 -------------------------- 0,6697%
    Entre el 90,01 - 95,00 -------------------------- 1,2969%
    Entre el 95,01 - 97,00 -------------------------- 1,9134%
    El importe de la prima única del seguro de crédito se descontará del principal del préstamo hipotecario, y se calculará multiplicando el importe total del préstamo por la tarifa de la prima. La prima incluye el 6 % del Impuesto sobre las Primas del Seguro y el 3%o de recargo del consorcio de seguros.

    Al parecer este Seguro, cubre todo lo que supere el 70 % (en nuestro caso 80 %) de la Hipoteca, por lo que en mi opinión se puede pedir como causa de oposición en los ejecutivos error en la determinación de la cuantía por lo que el Banco puede recuperar el porcentaje que exceda del 80 % por estar cubierto por esta garantía. Si no lo ejecuta es su problema, pero el cliente ya pagó una cantidad importante de prima para evitar este riesgo que no ha de asumir. 

    En mi caso el Seguro cubría hasta 98.000 Euros por lo que opino que deben de reducirse de la cantidad principal de la ejecución. 

    Don Delillo, decepción


    Me he leído 2 novelas seguidas de este autor, Cosmópolis y Body Art y me esperaba mucho más. Demasiado rebuscado. No es moderno decir que no me gusta pero me ha costado mucho terminar ambas. Cosmópolis todavía tiene un pase pero Body Art es infumable.

    Sobre la soledad

    Para saber de amor, para aprenderle,
    haber estado solo es necesario...

    Gil de Biedma



    El laberinto de la soledad. Octavio Paz.


    Todos los hombres, en algún momento de su vida, se sienten solos; y más: todos los hombres están solos. Vivir, es separarnos del que fuimos para internarnos en el que vamos a ser, futuro extraño siempre. La soledad es el fondo último de la condición humana. El hombre es el único ser que se siente solo y el único que es búsqueda de otro. Su naturaleza —si se puede hablar de naturaleza al referirse al hombre, el ser que, precisamente, se ha inventado a sí mismo al decirle "no" a la naturaleza— consiste en un aspirar a realizarse en otro. El hombre es nostalgia y búsqueda de comunión.

    Cartas de amor a Nora Barnacle Joyce/ Yeats





    Down by, the sally gardens my love and I did meet
    She paced the sally gardens with little snow-white
    feet;
    She bade me take love easy as the leaves grow on
    the tree
    But I, being young and foolish, with her would not
    agree.
    In a field by the river my love and I did stand
    And on my leaning shoulder she laid her snowwhite
    hand.
    She bade me take love easy as the grass grows on
    the weirs, But I was young and foolish and now am
    full of tears

    W.B. Yeats

    (Abajo, en los alegres jardines nos encontramos mi
    amor y yo Ella recorría los alegres jardines con sus
    puros piececitos
    Me ofreció tomar el amor fácilmente como las hojas
    crecen en el árbol.
    Pero yo, joven y alocado, no estaba de acuerdo con
    ella.
    En un campo junto al río permanecimos mi amor y
    yo
    Y en mi hombro acogedor apoyó su mano pura.
    Me ofreció tomar el amor fácilmente como la hierba
    crece en las veredas.
    Pero yo era joven y alocado y ahora estoy lleno de
    lágrimas.

    El caballero de Alvaro Cunqueiro



    EL CABALLERO  Alvaro Cunqueiro

    I

    - ¡Ah de la barca!

    Caía agua a Dios dar. En la orilla opuesta se veía un viajero, jinete en un jaco que me
    pareció en demasía nervioso. Venía el río crecido y costaba lo suyo mantener la barca
    fuera de los remolinos de la Salgueira. Cuando atraqué, sudaba. El jinete no dio señales
    de apearse cuando salté a tierra. Parecía como si quisiera entrar cabalgando en la
    chalana. Gastaba capa de cuatremuz, y la ancha ala del sombrero, amolecida por la
    lluvia, le caía sobre la frente. Miraba con extraña atención el río y la orilla izquierda.

    - Habrá de apearse y ayudarme a entrar la bestia - le dije.

    - ¿Este es el paso de la Salgueira? - preguntó.

    Tenía la voz ronca, y recuerdo que me miró con unos ojos que parecían llevar claridad
    de fiebre, aunque después vi que no, que eran ellos por sí como luces.

    - El mismo. Ese es el puente viejo - díjele.

    Se apeó. Me sorprendió su alta estatura. Sin trabajo metió el caballo en la barca.

    - ¡Vamos! ¡De prisa!

    Me puse a la pértiga. El caballo, cuando empecé a navegar, se inquietó. El hombre, de
    pie a su lado, lo refrenaba con mano dura.

    - ¡Se oyen otra vez los canes! - murmuró.

    Y miraba hacia el río, hacia el puente viejo, como buscando algo que sin duda lo
    aterraba.

    Sin novedad llegamos a la orilla de Pacios, y atraqué más abajo del padrón, porque el
    río llevaba mucha agua y el caballo no podía brincar. Me pagó el viajero con tres
    monedas, que le agradecí, que pocos pasan tan generosos.

