Definiendo a un CRAJ: Jesús



¿Qué es un Craj?

Un Craj es alguien que pertenece a la Comisión de Relaciones de Administración de Justicia de alguno de los Colegios de Abogados repartidos por nuestra piel de toro.

Pero un CRAJ "CON MAYÚSCULAS" es Jesús. No el de Nazaret sino el Jesús como se dice en Cataluña. Nuestro Jesús para la Familex.

Como decía un compañero esta mañana en lenguaje popular de la Champions, el puto amo.




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Un apasionado del Derecho y una mejor persona que se levanta todos los días un poco antes de las 6 de la mañana para estudiar y mandarnos a los Craj con minúsculas, lo mejor de la jurisprudencia, legislación, doctrina, y demás materiales todos depurados por su filtro, facilitándonos ese plus necesario de revisarnos lo que hay que estudiar para estar al día. Y como dice en el video tomado en las Jornadas de hace 3 años en Tenerife, todo de forma desinteresada.


Jesús, no sólo lo manda por email, sino que se lo sabe, por lo que yo lo considero el Alonso Martínez del siglo XXI. Espero que algún día UPyD tenga responsabilidades importantes de gobierno y los que estamos ilusionados con ese proyecto político seamos capaces de convencer al Consejo de Dirección para que fichen como técnico a este CRACK.

Y no me averguenzo de nombrar unas siglas políticas, porque ya estoy cansado de pamplinas que se quejan todo el día de nuestro país sin pringarse. Al final si los políticos se han convertido en una clase privilegiada, no es sino porque los hemos dejado, y aquí nadie quiere ensuciarse las manos, hasta que te das cuenta que eres un  IDIOTA, que como nos ha enseñado Fernando Savater viene del griego "idiotés", y que se utilizaba para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.

Es necesaria una profunda revisión y simplificación de nuestro sistema judicial, y para eso se necesita una persona como Jesús, con una visión conjunta del Derecho y que lo haya practicado y vivido. Tarea complicada ésta, pero el soñar cuesta igual que los emails que nos manda el compañero, al que el viernes pasado el pleno del Consejo General de la Abogacía le otorgó la medalla del Mérito a la Abogacía, su más alto galardón.

Enhorabuena señor letrado, y aquí dejo esta reflexión velada sobre la idiotez en la que nos hemos establecido la mayoría de loas abogados, esperando que tomen nota los señores Decanos de los Colegios de Abogados para que como representantes de la abogacía se mojen más, influyendo en los políticos. Algo que el catedrático Moreno Catena apuntó hace unos días en nuestras Jornadas del Puerto de Santa María ante un repertorio donde como viene siendo habitual, no había ningún Decano.



Hacen falta Decanos de los de antes, que vengan ya de vuelta. Que tengan un despacho consolidado y una vida profesional colmada, para que puedan tener la suficiente independencia para no preocuparse por los intereses de sus despachos, sino por los intereses de la abogacía. Porque hay una absoluta falta de seriedad en los funcionarios de la Administración de Justicia en general,  y sus consecuencias las sufrimos en primera persona (si digámoslo así, en primera persona, porque el justiciable lo sufre con su problema pero nosotros con el de todos, lo que conlleva sufrirlo a diario) al no poder ejercer nuestra profesión con la dignidad que merece un trabajo ya de por sí complicado.  Por eso hacen falta Decanos que se dejen de "idioteces" en el sentido apuntado y de palmaditas en la espalda con políticos, y pongan a los políticos a trabajar. Mejores leyes, funcionarios (incluyendo Jueces y Fiscales) que asuman responsabilidades y más respeto hacia la abogacía que son los que realmente velan por el interés del ciudadano que acude a la Justicia.

Al final, como casi siempre en la vida, la sencillez de un magnífico abogado de a pie como Jesús, es la que resalta por encima de todos y teníais que haberlo visto como intentaba sacar como un jabato a los magistrados de las Jornadas del Puerto, la reforma del artículo 520 de la LECrim preparada por Paco y Jorge. Y preparando nuevas reformas legislativas desde la Comisión normativa del Colegio de Abogados de Barcelona, algo que deberían de copiar todos los Colegios de España.

Como ha escrito Paco González Palmero esta mañana:


Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida, como Jesús, y esos son los imprescindibles.



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