Ni la roja ni la furia: manque empate! ¿Paradojas?







Hace poco ponía un twitter en mi cuenta personal sobre fútbol y Política con mayúscula. Un repasito dentro del formato del manifiesto fundacional, el "upeyde" teórico. Allí está.


Hablemos un poco más. "¿Podemos?" Regular porque hoy tengo muchas cosas que hacer.


Como el que suscribe es un insignifante leguleyo de pueblo, este blog es más para escribir como se piensa, por lo que la prisa del trabajo me desboca. Lo más fácil es tirar de mis clásicos que son mi Betis, Vinicius, mi Rosa, mi Oña, el mar, la mar,...

Hoy toca hablar de Banderas y lemas. Y hablemos de la bandera del Betis y de su lema. El manque pierda. No, lo siento, no puedo me llaman al teléfono. Busquen en el blog.

Hablemos del partido de hoy, España-Chile. El lema no es el manque pierda, pero para mí debería ser el manque empate. No tengo ni idea de como van a quedar. Solo se que he estado 5 días con profesionales del futbol (ahora estoy un poco estudiando el pan y circo) y ellos que saben tienen cada uno una opinión así que mejor me callo porque el tiempo es oro. Opino que en realidad da igual.



Esto del fútbol es todo corazón y el resultado es lo de menos. Es un juego para divertirnos. Esto igual no lo digo en todos los sitios pero es cada uno es lo que es. Ya lo dijo el Profeta ¿Quien eres tú? Yo soy el que soy dijo para abreviar, salir del paso o para montar una filosofía. ¿Y qué dijo Lennon sobre el presente? Pues eso, lo que dijera en algún sitio de la web estará y ahora no me da tiempo a encontrarlo. Busquen, comparen y se encuentran algo mejor, comprenlo. Lo que quiero expresar, es que da igual lo que yo haya uno dicho antes, como el lema vaticano de mi blog no pienses, si piensas no....y si escribes no te sorprendas porque el que escribe se proscribe. Lo que hoy pienso a unas horas antes del partido, es que debemos ser fríos con el futbol y no mezclarlo con España y la Corona.




Se discute sobre el lema de la Roja. ¿Bipartidismo?. La roja se la inventa ZP, pero como ganamos el Mundial nos la hemos apropiado. Y rojo es el momento actual de España. La sangre roja de nuestra bandera nacional que han politizado estos mezquinos del PP y del PSOE. El amarillo del sudor también, lo estamos sufriendo, y si tenemos 5 millones de parados no es sino porque los que viven de la sangre de las dos Españas se lo están llevando. Es un sudor frio el de la clase media que ha dejado de serlo de la noche a la mañana. Y de la clase pobre ¿podemos? hablar. Como no van a votar a la izquierda más radical. Del morado (que es como se han puesto los de la Junta, sindicatos y empresarios) no hablaré, se haría muy largo esta entrada que se hace a mi manera, sin estilo ni revisión gramatical (cosa de la que me averguenzo luego) pero con el ¿corazón?. Solo diré del morado que estuve en casa de Teodulfo Lagunero, el comunista más apasionado y sincero que he conocido (por mucho dinero que tenga) y que fue un personaje tan importante como el que más en esto de la Transición. Cuando se muera nos enteraremos como es costumbre de este país. O no. Personaje como el de Leopoldo María Panero que sorprenderá a muchos.




Y hablando de la transición ¿qué pasa mañana? Hay fumata blanca pero, ¿será tan listo el Rey de hoy don Juan Carlos, como para haber maquinado todo esto?. Si lo es, que ni lo dudo ni dejo de dudarlo porque mi ego no tuvo la ocasión de estrechar su mano, espero que su hijo el futuro Rey no se deje influenciar por su preparación y haga lo que quiera pero con el corazón. Yo lo que haría sería un discurso donde él mismo se ofreciera a ser el Rey de todos los españoles, de los que le voten y de los que no le voten.

Y a por las tres Españas coño!. Que gane el mejor pero vamos a reinventarnos. Ni la roja ni la furia. Un nombre nuevo. Viva España manque empate.





José Luis Martínez Hens
Fuengirola Miercoles 18 de junio de 2014.

Navegando...



—Siempre está usted descubriendo mediterráneos, amigo Mairena.

—Es el destino ineluctable de todos los navegantes, amigo Tortolez. 

                                     ANTONIO MACHADO



Don Felipe ¿el folclórico? y Doña Letizia la ¿estadista?







La monarquía de España ha sido un buen activo. Es algo que no tiene sentido en el siglo XXI, ya que es una institución ligada a una caduca forma de Estado ligada a la idea religiosa de poder, pero en nuestro país ha funcionado, gracias a la simpatía natural y habilidad de Don Juan Carlos como a la profesionalidad "antinatura" de Doña Sofía, a la que tanto debemos.

Es por tanto un símbolo, que nos ha dado glamour como país y que convenía de cara al exterior. Nos la puso Franco y en principio nadie rechistó por miedo, pero el Rey, tuvo la habilidad no sólo de no involucrarse en asuntos internos, sino de buscarse siempre a los mejores aliados, empezando por Suarez, hasta que llegó el momento de sustituir su apoyo (algo de esto se intuye en el 23F) por Felipe González, ganándose al PSOE, y desvinculando el trono de la ideología.




Por tanto difícil se antoja suceder a alguien que ha cumplido sin duda con ese lema de la mafia o teoría de la ambición, de tener ojo de lince, paso de buey, diente de lobo y hacerse el bobo. El Rey ha sido respetado a la vez que nos reíamos de él y de sus discursos en torno a la mesa de Navidad. Una mezcla entre glamour y folclore muy extraña y milagrosa, que ha permitido que en un país con tanta mala leche, no nos importara el principio básico de todos somos iguales ante la ley.

Que se repitan todas estas condiciones en la figura de su hijo, no parece nada fácil, por mucho que casi todos estamos seguros que es la persona más "preparada" para ocupar ese papel. ¿Nos reiremos de y con Don Felipe? Pues no. Es el lado más serio de la Monarquía, el más aburrido, el funcionario más preparado, el marido fiel que se casa por amor con la plebeya, el antifolclore.

Y es precisamente por eso, por lo que don Felipe no puede perder un minuto en buscarse una legitimidad popular en las urnas. Con el cadaver de su padre de cuerpo presente pocos le habrían discutido, pero con una retirada, una imputación al caer, se debe dar prisa, ahora que tiene a un PSOE y hasta nuevos partidos como UPyD y Ciudadanos que parece que todavía lo apoyarían. Y puede que muchos de mi generación nos plantearíamos darle la legitimidad que no le va a aportar su carisma. Es por tanto por la vía emocional, alegando al legado paterno, por donde puede salvarse, porque por la razón, eso de reinar por tener sangre azul ya no cuela. Por tanto, es a la nueva Reina a la que hay que convencer para que no renuncie a sus orígenes.









La abdicación del Rey y ¿ahora qué?



Estaba en las redes cuando ha salido la noticia de la abdicación del Rey y me ha costado reaccionar. Forges ha cumplido con su obligación gráfica de esta manera:




Pedro J ha reaccionado en Twitter preguntando ¿Viva el Rey? 

Y esta es la verdadera pregunta. Yo no tengo una respuesta clara, pero pienso que cualquier ciudadano español tiene el deber de preguntarse y contestar que nuevo país quiere, pero no en un blog o en las redes sociales, sino en unas urnas.

Así que por si teníamos pocos frentes abiertos en este país, uno más.



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