    Amarré fuerte, y porque me lo pidió lo guié a la posada de Cruz. Arrendó el caballo en
    el cobertizo y entró en la taberna. Parecía como hombre que husmea peligro. Sin decir
    palabra ni quitarse la capa de cuatremuz, que regaba el suelo de tan calada que estaba,
    se acercó a la ventana y miró si venía gente por el camino de Candás, y aun torció la
    cabeza poniendo el oído, digo yo que para ver si se oían los perros que le espantaban el
    jaco.

    Le ayudé a quitarse capa y sombrero, que colgué al amor del fuego para que se
    enjugaran, y se sentó entre la puerta y la escalera, al pie del reloj.

    Ya dije que era muy alto. Ahora he de decir que era muy hermoso mancebo. Tenía el
    cabello dorado y tan largo como no se ha visto pelo de hombre en el país. Los ojos eran
    claros y ardía en ellos una luz extraña, húmeda y amorosa. Lo que más me cautivó, con
    toda su galanura, fueron sus manos, blancas, largas y cuidadas. Con ellas cubrió por
    unos instantes el rostro cuando Juan de Cruz se le acercó, preguntándole si le servía algo
    caliente, que la tarde lo pedía; las separó lentamente de la cara y pudimos ver lágrimas de
    sus ojos rodar por sus mejillas. Bebí¿> un vasito de aguardiente a pequeños sorbos. Las
    campanadas de las cinco en el reloj lo sobresaltaron. Yo no hacía otra cosa que mirarlo y
    me sentía encantar por él como la sierpe por la flauta. De buena gana escucharía su
    secreto, porque sin duda grande y temeroso lo llevaba en el corazón. La hija de Juan,
    Madanela, la que ahogó en Fondan, se sentó en la escalera a desgranar una cesta de
    mazorcas. También ella, como yo, se dejaba encantar. Por veces, él levantaba la cabeza
    para mirarla y hasta paréceme que le sonrió con divina dulzura. Con sus manos pálidas
    desenredó la cabellera dorada, que le llegaba, ondulada hasta los hombros. Sospechaba
    yo que sus finos labios temblaban. Anochecía y la lluvia seguía cayendo fría y gruesa.

    - ¿Tendréis cama por esta noche? - preguntó a Juan de Cruz.

    - Mala noche para caminantes - respondió Juan - El río no cesa de medrar. Dicen que
    hay lobos en el Pontigo. Pláceme que os quedéis, tanto por vos como por el gasto.

    Mientras Juan fue a guardar el jaco y echarle pienso, pensé que para seguir una
    conversación con el desconocido sería bueno invitarle a otro chope de aguardiente.
    Además, que viendo a Madanela moverse con aquel genio que tenía y con aquel donaire,
    aquella sonrisa y los brazos blancos y torneados, no dudé que se contentaría. Agradeció
    mi invitación y Madanela dejó el maíz para bajar a escanciar a él aguardiente y a mí
    ribeiro, que yo por complexión caliente soy dado al vino tinto. Madanela se quedó a mi
    lado, apoyando en mis hombros, como muchas veces solía, sus manos regordetas.

    - Gustar, gustaríame el oficio de barquero - dijo -. En mi país es oficio de rey.

    - ¿De dónde sois? - preguntó Madanela ruborizándose.

    - De lejos, más allá de cien días de caballo - respondió -. Si queréis oír mí historia
    habéis de atrancar la puerta, y vos - dijo dirigiéndose a mí - habéis de amarrar la barca
    por esta noche.

    - Dadla por amarrada. ¡Nadie del país pasará por aquí con semejante temporal!

    - No temo la gente del país - dijo con tristeza en la voz.

    - ¿Teméis los canes que espantaban vuestro caballo? - Ese es el final de la historia.
    Sin duda aquel mozo llevaba un gran secreto con él. Entró Juan y atrancó. Madanela
    avivó el fuego y volvió a su tarea a la escalera. Sólo se oía la lluvia, el chispar de la
    hoguera y el graznido del maíz. Entonces el desconocido, mirando delante de él sin ver,
    mirando quizás a sus sueños quizás a sus recuerdos, comenzó la historia.

    II

    - Soy mensajero de un señor, casi un rey que vive más allá en los mares, en un huerto
    que corren tres ríos de agua mansa y donde florecen seis clases de palmeras y limoneros
    y naranjos. Se llama mi país Narahio. M amo es un gran caballero, viudo de una dama
    llamada doña Beatríz, que era una señora de mucho ver, con el pelo tejido de oro y perlas
    y una carne de cristalería; toda ella era como una estatua de vidrio, frágil y transparente.
    Os miraba y os encendía el alma con la luz de sus ojos. Mí señor la conoció en Italia, en
    la tienda de un orfebre, que la guardaba dormida en una caja de plata y espejos,
    embalsamada con esencia de membrillo. Mi caballero se enamoró y no paró hasta
    conseguirla, teniendo que empeñar parte de su hacienda para el pago. En un velero la
    trajo a Narahio, y hasta que se vieron las torres doradas del castillo no la despertó. Ella le
    amó mucho, y, cuando murió, se murmuró en nuestra tierra que la muerte fue porque
    tropezó y cayó y se quebró como lo que era: cristal fino. Mi caballero recogió hasta el
    último pedazo de aquel destrozo y todo lo encerró en una urna de oro. Mi señor quedó
    triste, el cabello se le tomó blanco en un día y dicen que cegó, pero esto no se sabe fijo.
    No se pudo comprobar. Nadie volvió a verlo en el huerto ni se hacen ahora músicas en el
    palmeral.

