Impotencia e incredulidad

Vengo padeciendo desde hace tres años la defensa de un cliente denunciado por supuestos malos tratos psicológicos y hoy se ha vuelto a suspender por la incomparecencia de un testigo de la acusación que está en Cuba. Ya pasó en septiembre pero pese a todo la Juez ha decidido volver a suspenderlo para mediados de la primavera.

He estado escribiendo para desahogarme pero tengo que borrarlo todo por secreto profesional, y porque además todavía tenemos pendiente el juicio. No puedo por tanto denunciar nada, pese a que he visto imágenes esperpénticas en el Juzgado de la víctima pidiendo a la Fiscal que acabara ya con el asunto de una manera pacífica. Ni por esas, como se ha imputado hay que seguir por delito hasta el final. Todos los profesionales de la Justicia sabemos que se están cometiendo graves injusticias con la violencia de género, pero pasa el tiempo y nada se hace. Todo lo que puedo decir o hacer a partir de ahora es negativo y puede perjudicar a mi cliente por lo tanto, me veo obligado a no expresar con palabras todo el asco que siento ante el sistema que tenemos montado y que aguantamos los profesionales.

Aplacemos pues.



Derechos reservados

Safe Creative #0806170073499

Bitácoras

Bitacoras.com