Encerrado con mi peor enemigo: el miedo






Hace unos días cumplí 40 años y no me han sentado nada bien. Parece como que era un buen colchón ese de ya cumpliré 40 para dejar cosas sin hacer. Ahora se acumulan todos los sueños y uno se queda paralizado. Y no sabes por donde empezar. 





Un ejemplo menor es la escritura. Pensaba, que como decía Ortega y Gasset es a partir de esa edad cuando se han vivido situaciones para contarlas. Pero ahora, ya tengo edad, y no me veo escribiendo. Me parece absurdo, toda la legión de escritores neófitos en talleres de escritura, para escribir en sus ratos libres, cuando hay que tener unas cualidades genéticas para contar historias interesantes pero es que además hay que dedicar la vida a ello y no tenerlo como un pasatiempo. 


Lo anterior es la explicación, pero hay algo detrás. Es el miedo.


El miedo como me decía un amigo filósofo este verano, es el peor de los enemigos del ser humano. Por miedo, nacen las guerras, los complejos, las envidias hacia aquellos que no lo tienen, etc. Y el miedo lo tenemos todos (y más con esta época de crisis donde todo se ve en negativo), y a veces los más cobardes son los que mejor se enfrentan, porque lo conocen de siempre, y no han tenido más remedio que superarlo.


¿Qué pasa si no te enfrentas? Que te quedas paralizado. El cambio no es una posibilidad. Es la única salida para las personas soñadoras. Movimiento. Empresas nuevas, retos, aventura. Salir de tus comodidades. Y pienso que sin cambio e ilusiones no hay felicidad. 









Es fácil el diagnóstico pero difícil el camino, y el camino es largo porque los cuarenta son una media maratón, pero quedan 21 kms y un piquito más, por lo que hay que superar ese cansancio e inventar nuevas historias para ir engañando a la vida.





Tampoco se trata de cambiar con lo primero que se te pase por delante y cambiar por ejemplo de pareja, como hacen muchos, y los ves con ropa moderna, un nuevo peinado, una chica llamativa y joven. Mamarrachos. Uno tiene que analizar bien que es lo que está fallando de verdad. En mi caso yo creo que es el amor a la Justicia. Se pierde la fe en ella en el ejercicio de la profesión y se hace complicado ser un mero administrativo del papeleo. Creo que es más fácil amar la Belleza como hacen los artistas, pero la Belleza sólo da de comer a algunos privilegiados. Difícil dilema. ¿Seré yo uno de ellos? 

Como diría Neruda al final de su poema sobre El miedo:  



Por eso en estos cortos días
no voy a tomarlos en cuenta,

voy a abrirme y voy a encerrarme

con mi más pérfido enemigo.


http://buenosdiasconpoesia.blogspot.com.es/2012/11/el-miedo.html

1 comentario:

Juan Antonio Conde dijo...

En el amor y en todas las facetas de la vida el miedo no lleva a niguna parte:http://youtu.be/POoQKRV0l48?t=1m6s

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