    Pregunté yo si no les había quedado hijo, siendo así menos la desgracia.

    - Dicen unos que sí y otros que no. Los que dicen que sí aseguran que le quedó una
    hija a mi señor. Igual que la madre, de cristal, pero en moreno y camelia. Nadie la vio,
    aunque hay quien asegura haberla oído cantar talmente como la sirena, con voz que
    siempre parece triste y lejana. no la oí, y doy gracias a Dios por ello, que los que dicen
    haberla oído andan llorosos y alocados, enfermos de melancolía, sin sueño ni apetito. Un
    mi hermano la oyó viniendo una noche de cazar la nutria en una fuente, y desde aquélla
    anda trastornado y como mudo, doliente de amor.

    - ¿Enamoróse sólo de la voz? - pregunt6 Madanela, que tenía la suya tan alegre como
    un verano.

    - Hay que tener oído alguna vez la voz de la sirena para entenderlo. En los mares que
    rondan mi país hay desde muy antiguo sirenas engañadoras que sólo con la voz, sin
    contar los encantos del cuerpo, tienen destruido muchos mozos.

    »Volviendo a mi señor, y hablando de mí, os diré que soy su correo, no tengo mujer ni
    hijos y vivo en un palomar, enseñando palomas mensajeras y canes guardadores. Ya mi
    padre tuvo el oficio y del suyo lo heredé, siendo pues verdadero que viene de casta el
    tener encanto para los animales, saber sus voces secretas, hablar al arrullo con las
    palomas y al ronquido con los canes y entenderlos cuando entre ellos se conciertan. A
    una legua oigo un ladrido siendo mediodía, que oírlo al alba o la noche, con el silencio del
    mundo, no fuera mérito. Mi oficio de correo es hermoso porque me lleva a todos los
    países, al trato con diversas gentes, a aventuras y conocimientos. Cuando llega el
    invierno, en la cocina de mi caballero, en un escaño cabe el: fuego, cuento historias tales
    que ningún otro de mi país puede contar. Esto me hace gracioso a los ojos de las
    mujeres.

    Lo dijo mirando a los de Madanela que se ruborizaba por nada y los entrecerraba
    melindrosa.

    - Un día del verano pasado recibí una orden de mi señor. Quería que me pusiera en
    viaje a la busca de la verdad de una historia antigua, que a él le tocaba por un tío suyo del
    que ahora tiene en un castillo un nieto de seis años cumplidos por san Lucas, muy
    medrado y gentil, vestido como anda a la napolitana, con una gorrilla verde que le
    mercaron en París, una gorrilla verde con dos plumas coloradas. Es un lindo rapaz, muy
    reidor, que por el genio y terquedad que presenta ha de ser un buen caballero. Yo le
    regalé una paloma blanca colipava, de las que usan los donceles en las ciudades para
    enviar mensajes a sus damas, que para otra cosa no sirven, teniendo como tienen el
    vuelo corto, y por el regalo me tomó amor, que con amor le pago. Por eso, aunque sabía
    yo que averiguar esa historia pasada podía traerme, como me trajo, males, duelos y
    peligros, no dudé salir de viaje un día de agosto, diciéndome que quizá nunca más
    volvería a ver en el horizonte las torres de Narahio, que son del color naranja de su
    nombre. De esto va para dos años y aún estoy lejos del final de esta mensajería.

    Al llegar a este punto pidió otro vaso de aguardiente que Madanela le sirvió. Seguía la
    lluvia y parecía haberse desatado el viento nordés que aquí en Pacios es tan recio.
    Aproveché la pausa para arrimarme más al hogar, donde ardía, con ese canto tan
    amoroso que tiene, un chopo de castaño, bien entrecuñado por Juan de Cruz, que sabía
    armarlo como nadie. Blancas, rojas, azules, las llamas bailaban royendo el leño, y daba
    gozo verlas. Pocas cosas son más hermosas de ver que un buen fuego. El viajero bebió
    su aguardiente y pasó otra vez, con un ademán que era muy suyo, la mano derecha por el
    pelo, repeinándose con los cinco dedos.

    - Me llamo Leonís de Soage y estoy titulado caballero, que allá en mi país se conocen
    porque pueden vestir de terciopelo y llevar en la oreja izquierda un pendiente de oro con
    las armas. Las mías son una paloma que lleva en el pico una flecha.

    Y descubrió de pelo la oreja izquierda, en la que, como dijo, llevaba un pendiente de
    oro con sus armas.

    - Todos los primogénitos de mi casa se llaman Leonís en memoria de mi abuelo que
    fue de la caballería de los Doce Pares y viene en las historias de mi país como Leonís de
    Arantes. Sobre éste de mi abuelo hay romances que cantan cómo se enamoró de una
    princesa bizantina que era muy delicada de salud y le recetaron los médicos hierbas de
    javaleño, que no las hay sino en las Indias. A ellas fue mí abuelo y peleó con un gigante y
    una serpiente y halló la hierba y la trajo a Constantinopla, pero cuando entraba por la
    puerta de las Abejas, uno que lo conoció por las armas, le dijo que la princesa había
    muerto hacía dos años de una alferecía trasudada. Tal que si no fuera por la honra de
    buen enamorado que cobró hiciera don Leonís en balde su gran viaje. Mi madre me
    acunó de niño con los romances de mi abuelo.

    Calló como ensoñando algo. Pienso yo que hallándose uno lejos de su tierra, la mayor
    nostalgia que haya será la de los días de infancia y mocedad, por ser, generalmente, eras
    alegres, en las que el alma vive sin cuidado. Yo me recuerdo niño en Belesar, en el
    molino de mi abuelo, con un codo de pan en la mano, viendo girar las ruedas, y
    viénenseme las lágrimas a los ojos.

    - Pero esas son otras historias. Vayamos con mi mensajería - dijo don Leonís
    rematando su aguardiente.

    Parecióme que ya no estaba temeroso. Quizás el encontrarme al abrigo, al calor de un
    hermoso fuego, contando su vida y aventuras a gente sencilla como nosotros que lo
    mirábamos bien, debió tranquilizarle. Golpeaba la lluvia en lo ventanas y eran como silbos
    soplados por el viento los álamos y abedules de la ribera. Se oía por veces el mugir del río
    en los caneiros. El temporal hacía más amigo el fuego y el techado.

    III

    - Mi mensajería es cosa de secreto mayor, pero hallándome tan lejos de mi país,
    siendo de vosotros tan desconocidos sus sujetos y tan extraordinaria la historia, no peco
    al contarla, al tiempo que descanso mi corazón de los peligros pasados. Hace una hora
    que crucé el río en vuestra barca y me senté a este fuego, y ya paréceme que entre el
    mundo y yo he puesto una cortina de años, alejado el sobresalto de mi viaje y olvidado la
    prisa que me arrastra, como viento vendaval las hojas secas. Paréceme como si mi viaje,
    mi encargo y mis aventuras fuesen hijos de mi magín y no hechos verdaderos, y hasta me
    burlo de mi amedrentamiento.

    Madanela habíase sentado en la piedra del lar, a los pies de Juan de Cruz y abría los
    ojos al encanto del extranjero, que de vez en vez la miraba como si sólo contase para ella
    sus historias. El soleo del fuego la arrebolaba y era talmente una manzana caramona.

    - Un tío de mi caballero, conocido por don Lanzarote, tuvo dos hijos en una princesa
    levantina cuyo padre tenía isla y navíos y gastaba mitra de oro. Fue un buen rey, y en la
    vidriera de la iglesia de su reino está, arrodillado, entre San Juan y San Basilio con su
    mitra y su barba y en las manos un bergantín - goleta de tres palos que ofrece a Nuestra
    Señora. Eran los hijos de don Lanzarote, niño y niña, los dos de un vientre, y cuando
    nacieron echáronle a don Lanzarote la profecía de que serían Tamar y Amón, porque al
    nacer era Géminis el signo, había cruzado un cometa a trasmano, y la madre soñó que un
    gavilán devoraba a una paloma. Contristóse la princesa porque don Lanzarote no creía en
    agüeros y reía del profeta, que era un médico lombardo titulado en Montpellier, que es la
    Roma de la medicina y el jardín de las hierbas salutíferas. Don Lanzarote, para aliviar la
    melancolía de su esposa, doña Teodora, llevó el niño a Soage, mi lugar, para que lo
    educaran en las armas y en la cortesía, separándolo de su hermana, que fue llevada a
    Constantinopla a casa de una tía abuela a aprender el bordado de perlas y el hojaldre,
    cosas ambas que nadie sabe en el mundo mejor que las princesas bizantinas, que en
    aprender esto y la lista de los oficios palatinos con sus nombres completos, pasan de
    ocho a diez años sujetas. Pensaron don Lanzarote y doña Teodora que no se viesen los
    hijos hasta mayores y casados ambos, y en esto estuvo la causa de la tragedia y el que la
    profecía fuese cumplida, que paréceme a mí que si de niños hubiesen jugado juntos en su
    palacio de Anca y se hubieran tratado de hermanos cada día, no hubiese llegado el mal a
    sus corazones... Pasaron dieciséis años, en los que no hubo, en lo que toca a esta
    historia, novedad mayor, salvo la muerte de don Lanzarote en las guerras que hubimos en
    Oriente. Doña Teodora, pasado el cabo de año de su esposo, que fue muy sentido,
    acercóse a Constantinopla a ver a la hija y la encontró tan medrada y compuesta que se
    asombró de que aún estuviese soltera, y como tenía posibles hizo un torneo, que se
    predicó en los Siete Reinos, ofreciendo al vencedor la mano de Sibila, que así la
    nombraban. Acudieron príncipes y muchos caballeros, y a todos excedió en juegos y
    maneras un caballero vestido de galas negras, al que llamaron el Doncel Desconocido.

    Este caballero, que no se descubrió ante las damas, cosa que permiten las leyes de la
    caballería andante, ganó el torneo, que fue muy lucido, montado en un caballo de
    bonanza y acompañado de dos pajes, uno con quitasol y otro con flauta. Ya habréis dado
    en que el Desconocido era don Silván, el hermano de la novia.

    Hizo una pausa. Iban calmando fuera el viento y escampando la lluvia. Oíase ahora el
    río, que iba lleno y poderoso.

    - Cuando doña Sibila le dio al desconocido el premio del pañuelo colorado, que tal es la
    costumbre, como mi princesa era tierna y tenía diecisiete cumplidos, edad a la que todas
    las bizantinas ya son madres, susurró al oído del caballero que tenía un cenador en su
    huerto, rodeado de granados y adornado con cojines y alfombras. El Doncel Desconocido
    no vio inconveniente en tocar a vísperas, máxime que al día siguiente ante doña Teodora
    y el Patriarca, había de ser casado, después de declarar su nación y nombre, que nadie
    dudaba fuera antiguo y honrado, tan cortés y buen caballero aparentaba. En viniendo la
    noche salió de su posada embozado y pasó al huerto de doña Sibila, que le esperaba en
    el cenador quemando hierbabuena y zalomela en un pebetero de oro. El diálogo
    paréceme excusado decirlo. En Bizancio se enseña a los mozos el lenguaje de las flores,
    y la azulzalomela es emblema de pasión desbordada Así, pues, sin decir oste ni moste se
    ofrecía doña Sibila a don Silván. Era morena como su madre y menudica, el pecho algo
    menos que de su edad, aunque alto y encelador, y la boca grande, los labios delgados y
    rojos, pasaba por hermosa; pero lo que más gustaba en ella eran los ojos negros y las
    piernas largas, totalmente de danzadora. Ya vestiría ella una túnica que le permitiera
    enseñarlas. Allí en el cenador pasaron las vísperas, y si la alondra no canta, paréceme
    que aún seguirían con sus juegos, porque mucho se gustaron, según lo que después se
    vio. Fuese a su posada feliz y amoroso don Sílván, vistió traje de seda, perfumóse la
    negra cabellera con agua franchipana y caminó con su flautista y su quitasolero a las
    Blanquernas, donde ya estaban, de blanco vestida la novia, con corona de condesa doña
    Teodora y con tiara coronada el Patriarca. La velación entre los griegos se hace a puertas
    cerradas, con sólo el sacerdote y los padres, y con velas encendidas, que andan de mano
    en mano como en un juego. Lo que allí pasó sólo se sabe por inquisición, que nadie dijo
    palabra. Doña Teodora salió muerta; doña Sibila, desmayada; don Silván, demudado, y el
    Patriarca, con la tiara en la mano. El escándalo fue tan grande que toda la caballería
    bizantina estaba en la iglesia. Silván huyó y el Patriarca anunció a la Corte que la boda no
    podía celebrarse porque el caballero vencedor era leproso. Con esto se quiso echar tierra
    al asunto. Lo que allí pasó fue que al declarar el Doncel Desconocido su nación y nombre,
    la pobre madre vio la profecía cumplida y dio el alma a Dios, gritando la desventura. La
    justicia de Constantinopla ahorcó flautista y quitasolero para que no pudieran declarar el
    nombre de su amo.

    - Paréceme una historia - dijo Juan de Cruz poniendo en la mesa de don Leonís una
    jarra de espadeiro - ¡Mojad, mojad la lengua, mi amigo!

    La jarra hizo una ronda de ida y vuelta. Madanela arrimó el caldo al fuego y pasó en las
    brasas unos chorizos.

    - Doña Sibila parió a los nueve meses un niño, ese que os dije de la gorrilla verde, las
    plumas coloradas y la paloma colipava. Doña Sibila entró en un convento, donde está
    ahora a la muerte y que aquí viene el porqué de mi mensajería.

    - Dejemos ese porqué para tras la cena - dije yo.

    Madanela puso la mesa y sirvió el caldo y los chorizos. Partimos la dorada borona.
    Mientras cenamos sólo se oyó el canto de la leña en el lar. De afuera venía el roncón del
    río. Dos jarras de espadeiro y medio queso viejo de Andey pusieron remate a la colación y
    don Leonis siguió su historia.

    - Don Silvan huyó como un ciervo, pero ciervo enamorado. Doña Síbilia dejó
    Constantinopla por Narahio, y en el castillo de Ansemar le nació el hijo, ese mocito que os
    dije de la boina verde con plumas coloradas. Mi caballero, ahora que doña Sibila está
    muriéndose, de consunción melancólica, según unos, y de fiebres «origines dubiae»,
    según otros, envióme a la busca del padre, del que en estos ocho años no hubo noticia.

    Averigüé yo que de Levante pasó a Venecia, y de allí, a Roma; decían que a redimirse de
    sus pecados. En Roma, cerca de Abbadie tre Fontane, mercó una finca que tiene un
    jardín cercado, y en él una fuente cantadora que semeja un lebrel vertiendo agua por la
    boca; en el jardín hay camellos y rosales, y macizos de rosacresta que hacen caminos
    cubiertos y bien recortados pasadizos, puentes y torres almenadas. Allí vive don Silván, y
    allí fue mi mayor aventura, esa que ahora pone en peligro la vida mía.

    El jaco relinchó en la cuadra y despertó el can del mesón que medio roncó. Madanela
    lo acarició, y «Nero» volvió a su sueño murmurando esos decires que tienen los perros
    viejos cuando los amansan.

    - Con una carta que llevaba del obispo de Adana, fui a llamar a su puerta, fingiéndome
    Miguel de nombre y siríaco de origen, de oficio jardinero. Y aconteció que precisamente
    necesitaban uno en la casa, porque había de mudar la disposición de algunas partes del
    jardín para colocar una estatua que esperaban de un día para otro. Ya tenía don Silván,
    que así se hacía llamar el caballero de Oriente, el dibujo hecho. En cinco días le arreglé el
    jardín. Don Silván, que andaba vestido a la moda romana y se embozaba en una capa de
    vueltas carmesíes, se sentaba junto a la fuente a verme trabajar. Es en verdad un gran
    caballero. Yo le saqué en seguida el parecido con su hijo. Ambos tienen los mismos ojos
    azules, y se les clarea el señorío a través del andar; no me extraña que doña Sibila se
    turbase, cuanto más que yendo ya madura para lo que por allá se estila no había
    encetado la manzana de los amores. La casa de don Silván era grande y bella; en los dos
    salones de la terraza, y aun en la terraza misma, estaba prohibida la entrada a los
    sirvientes. Ahí dormía el caballero, y de allí, por la noche, cuando ya la estrella iba tan
    alta, que Aldebarán era el ojo del oro, salía una música como otra no oísteis, y que bien
    quisiera poder explicaros. Os adormeceríais en su arrullo. Lentamente, comenzaba a
    brotar de aquel ligero vuelo, de aquella blanca y reposada caricia, un silbo, un violín, una
    llama, un viento, un aliento ardoroso que subía y subía rozándose contra las paredes del
    mundo. En las tinieblas se oían sollozos y pasos. Algo frío, alas o nubes, se ataba y
    desataba a una mujer que gemía y danzaba. Se oían las puntas de los pies, la
    despeinada cabellera cayéndole por la espalda blanca como un agua negra. Un extraño
    oficio de difuntos, una letanía perezosa, una mano de hombre amiga y apaciguadora, que
    se posaba en nuestra espalda, surgían de aquel horrible combate y se anegaba en
    aquella música primera, en aquellas rosas que se deshojaban junto a vuestro oído, en
    aquellas manos de niña que pasaban a la luz de la luna tejiendo tejeres con hilos de seda
    transparentes... Más que esto que os digo era aquella música que venía de los salones de
    la terraza todas las noches la misma pieza y a la misma hora. Yo cobré temor,
    pareciéndome que algo, conjuro o encanto, se escondía tras ella.

    - ¿Y era así? - pregunté.

    - Así era. Pasaron casi dos semanas sin mayor novedad y sin que yo averiguara nada
    de la vida del caballero de Oriente ni de lo que escondían los salones y la música
    nocturna. Una tarde llegó al jardín don Silván y vino a mí, estando yo aterrando un cuadro
    de lilas francesas que tan olorosas son.

    » - Miguel -,díjome -, anochecido han de llegar con la estatua que aguardamos. Harán
    falta los hombres que vienen y la ayuda nuestra para ponerla en su pedestal.

    »Díjele que con mis fuerzas contara. En carro de bueyes vinieron tres hombres con la
    estatua, que traían muy enmantada y con mucho cuidado y esfuerzo, que nunca vi
    mármol más pesado, la sentamos en su pedestal. Éramos cinco y los cinco sudamos, el
    peso de la figura y la inquietud de la yunta extrañáronme. Como caballos estaban bravos
    los bueyes. Ahora os diré cómo era la estatua, lo que es descubriros una punta del
    misterio. Pero antes, que ánimo es preciso, bebamos a mi salud, y luego ya beberemos a
    la vuestra otra jarra de este espadeíro.

    Madanela trajo. Se veía que la enamoraba el pasajero y él no veía inconveniente en
    mirarla a los ojos, encelándola. La verdad es que ella estaba como esas que los médicos
    mandan tomar por medicina.

    IV

    - La estatua figuraba una mujer desnuda a su natural tamaño, peinada a la bizantina y
    sin más pudor que el que una banda de seda que llevaba a la cintura. El rostro se lo
    encontré tan conocido, que pasmé, y era el de doña Sibila. Yo sólo había visto a la dama
    una vez, enferma y dolorida; pero, sin más, la reconocí y os digo que si tiene el cuerpo
    que allí figura, se explica que hayan pasado tantos disturbios. Era ya noche cerrada y don
    Sílván mandó que me retirase. Pasé hasta el nuevo día en desvelos y cavilaciones, y
    colegí en mi ánimo que don Silván estaba enamorado de su hermana y ensoñaba su
    pecadora pasión. Díjeme que no sería bueno, hasta que estuviese más al tanto de su
    alma y pensamientos, descubrirle mi condición y entregarle la carta de mi caballero que
    llevaba cosida a la camisa. No oí ninguna música esa noche; pero luego recordé que la
    primera vez que oí esos canes que aún no hace tres horas me ladraban en el viento, fue
    mediando aquélla. Me levanté a la amanecida y fui a regar y trasquilar el césped del jardín
    y a mi sabor contemplé la estatua de doña Sibila, que estaba labrada en un mármol
    blanquirrosado que semejaba carne, y en el pecho y garganta y en las hermosas piernas
    se le transparentaban a modo de venillas azules. Tan aparente estaba doña Sibila, que
    me sonrojé de encontrarla desnuda. Madrugó don Silván y me envió a Roma a buscar un
    lectuario de triasandaliz, a una tienda que hay cerca de San Lorenzo, junto a las tapias de
    Campo Verano. Sonrióme la vieja que tenía la tienda al hacerle el pedido. Preguntéle por
    qué se sonreía.

    » - No te sonrío porque seas hermoso - respondió -, que yo soy vieja, y en demasía fui
    graciosa y reidora en mis tiempos. Ríome de verte necesitado de este lectuario siendo tan
    mozo.

    » - ¿Y pues? Me manda mi amo.

    » - Este lectuario es medicina de los muy amorosos - dijo llenándome el frasco.

    » - Volví a la villa pensando que el don Silván estaba entregado a grandes excesos que
    yo no sabía por verle siempre en la casa solo, y no haber en la casa más mujer que una
    cocinera anciana, mandadera que fue, según me contó, de un nepote del Papa. Volví a oír
    aquella noche la música de que os hablé, y tenía una parte nueva, como una risa
    argentina, como un aroma de alcanfor que os endulzara los sentidos. Yo no pude más
    conmigo mismo y me propuse averiguar sin más pausa el secreto de la casa,
    decidiéndome a vigilar en la noche el jardín y la terraza. Hice amistad con el perro que
    guardaba la villa, un can de Nora, negro y listón y calzado de la mano real que era muy
    fuerte. Me lamía la mano y el rostro de amigo mío que era, y dormía la siesta a mi lado,
    apoyando su gran cabeza en mis rodillas. Una noche, como don Silván acostumbraba a
    cerrar la casa con llave y candado, hice por quedarme oculto tras un macizo de
    rosacrestas, que semejaba, recortado, una torre almenada. Dieron las doce y dio la una.
    Tocaron en Abbadia tre Fontane a los oficios de medianoche, y en el aire pontino fue y
    vino la letanía coral, que por ser monjes de mucha penitencia, siempre es de difuntos.
    Sobre las dos serían cuando apareció en la terraza don Silván; los salones estaban
    iluminados como para una fiesta, y a la luz que vertían los ventanales bien lo contemplé
    mozo y garrido. Vestía en bizantino, bordado en perlas y piedras preciosas que rebrillaban
    a la luz, y ceñía espada. Se acercó a la baranda de la terraza, apoyó en ella las manos, y
    por un momento contempló la estrella del cielo, que se dilataba sobre la tierra y la noche.

    A su lado, sin que yo advirtiera de donde había salido, salió un enano que comenzó a
    afinar su violín, violín que reconocí como el de la música que os conté. Bonete y ropón
    vestía el enano como músico de iglesia. Mi amo bajó al jardín acercándose a la estatua de
    doña Sibila, y el enano comenzó su tocata, una tocata nueva que aún llevo en los oídos,
    pero que no puedo explicaros, que me faltan palabras. Llegó el músico a un pasaje en el
    que parecía desatarse un viento de fuego y alegría en las cuerdas y el pecho del violín, y
    a aquel conjuro sucedió el encanto. Comenzó la estatua a moverse, el mármol a
    despertar. Vi con los ojos míos levantarse la doña Sibila de mármol y, apoyada en el
    hombro de don Silván, brincar del pedestal al césped. La movía la música, aquella pieza
    era como su alma. En sus brazos la tomó don Silván, y seguidos por el músico pasaron al
    salón de la terraza. Os ahorraré la visión de sus excesos y delirios. Todo lo vi, y a ella oí
    cantar con su boca fría, que, eso sí, ni en el mayor arrebato de amor, ni sombra de color
    le vino al cuerpo, por lo que supongo que el mármol no perdió con el encanto su
    sustancia, que es húmeda y gélida. Cantó con voz que nadie tendría por humana; cantó, y
    su canto me heló la sangre en las venas. Era de tal naturaleza aquel canto cálido, aquella
    lengua imán, que si las mujeres la tuviesen os aseguro que no habría castidad sobre la
    Tierra. ¡Cómo se amaron! El claror del día puso fin a la orgía. Él se adormeció sobre los
    cojines, medio desnudo, en la mano una copa vacía. Ella abandonó el salón y pasó a la
    terraza. La llevaba de la mano el enano. Paréceme a mí que era ciega; el encanto le dio
    todo al mármol, menos luz a los ojos. Pasó a mi lado, desnuda y perfumada camino del
    pedestal. Y no me pude resistir. Mi mano derecha fue hacia ella y la tocó en un hombro.
    Diréisme que fui loco; pero ¿qué sabe nadie del alma de nadie? Mi mano tropezó con una
    carne humana, con una carne fría y viscosa como panza de culebra. Ni la cabeza volvió.
    Siguió su camino guiada del enano, y por la escalerilla de recortar la rosa cresta pasó a
    su lugar donde tomó la figura de estatua y se quedó. El enano se fue como vino: volando.

    Yo me escondí tras la caseta del can a esperar el día. El terror y el temor no me dejaron
    dormir. Cavilaba yo que aquel encanto era lo que tenía en su lecho, consumida y sin
    ánimo, a la doña Sibila verdadera, y que la pasión de don Silván por su hermana era loca
    y desmedida. ¡En verdad es triste que tan buen caballero sea tan gran pecador! Esto
    lloraba yo entre mí cuando alumbró tras los cipreses el alba rosada. Determiné comprar
    un caballo y pasar a Ostia en busca de barco para Narahio, que siempre suele haber
    alguno de los que traen especias y naranjas griegas para los romanos. Salió don Silván al
    jardín como solía y poco después salía yo de mi escondite a darle los buenos días.

    » - Mala noche pasaste, Miguel, que tienes mala cara - dijome.

    » - Son las fiebres que me cogieron en Adana, mi señor. Quisiera ir a Roma a buscar
    una medicina muy acreditada que se llama herbanea de Indias.

    » - Tienes mi permiso - dijo, y retiróse a sus habitaciones.

    » - Así, pues, se preparaba mi huida. Regué el césped y la rosaleda, y al pasar junto a
    la estatua espanté; allí, en su hombro izquierdo, donde mi mano la había tocado, estaba
    la señal de los dedos y de la palma en el mármol, como si hubiera sido labrada. Entró el
    terror en mí, y sin esperar un minuto más huí a Roma, pensando que cuando don Silván
    se percatase de la huella, había de averiguar quién fue el osado espía. Huí a Roma y ya
    no me atreví a pasar a Ostia. Ofrecí peregrinación a Compostela, en cuyo camino
    estamos. Desde Roma, amigos, me sigue el enano con canes rabiosos, tocándome
    músicas con las que pretende atraerme a la muerte, porque mi huida me delató y quieren
    enterrarme con mi secreto. Sáleme a todos los caminos y creo que puede volverme loco.
    Este mediodía, cruzando las gándaras de Páramo, me detuve para que el caballo bebiera
    en un regato, y de entre unas hayas que coronaban una colina salió la voz del violín del
    enano, una voz sutil y acariciadora que como una mano de seda se tendía hacia mí. Pero
    sobre el violín brincó el ronquido impaciente de un perro de presa, y fue como si una garra
    negra rasgase la seda que enguantaba la mano de la música que os digo.

    - Don Leonís no quiso ir a la cama. Se envolvió en una manta zamorana y se sentó en
    un escaño en el lar. Bien vi cómo ponía al amor de la mano sus pistolas, y cómo se
    aseguraba que con sólo el meñique había de salir de la vaina el cuchillo montés que
    llevaba en el cinto. Pagó el gasto, advirtiendo que a lo mejor tenía que salir de improviso.
    Yo me ofrecí para hacerle compañía, pero la rechazó diciendo que a mis años mejor me
    venía una buena cama. Dormí, y a la mañana, cuando desperté, ya no estaba don Leonís
    en la posada. Siempre pensé que Madanela le hizo compañía. Era una moza alegre y
    donairosa, que se arrebolaba por nada y sin duda muy soñadora. Ya lo fue su madre
    también. Paréceme que Madanela no le dejó ir sin ofrecerse, cuantimás que caballeros
    como aquél, ten hermoso y de tan lejos, pocos pasaban por la posada. Él le dejó de
    regalo un pañuelo de Cambray, muy bordado, que en una punta tenía una avecita
    colorada con una cinta de letras en el pico. Las letras decían - díjome Madanela sonriendo
    y bajando la vista -: «Con amor vivírás». Poco vivió la moza. Se ahogó viniendo de la
    romería del Pomar. El río la llevó hasta San Acisclo. Una mañana encontraron el cuerpo
    estribado en la represa del molino, medio comido de los ratas y las lampreas. ¡Siempre
    me recuerdo del gracioso andar y de los ojos azules de aquella rapaza!

    FIN

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